jueves, 19 de octubre de 2017

Sensatez independiente
cloaca con cloro
caldeada con conocimiento
calidad calcada,
cláusula cantada.
Figuración, apiada,
mis alambradas están expropiadas,
mis heladas son escapadas,
mis andadas son extensiones extremas.
El experimento inconexo el extremo exigente,
el remitente en reciente,
he cambiado la letra, pero no el sello,
he gritado quiero y no tengo,
y ha girado un cuerpo.
La mayor virtud es no evitar,
la máxima a equilibrar, la exhumación a profetizar,
difumino afianzar,
diversifico diferenciar,
disuelvo diferida.
La sombra del sucedáneo
la sonrisa del sumario
la sorpresa de la solución.
Caí callada,
de Caín la herida rajada
Se me vierte la vergüenza
cuando lo banal era vanidad
cuando no tenía la bandera de la libertad,
cuando dejé de usar el tiempo,
cuando me odiaba por tener tormentos
La penitencia de una prostituta
tiene en el prospecto: el cuerpo se caduca
no tiene a ningún ocupa
yo debo ser la proporción absoluta
pero cansé mis riendas
pedir estar limpia de alcohol y error
y me recubría de suciedad,
y las ganas de llorar tenían un hogar.
De aquello sin insinuación.
sin inversión. 
Noria de trastornos,
¿por qué yo todos los escojo?
los límites están sólo en mis hombros.
Recuerdos rotos
resueltos sordos
el reincidente retiene porque resiente
Laica sacra
tras la plaga
ex clamada
Parada al pensar,
sin pregonar pena.
~ ¿si digo nueve, se acuerdan de la novena de Beethoven?
Decibelios efervescentes,
el epígrafe del presente,
el rescate del diente,
la distribución de lo breve,
la disonancia de la intérprete.
Rastreando la resaca,
se adueñaba de mí en el sofá una estatua
nutriendo libro
¡Aula al veredicto!
El bolígrafo es un amuleto
~ trabajé la élite al alza a cambio de un cambio intelectual
El futuro es la prueba de que no existes.
El pasado es la prueba de que persistes.
A veces el cielo es confort.
Pasó una distinción de dimensión,
arrendaste la irrupción,
remilgada, no veo lo erróneo,
renunció mi destino a resoluciones reservadas,
entregué las armas por arras,
cuando me quedé plantada en el altar.
Estoy de acuerdo,
soy un elemento incierto.
Pero aún no,
aún no hay esqueletos en deserción.
Predicados penetrantes,
todo lo que es, acabo de serlo antes.
Dirección: Imaginación
Me impacientaba, me impedía la razón.
Venus con la manzana. Bertel Thorvaldsen





