jueves, 6 de diciembre de 2012


En las aceras, se desprende un fuerte hedor a nostalgia enlatada y miles de solteros se amontonan frente a las barras buscando refugiar sus penas en una falda. Y tú, mientras tanto humedeces las hojas de un cuadernos con lágrimas que se resbalan en tu rostro, tejiendo finamente un viaje. Nubes de lluvia han creado techo tu prisión, la lluvia es la única compañía que han tenido tus lágrimas. Levanta el vuelo tu suave tormento y saca a la mujer que llevas tan dentro.


Las curvas de tu cuerpo como ingredientes a un hechizo que ha embriagado esta alma y a este hombre inexperto.
No has tenido piedad en dejarme deseando cada milímetro de tu boca, cada secreto que escondes bajo la ropa.
El humo de tu cigarrillo clavó un pedazo de tu recuerdo en esta luna despierta, en esta fría copa.
Viajo en los ángulos menos conocidos de tu aterciopelada cintura ardiendo entre su maleza.
He insultado al tiempo. He arañado al miedo. He quemado esta locura. He perdido sin quererlo.
Hoy soy un jinete sin cabeza, un caballero desposado de su princesa, un buscador incansable de tu belleza.
Hoy he arrastrado este lápiz trazando la cadena que más ata: las curvas de tu cuerpo latentes en mi añoranza.”


"Las musas no cobran derechos de autor."

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