sábado, 28 de noviembre de 2015

La lección

Pegamento, pegamento.
¿Dónde te creas que vas?

Alientos en mi nuca,
loca desde la cuna,
¿qué queréis del coco?

Dados en el damero,
dada al dar,
disfrazad a la danza.

Violada por el viento,
sacrificada al tormento.

El poeta no existe.
La poesía es la que amenaza el paso.
Quien se va lejos del entender de que va eso,
ese es el poeta.

La forma es la que forma a la uniforme.
Mi trato hacia a ti es,
a,
a,
a,
las estrellas como trampolines.

Apologías gigantes en los silencios,
a,
a,
a,
el esqueleto no sabe,  
sólo se convence.

El espacio de la línea abierta,
a,
a,
a,
a la línea en verde
todo es lo mejor,
nada importa que.


Territorio convencido,
de lo mismo que hay.
Tiembla hacia delante de lo crecido.
Desaparecerá.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Tú podrás decir que soy difícil.
Podrás decir que soy chicle.
La barrera que más miedo me da,
es aceptar que si el mundo cabe en mi mano.
Yo seguiré la colina,
riendo a veinte grados de mi altura.

Preparé mi película,
de puertas para dentro.
Fumando todo lo que pienso,
sobre el hambre y el odio de la hambrienta

Tapo de mi tapón,
mi sé.
Tampón de mis tampones,
mi soy.

Vibrante paladar,
¿por qué no pones tu carta en la mesa?
Escalaría cualquier pastel.
Y cortaría a la esposa.

La cimbra de mis milenios estará.
Él es el hombre que no conozco.
Escuché a una mujer gimiendo en ojos.
Mejor en el agua.

Así no podrá ser mi padre.
Muerto no me provoca,
no me tienta con su tridente.
Y a mi arsenal no le apetece esperar

Amigos siempre,
amantes nunca de nuevo.
Hazte la idea.

Mis significados tienen algo de forget the forest.
Puedo ser fuerte como una farola,
Debo encontrar el caminito de quien no escuche a la chiquitita,
¿Cuánto vale un suspiro a la eternidad?
Tú eres mi juego favorito, mortalidad.
Bocanadas coloquiales de ordenanzas se apresuran.
Sudan.
Sulfuran.
Esfuman.



Viertes veinte de estaciones del día.
Nubes diciéndome que no habrá trompetas para regarme.
¿Qué hay que decir?
El paro del paso a paso del microorganismo.

martes, 24 de noviembre de 2015

Me río antes de que sea serio.

Mi cabello es más corto en el rizo.
Delegada de mi delgadez.

Algunas veces lloré por él.
El amor dado nunca muere,
es miel.

La modestia besa harta de ser hastía.
Camino, camino al electrocuto.

Peino banderas.
No hay colores para el abandonado enamorado.
Valdría si se mostrara así.
Así volveremos a elevar nuestras tinieblas al oro.

El noble hombre que me espere debe ennegrecese,
saber pintar el color negro desde el colegio.
El elegido tiene que marcar un plan.
Beso y mareo.

Y llego a casa suspendida en seguir dándome diversión.
Haciendo la divertida.
Algo de divertir que quiere hilarse.

Anillos para el bello hombre que quiere conversar,
que quiere pasear con el sol.
Sólo necesito,
necesito querer ésto.
Los días son tan alocados.

Tras las llamas,
llama a la llamada.
No querrías mi alma.

Mis azores son tan fuertes.
Mis retornos te darían las vueltas.
Estoy yendo a las tuyas.
¿Tú quieres acoplar el juego? 



Un suspiro, feliz cumpleaños
Fuegos artificiales de un secreto maletero.
Me altero, si no fuera mía.
¿Has gritado que vuelva la mujer?


¿Cero está despierto del coma?
Le conté mis dramas al humo.
Él me dijo que debía esperar en reposo.
Y bailar la verdad dócil.

Atraqué mi banco con Baco.
Exigí mi pasaporte a lo útil.
¿Qué hay para comer hoy?
Ángeles vitoreando a mi madre.
Guitarras en las laderas donde me siento,
y no me postro.
Él también dijo que se quedaría y ahora no me mira.
Ella tenía que olvidarse de la vigilia.

Me siento tan natural siguiendo lo involuntario.
Quédate cuerpo.
Siéntate conmigo.
Los colores me arrancaran los ojos.
Los sonidos nos arrimaran a la juventud.
Los colores nos deleitaran en el local.



Saldré salvaje,
entre lo que hago y no.
Que también está hecho, pero después.
Pues al abandono, nadie pregunta donde quiero que estés.
Nadie sabe que siempre estoy al ataque.
Estaré bien en lo que porte mi ruina


Fuga flamígera,
fly.


sábado, 21 de noviembre de 2015

¿Cómo le explico a la comida que has dejado de gustarme?
Parte por parte es insípida.
Tus labios hicieron miles de letras.
Y ahora, yo quiero otros besos.
Otro tibio.
Otro peroné.
Partida en pequeña.