domingo, 1 de octubre de 2017

El tratamiento transita la transición.
Me tendré que ver de inesperadas formas hasta la unción,
en extremadas fuerzas que excomulgan una vez esquematizada en alguna comulgación.
Traducida a los territorios,
mi entrante que ocupa siendo un tercio de mi escritorio,
mi logotipo que es un retado retrato rodeando la realidad al adornado,
la recepción empieza un ahorrado,
construyendo a la turbación kilómetros de actitud,
y freno el olor de un fresno que funciona como aroma, el laúd en el efecto,
que bebe sol para ser oxígeno,
El sueldo de un poeta es rimar un censo.
La solución está implicada en una aplicación plagada de placenta,
todo el presente sin que se pare, mantengo la alerta,
todo el entorno dependerá de una letra,
yo he visto entera cambiada la coordenada por una manera,
todo el escojo dependerá de una entrega,
todo el entrante se encoge, Minerva.
Plega la referencia, invade la satisfecha.
Plaga la insatisfecha, apunta la fecha.
Reciente es la rehecha,
retales en la reserva,
renegar de una interna,
tirando por los trastornos el tronco del tabaco,
el terreno tratado,
el tránsito del trémulo,
la traslación del traslado,
la transición desde la transustanciación.
Silbar al llamar no requiere risa,
¿la VISA requiere prisa?
no hay recapacita.
Sea mi visita una amnistía,
lea una lírica con entropía,
sea ésta rima una valentía,
reintegro una receta,
en una superviviente que no se relaciona con lo que no se evita,
sé que es imposible que me tengan envidia,
Directiva de edición en la dirección de la deducción,
distinguiendo el directo sí en una esquina repartiendo difusión,
la disolución de una disuasión,
la solución es mirar la madurez como un retrovisor.
Rasgando rasguños,
rogando puros ángulos.
Calidad cualitativa,
calidad cuantitativa,
caldera de candela,
fumo y mi correcto se tambalea.
Rodeo el interrogatorio como una regata de retinas en un microscopio,
pasar de página un libro es alcanzar un avanzar, no cancela.
Ecología de arqueología,
Siguiendo el siguiente como un segregue.
Siguiendo al seguido con un se siente.
Función de producción,
maldita la boca que hizo de mi cuerpo un entrante,
una honda con estigmas para acabar encinerada en ninguna parte.
¿Si la vida es lo importante, cómo iba a ser yo degradante?
Las causas calcadas de la condición,
comprimen un sí y un no.
Sometida a la santidad,
todo lo que venga de mí no es pecado, es moral.
La esencia se hizo una ermita.
La sonrisa se hizo envidia.
Los dientes se hicieron avaricia.
Iniciación de enciendos,
la yema que se arranca del huevo,
la soltura del alimento
mi sobreprotección al alimento,
Un verso agredido al vestigio de un ánima vestida.
Ver un día como mañana de una suicida.
Si supiera sobreescribir a enemigos,
si yo fuera vecina de mis alivios,
si brotará dulzura en la puerta de los lirios.
Ser lo que quieres que querrían,
yo sé si una persona es mala o buena,
por el gesto de un desliz,
¿y tú que harías para significarme a mí?
Cuando un boicot quiere ir cayendo,
y me tiembla hasta el empleo,
y los huesos cruzan cruces hasta el destierro,
y los levantamientos son verjas sin aliento,
y la herida queda sobreescrita.
Blancanieves en los árboles,
los arrecifes de los andares.
Mis errores son los famosos errores
mis horas son grutas que entran en terrores.
Si yo tuviera máquinas anheladas de vuelta atrás,
y pudiera perdonar mis casas,
y erradicara la rabia,
y volviera al abrazo que ella nunca me daría,
y volviera al encanto de ser una hija.
Lo que tengo de mi de ti,
yo siempre seré gentil.
Me alimenté de la confianza de liberarme de cargos,
sin saber que los cambios no los marcan, los marcan ellos.
La insistencia del instante es la salida de una solitaria,
extranjera, he venido a vivir involuntariamente,
se me cayó el equipaje cuando más agarrado tenía el cántaro que me daba leche.
Cuando una persona hace lo que pasara,
ha entendido bien el mapa.
He querido no parar mi cotidiano en la contienda,
y la ocasión no cae en el acaso,
y el canasto va vacío al ocaso.
Si la integración sería tocar las teclas tecnológicas como un piano,
es la huida del diablo,
que en cada verso me paro por una escena que me venía pasando,
que estoy seleccionada por tener mis razones,
mecanografía de señales.
Entre los medios y los desacuerdos,
coloreaba el clima para extraños,
ahora se dar las gracias con la presencia,
la presión del trabajo es ir cuesta abajo cuando vas cuesta arriba.
Ser consecuente con la consecuencia de decir la construcción,
la inyección que llega a la desilusión,
nada nos induce a la luna,
el viento hunde la duna,
dormida o vestida,
cuando estoy sola,
calmaba el desorden en una onda en la redonda,
sentía que hacía más frío cuando te rendías

miércoles, 27 de septiembre de 2017

La batuta debuta
el barómetro brota.
Cuando se precisa la prisión,
se presiente la presión.

Toda ventana es una entrada,
el hada enredada al aire arado,
Y me da una ruptura como recluta,
y me da ritmo que es un reencuentro de encontrada
y me recuerda la recesión,
sin redención,
un resumen de como respirar,
y así es como retando el refrán,
y así es como recibir me resulta inmortal.

