martes, 24 de noviembre de 2015

Me río antes de que sea serio.

Mi cabello es más corto en el rizo.
Delegada de mi delgadez.

Algunas veces lloré por él.
El amor dado nunca muere,
es miel.

La modestia besa harta de ser hastía.
Camino, camino al electrocuto.

Peino banderas.
No hay colores para el abandonado enamorado.
Valdría si se mostrara así.
Así volveremos a elevar nuestras tinieblas al oro.

El noble hombre que me espere debe ennegrecese,
saber pintar el color negro desde el colegio.
El elegido tiene que marcar un plan.
Beso y mareo.

Y llego a casa suspendida en seguir dándome diversión.
Haciendo la divertida.
Algo de divertir que quiere hilarse.

Anillos para el bello hombre que quiere conversar,
que quiere pasear con el sol.
Sólo necesito,
necesito querer ésto.
Los días son tan alocados.

Tras las llamas,
llama a la llamada.
No querrías mi alma.

Mis azores son tan fuertes.
Mis retornos te darían las vueltas.
Estoy yendo a las tuyas.
¿Tú quieres acoplar el juego? 



Un suspiro, feliz cumpleaños
Fuegos artificiales de un secreto maletero.
Me altero, si no fuera mía.
¿Has gritado que vuelva la mujer?


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