lunes, 29 de abril de 2013


Nos despertábamos en la noche a éstas horas.
Nos deteníamos en la oscuridad.
Mirábamos en el interior de las sábanas.
Y ni la ropa nos separaba ya.

lunes, 22 de abril de 2013


Tras el último gemido, el gélido escalofrío levanta todo tu vello, eriza cada poro de tus milímetros y como si plomo fueras caes entre mis pechos desnudos que abren las puertas a la paz que has traído contigo, que has dejado dentro de mí.

Comienzas a retorcerte todavía lleno de mí entre mi cuerpo 
y estás tan indefenso, tan desnudo, tan lleno de mí y aún yo tan llena de ti. 


La naturaleza derrama gotas de placer desde tu frente y a mi ombligo desembocan las últimas pizcas de saliva. El aire entra por la ventana y remueve tus cabellos, mientras la madrugada abre los ojos envidiando la forma en que el brillo dibuja en tu cuerpo figuras abstractas enlazadas a tu desabrigo como escultura marmórea perfecta. Sólo puedo desplegar mis dedos en tu pelo, la particular calma que dejas cuando el amor has hecho, la natural magia de una conexión vigorosa en esta lucha carnal que con fuego desatamos y la duda de como he escapado de morir en el misterio de tu cuerpo.

Poesía son tus curvas, camino al infierno tu cintura.

Eres huérfano, eres tú, eres bello, eres mío,  
Eres perfecto.



domingo, 21 de abril de 2013


Los pasos se separan y en segundos de penumbra vuelvo la vista atrás como retroceder en el camino quisiera, en el anhelo de cambiar lo que nunca ocurrió por lo que quedó por ocurrir. 

A pesar de todo siento que mi visión se distorsiona y que mi presencia desconecta hambrienta de nostalgia por lo que no viví, por lo que quedó por escribir.  

MAKTUB

Con el camino escrito llegaron la coincidencia, la casualidad, el imprevisto y la oportunidad. 

De mi caja de Pandora surgió un aliento de la Esperanza y en conjunción con la crónica pasada el aliento de la Ilusión colmó el alma.




Pues si fue el intenso el llanto en tiempos de tragedia, la comedia regresa de la mano del azaroso destino.

sábado, 20 de abril de 2013


Detente. Observa. Mira tu alrededor. 

La prosa ha llegado con la primavera con un contraste perfecto capaz de aspirar al dulce exilio que a través de mis dedos descubro.

La primavera regala otro año más la juventud a la naturaleza. La brisa descorre un telón de sublimidad. 

Ansiosas las flores nacen al amanecer llenando de color la idea y la forma de las palabras que de mi cabeza se retiran abandonando mis entrañas y ocupando éstas hojas. Ayudadas por el aire, complacen al mundo con su delicadeza y eclipsan humildemente al quebranto que trae la debilidad del simple hecho de ser humano. Mecen sus tallos al viento y pintan la tierra con el color de sus pétalos. Regalan la felicidad al viajero que se desorienta y contempla.

 El aura adquiere la forma del sabor de un primer beso de amor, el aleteo de una mariposa que deja posar su polvo entre los pies descalzos, el legado del movimiento del pincel de Renoir, el ácido de la fruta, el choque de unas gotas de agua que como si fueran rocío se desbordan tus mejillas cuando los rayos de sol despegan tu cuerpo de tus sábanas.



La tierra ha vuelto a crear una obra de arte.




¡Qué la renovación te cubra cada esquina!
¡Que la belleza arrugue tus mejillas!
¡Qué tus horas se llenen de primavera!  
¡Qué vivas cada día de tu vida!