La fricción con la sin-razón
fructifica fallos y efervescentes Fallas,
el error es lo que falta para facilitar la figura,
el error es lo que pesa la falta a la falda,
el error es la falsa.
El fermento del fino no es fingir,
filamentos yo sufrí,
firmamentos que firmaban con ; fin.

Sanearé en sacramentos,
el silencio sostiene otra solución,
el sistema es una inversión,
¡adoro mi ecosistema que me tiene en mi mejor versión!

Y todos los tiempos del trastorno serán tiritas,
y tildando el transcurso, tomaré la materia como una termita en las ermitas.


-La madera deduce denuncia en su daño,
la siembra de la hembra trae un escaño
la alerta se subió al estrado



martes, 26 de septiembre de 2017

Erradicar la meditación,
sería tomar el control.
Frenar el efecto es funcionar fugaz,
en la finitud de la fragancia.


Antorchas de ansiosas,
sentido dilema,
la ceniza que cede,
escenificar el descenso,
hedor de humo,
el hastío es aprendido.

Qué las paredes recorran el corro,
que las patentes están hechas al coro,
que el pentagrama quema como el cloro.
Sosa cáustica resbala malversación de fondos.

Diario de orientación;
Soy todo menos yo.
Sartén al plato,
bailando yo salto,
sal del salario,
conserva con agravio.

Distinción de displicencia,
el sexo siempre llega a la meta,
sesión de solución,
sondea el sediento soneto,
juego de anatomías,
a mí me gustaba una persona,
y hablamos de besos hora tras hora.
No es lo correcto,
es una excursión del convento.

Redil roza el remiendo del redondeo donde se retiene el retrato,
el campo visual es una cárcel,
donde las campanas es la dodecafonia del consulado cristiano,
los límites del sueño acostado en lo acústico,
donde los susceptibles sumergen en lo intenso.
Al vivir con perspectiva sin arrepentimientos de futuro,
yo tenía un escudo.



Yo tenía el punto de sutura de encías uno por uno,
yo me maravillaba con el sentido del oído,
¿cómo puede ser, cuerpo que siento, qué tú hagas que en la conversación no te quedes sediento?
El hechizo del argumento,
el arranque del arroyo,
la ración de la radio.

Rebelde por la causa,
reto de mi juventud,
resignación asignada,
una prostituta muerde su collar,
la he sacado a pasear,
participaste en el presente,
paciente sabes que todo lo que le das, lo devuelve el cliente.
La fe del placer por el placer,
figurando el final.
El camino del gemido,
es la misión de un sensacional silencio,
caí como nieve en la sierra,
porque sé que me entierran.
Dibujé con el vello púbico
en un cuerpo alquilado
diferencia de interferencias.
Cobre me cubre.

El presente nunca duerme, mi constante envío
la poción se viene abajo,
la posibilidad de la libertad es lo que me levanta,
déjame alzada cuando sola hago la cama,
cuando los senos es una puerta de entrada,
cuando los sendos sentimientos son una puerta de salida.
Del gremio de poetas,
gramos de bendiciones,
pendientes de pétalos muertos,
las farolas como un palio,
las ofendidas estrellas
piden luz para dejarse brillar por ellas
¡Resulta que el cautiverio es cautivador!

¿Por qué se frotan las patitas las moscas?
¡Por el polvo de hadas!
Hay veces que es mejor decir; Magia.
'Voy a pecar de no querer saberlo tó'.
Voy a proponer hablar a media voz.

El término de la tensión
es tener mi corazón,
el tibio tono,
te digo, amo más que adoro,
escucho y te perforo.

Me hidrato de hiatos,
me trascienden los ratos,
como acunar los contratos,
como actuar conforme al estrato,
como comer tratos.


miércoles, 20 de septiembre de 2017



Objetividad-objeto
Catalejo al jarrón,
si la seda cosida tiene el sentido en una tubería,
tuve ría en la retina.

Rebrota y rebrotaría
el hedor de escoger la sal a la deriva
quién mirara la pared del poeta,
me asfixia el pretérito.

¡Quién cogiera la astilla!
La maña no se enseña.
¿Y si me clavara lo bueno y lo malo?