Las nociones no son millonarias.
Las flores no son regadas.
Los canales no son fermentados.
Y las lunas no le bailan a quien no importa.

Frío, frío, frío,
cuando necesitaba calor,
ser carbonizada por mi monóxido.
Entonces, cambiaré mi temperatura al karma.
Ardió, ardió, ardió.

Adiós, adiós, adiós,
cuando cantó el gallo no rompí a llorar.
Por esperanza de marcar la arena,
de llevarte a comulgar a la trinidad.
Con embargo, nunca más.


Solo quiero ser el animal más bello,
the most beautiful animal in the world!

La mentira de la verdad.

Érase una vez la vida tras un ahora qué. 
Hija, gracias por la publicidad publicada bajo tu publicación.
Twitter comentando mis hojas de la adormidera.
Facebook cortando mis bellotas acarameladas.
Tiger, bolsa de plástico, recordando al recordado que mata nuestro amor cada día.
IP deja de direccionarme a lo que quiero esconder.
Webcam deja de  vomitar a mi William Blake.
Me toco en la televisión teatral.
Temblor de ser la Gran Belleza del pecado original.

Privacidad perdida, pérfida.
Nada está claro hasta que nieve el veinte de diciembre.
¡Oh, pero el mundo se llenó de amor, música, miradas!
Y parecen llenar mi nombre.
También el de mis hombres.
Y todos conocen mi enana vagina,
mis diminutos pechos precisando presión.
Tan cerca no me sustenta,
me asusta.
He estado sola y misteriosa tanto tiempo que no debiera.

Érase una vez una explosión artística desde un núcleo de una bomba que alguien activó,
asesino de mi serie.
¿Dulce da dinero?
No sé.
Hazme el amor, 
más que la cuenta.
Resucita, muerto, antes de que te mate.
Háblame hora tras hora en la historia,
evitando el eche de la leche. 
Tú eres la acción. 
Y yo además, 
soy todo,
luz,
cámara,
reacción.



¿Cuánto cuesta una esencia con cara?

martes, 10 de noviembre de 2015

Mi indolente columna se arruina,
negándose el paso por la mía.
Cor in ti ja.

Mi tenso escalante.
Jamás serás la prima cascada.
Vidrios ojos que ardieron en los veranos de Murano.
Te han cortado el cabello.
Me has repetido el punto y final.
Has anulado tu nombre.
Nunca existirás.

Así lo hacen las reinas,
entre bodas y funerales,
yo soy sólo soy mi propia dama de honor.


Rocío sus autores en el calor de mi sangre
Sal, ten.
Fríeme.
Llegues a donde llegues,
haz con mi sangre un pantano,
ya que no seras poesía de mi desviste,
de mis bragas.

Libre quiere que seamos.
Él en otras blusas.
Yo, en otras musas.
A quien le convenza mis histerias, mis miserias, mis miradas.
Mi adicción al mundo matrimonial.

En sus discursos sólo están los días,
donde las verdaderas ciervas anochecemos.
Estemos donde estemos, 
aparcamientos de comprensión,
apartamentos intensos desconectados.



Yo en una.
Solo silencia a la sola.
Bien nietzscheano a la humilde morada de la dada. 

domingo, 8 de noviembre de 2015

He perdido todos los colores que vi.
He soñado todos los sueños que conocí.
No me he odiado por ellos.
Amor es la melodía.
Risa es la diversión,
risa que sólo a sonrisa en mí es limita.
Lapida la lupa, la Lucrecia.
Ponte cerca.
Sé obvio, ven.
Intenta matarme donde nadie me pare en mi mentira.

Intenta escupir a mi volandero parachoques.

Bandada de Semiramis me entronaron como la reina de las Amazonas.
Hatshepsut térrea donó escarabajo donado.
Altiva Cleopatra llenó el baño de mis órganos.
Hipatia pone nombre a mis oratorios espectáculos.
Teodora dejando entrando al cisne en el baile del brillo del embeleso,
ante el hombre mecedor que me busca y le pienso.
Alice Gould, dedos de secuestro.

Mantenme viva cada noche.
Sin nocivos, sin pastillas.
Bébeme en la botellita.
Cómeme en la galletita.
Agonizando en la huida,
temida muerte cada vez que encienden el proyector.
Proyectaré.
Midas en lo tocado.
Me homenajeo ante el enajeno.

Creo que estoy un poco enamorada de tu salvación.
Las montañas se merecen ello.
Las filmografías, director a actriz, deseo ser cosmografías.



Y tú.
O yo.
O todo.
O nada.
Siempre Lana.