Destino andado al diseccionar la deducción,
sigue y entra a este nuevo callejón.
La maqueta del destino es una marisma la mención.

El trastorno traerá un tierno trono,
me asomo al como,
me esmera la coma,
me merece el mes,
me enmiende la merced.
Mima de vitamina-melodía,
mirar la misión mediana,
lo inmenso es el momento.

Pululando en la lumbre,
iluminaba con mi ilusión al lirio.
La causa controla el órgano,
gloria es mi género,
la gula de libertad de la oruga.
La táctica de la poeta, el deseo de la bruja.



Décadas de dorados,
¿hasta donde puede llegar un beso?
Aún donde sé que el sexo es limpiar la plata,
no me ata la gata.
Pero en otro sexo, yo me rompo, no me comprendo, los arrepentimientos es 'ésto no es lo propio'.
Perdonarme es la misión del odio.

Mi miseria enmudece los ojos sin orden,
'echo de menos a un hombre'.
Estuve esperando la escucha,
estuve participando con la hucha.
Su distancia me ensucia,
su sesión me suena a liricista ausencia,
la vacuna de la evolución,
guillotina es el adiós.

El rincón de sus brazos,
arrienda un barco.
Exclusión del éxito,
¿quién tapa quererte por los restos?
Dos y dos son dos sextos.
Inmersión tras la barrera,
íntima centinela,
infinita paciencia,
ínfima esposa.




Los períodos en cada día es un nuevo periódico,
Tras soñada, me señala una hada,
enseñada con la señal,
ensañada con la senyera.

Santa de las situaciones sinceras,
mártir en las sesiones sancionadas,
los demonios que balancean mi columpio,
ángeles que mecen mi aparcamiento.




He perdido el cuerpo en plena juventud
por usurpar mi espíritu.
Enfermera de fonemas,
fundada en femenino,
sin funcionar en la ficción
filmando la función.

Tildada en la tonal,
tinto a la terminal,
tensión en el telar.

Resituar el residuo,
recitar la tiza,
el recinto de la triza,
la reliquia de las tristezas,
la reunión de las certezas,
resolución de entereza,
región del rezar.

domingo, 17 de septiembre de 2017

Si no hubiera traducido mis manos, sería un espantapájaros,
alas, ¿por qué no comprender que es ir hacia el cielo?

Resuenan los receptivos,
tengan el epicentro en la palpante potencia,
serían las tareas del entrante,
sería un porqué un ¿y por qué no antes?

Trascribí el inserto,
todo lo que entra es ese pacto delatante,
dilatante de esa cualidad de cantinela al calambre.
Entronaría los versos que aún ellos han encontrado el silencio que entretiene el tridente,
han posado frente a mí en una campana que harta la memoria de la caída de maniatado pasado.

Distribución enfrentada a la frecuencia de la facilidad aún no fúnebre,
redimirías mis resueltos, te enfrentaste a mis decibelios -si veo lios-,
y atranca la vida su particular medida,
arrancar la soledad, 'de lo que ves haré con orgullo lo que digas'.

Concretada en la coleccionada conversación,
hallé mi conllevada selección.

Del terreno que aún es tierno,
de mis lágrimas en mis mejillas ahora vaho,
De parte de secundarias sentenciadas al espejo.
El entretiempo cobra sus deudas al desordenado silencio.

Aproximando al minúsculo al microscopio,
distensión de dosificados secretos de estigmas,
magma de monólogo menoscabado a corresponder como la minuciosidad del efecto puede quemar.
­

Distinción de 'amor mío' a 'sexo ten tu abrigo'.
El cuerpo de la agilidad en la habilidad de distinguir del elaborado trastorno,
de los arrepentimientos ebrios déjalos en el trastero.
El dominio de la distinguida dirección,
es el placer no necesario, pero la salvaje selva no tiene precaución,
la curiosidad sentenció al ratón con la cola en marcha atrás.

Pronunciado enérgico decidirá en lo que sobreentiende con la eminente, como autosuficiente,
una muleta es el comprender con la especie.
Desierto incluido a jornada completa, plegada a la sociedad en media jornada.
Lo público es la polución al descaro,
lo tendido converge a germinar al destino.
Aprecié controvertido, me apadrinó un peregrino.
De los dictados que escapan,
abrigue al abrigo abierto,
el otoño que vendrá secará la piel y la agilidad de las futuras arrugas y,
quedarán calificadas como arrancadas como arrendadas.

Pasa la existencia expropiada de una alma encarcelada y un físico de carcelera,
crecerá lo que en el parto se desentierra para volver a ser enterrado en el heredar la descendencia.
En tu moldura quiero dormir la mención de mi nombre. 


Las calles tienen un sobrenombre,
los días me dan una beca de 'entretente'.

Ésto es la resina de mi escritorio,
ésto es la rendición a lo que está en estado crítico.

Presento a la susodicha sin edad,
yo digo que el bailar no tiene enfermedad,
el olfato de Orfeo,
cuando la música es la impresión de la manifestación.

Tildé al defecto hice gentil al equilibrio distendí de la división e hice mi resultado,
tanteé la feminidad como una reunión de gestos y estrógenos,
¡qué maravilla ganar nacer mi genero!,
donde el ruego es una autorrealización,
donde podría crear una ermitaña,
que se entrega a una extraña,
que la sabiduría es el baño María que rubia enmaraña.







Sierpes enseñadas a ser vagabundas de los agujeros,
sobreentendido yo caí en la situación el sistema de la sinceridad, estornudar los miedos.
General y humanista,
a mí me atiende el libro como una clavija,
con la cera que derrite la vela de mi exija,
celebramos la ceniza,
incineramos la esperanza de vida,
y esperamos a lo único que nos inclina.
Mis recibidas se cuelan en la rizada,
las reptiles citadas aceleran el cine de la alzada.

Sin titubeo en la tirada,
aún estoy en el resultado pérdida,
con el instinto por encima,
con la garganta boca arriba.

Con la esquina esquiva,
cumplirá el mundo porque domina,
y me hincaré en sus inicios con incrustados inclusos.
Humildad, honestidad y herir al hastío,
andaba con arras donde las hadas abundan,
para que me enseñen el canto de las sirenas,
para que la música sea una perseida,
bailada con devoción por una sacerdotisa.
Guarden los galones,
como aquellos ángeles que alzan al cielo los talones,
como aquellos que los miran y lo suponen,
como los que se merecen ser todos sus sobrenombres.
Paraíso purificado de pactos perseguidos,
el presente no puede ser la asignatura pendiente,
el aire riega las flores,
el sol da su calor como sensores,
el viento busca su marea,
la luna es de la oscuridad la reina, su brillo es una laguna.

El resto es el residuo de la resolución,
la visión de la evolución,
la versión de la venas,
el visado de saliva.




viernes, 15 de septiembre de 2017

Actúandome la posibilidad de colmar en el apostar a la natalidad,
destinándome a adivinar la ansiedad,
el sacrificio del artificio,
se fundirá de funcionar como el fermento que funda el fundamento faltado de freno. 

Denotada dirección de atravesar el color,
el divisor de la denominación,
de esquinas está hecho la espiral
el presente en proporción con el epicentro a pautar.
Manías de mermar la eminente inminencia a madurar.

Coleccionando decisiones a la espontaneidad,
un cerebro propensa sin parcialidad,
tan rápido como una distracción,
tan erguido como el gen XY que engullí.
Siento las excentridad de artista hoy,
siento el rechazo, siento el 'en-mi-voy'.

Irrumpiste en la reducción,
rondaste por la reserva,
redondeado la rotación,
remendé al salir a una residente,
renombré a la reincidente.

Me elevo un viril,
adelanté un sí,
tome torsión de comunión,
existí en el instante común.

De ceñidos harapos el cetro del rato
dona un vestido al escándalo.
La dimensión de divertir al destino,
las dudas danzando al estilo,
las huellas dactilares al instinto.

Distinto rol,
todo lo que es el verbo quiero hacerlo yo,
qué caiga como la duda en la que  queda el café sin azúcar,
que de entender se haga de intentar,
qué acontezca en un anclar,