miércoles, 30 de diciembre de 2015

Estoy recordando Isla Mágica como Port Aventura,
Warner como Terra Mítica.
Estoy susurrando el himno nacional.

Para mi vídeo de sirena,
en mi cuerpo siempre es verano.
Yo soy la nueva.

Llámame lavanda.
Llámame lavandera.
Quedátelo.
Todo quedatelo.

Podría volver a tocar a Tokyo en mi show.
Y tú saludas a la sin nombre.
Porque sólo soy la pieza de la limpieza.
Llévame hacia abajo.
En la serpiente atada, 
levantada.

Tú y yo,
tenemos los billetes para aullar.
En las estrellas me aparcas.

Ponme en el deseo.
Soy tu boa, 
mientras puedes llamarme 'mamá'.
Soy tu tigre,
mientras puedes llamarme 'espectacular'.

Cuando te abrazo,
como una droga,
como un dragón,
tiro de ti.

Los trenes están escanciados.
La lluvia está deshecha.
Fóllaré como una sinfonía de Mozart.

Hola, cielo.
Tú eres la línea del tiempo.
Yo soy la amarilla bailarina.
¿Crees que podrías sobrevivir como yo lo haría?

Un circo loco de sabores.
Sigue llamándome cocinera.



El expectante es para el pacto.

Me beso sola.

Mi poesía es la basura embarrada de la que ejercita vivir. Sin técnica, ni rima, ni nadie que la comprenda. Pero tengo un alistamiento de vivencias y féretros en ella. He matado al hombre que amaba. Me he independizado. Y pretendo, sólo dar gloria a la mujer venada que me sacude. La reina bebe poesía y después, mea. ¿Cómo el resto no se obsequia? Todos son artistas y que me dejen creer.

La situación es la anécdota del corazón. Todo mi dinero perdido. Todas las estrellas circunvalando. Los vales son mi piscina de la que puede ser más blanda. No habrá premios a mi arte. Ni medallas a mis galeones. Todo será efímeros secuestros de mis secretos.

Patino entre el resto. Me mezo en el sueño. La piel pide que me limpie los dientes así. ¿Qué quema más cuando quema todo? Sola hacia la eternidad. Sola hacia la oscuridad. Es adorar lo dorado. Nunca tratarán de a mi imagen semejar. Esta mente siempre en guerra, a nadie le gustaría portar. La mente donde todo lo ordinal es una orden para una crisis existencial. Sorpresa será el hombre que me quiera hacer levitar. Una mujer que me quiera arrullar. 

Abrí mi ventana salvaje llevándome a mí estado más lamentable, más levitante, más impresionante. Y no encontré razón para amarme, si no es como portante. Y tapé mi ventana a mi sin sabor. Mi alma me pide otro día más para cruzar el mar en mis manos. Prendada de mis bragas. Prendada de mi dadá. Las trompetas apocalípticas volverán a relinchar.




domingo, 27 de diciembre de 2015

Quiero que me crean cuando yo creo que soy lo que quiero ser.
Quiero apoyo como abejas que mueren por salvarse de ellas.
Quiero ser la mejor en el brillar.
Dije que quería brillar con todos.
Pronuncié entre llantos un lavado.

La marea está al tanto de mi incomprensión.
Y yo balanceo mis pies en tweets.
Comprimo la sin razón.
Reparto hostias.
Satirizo quehaceres.

Vivifico funciones.
Entre lo útil y lo bueno,
no sé a donde pertenezco.

Soy la dulce normal inmoral que nadie comprenderá.
Me vendo por fracciones fertilizadas.
Sólo busco ser la ahumada.
La amistad perfecta.
El sexo fructífero.
El amor en desarrollo.

Quien no me da la aprobación no puede ser mi oprobio en mi sobrevivir.
Si nunca quieren que vea en sus ojos,
yo no conozco otra forma de amaestrar los míos.

La joven esperanza de la mordida dada al océano.
Ven conmigo a la prepotencia.
Que me dejen ser entre la náusea de no responder a mi propuesta.

Todos estamos locos, joder.
El chillido ahogado de mi diario y no pido más del mundo.
Vengan las cuerdas.
Hasta ellas se desatarían las cadenas.

Cincelo sierpes antes de la última lluvia de verano de mi íntima.
Desatasco conductos.
Vuelvo al petrificado.

No conozco miedos, 
ni medios.
Jim dijo que algo venía y no había nada que hacer.
Alicia está cayendo al agujero, mi amor.
No puede distraerse en su juego.
Está mirando dentro todo el tiempo.

Ven a dar una lucha,
cuerpo a cuerpo,
en una oportuna oportunidad.
Lechos bendecidos celestiales,
de medallas de plata y oro,
de esperma en el dorado.
El crepúsculo de los dioses me acontece.

Constrúyeme a una mujer verdadera.
Íntima mía,
ser un dragón es un don.
Paso a paso.
Abro las puertas.
Necesito a una mujer como yo.

Que no tapen mi cabeza de cowboy.
Que no retiren mis catalejos,
que no disparen mis pistoletazos de sin razón por mí.
Porque no conozco el arrepentimiento,
sino la sucesión.
Y una mente quebrada.
Pequeña o grande según la pastilla.
Pisada por la patilla.



El momento que parte la luna me doy a mí.
El momento que se vuelve real la emotividad.
Rayo los puntos,
las características,
retiro el quebranto.
Y no necesito que nadie crea en mí, mejor.




Te contaré una historia.
Flechas y algodones.

viernes, 25 de diciembre de 2015

Mi peón me hace tablas,
cuando el sol está boca abajo.
Pienso que él ya no quiere tratar la tratada.

Y sola digo adiós.
Lloro, lloro, lloro,
lágrimas de centinela.

Su cuerpo es el perdón de mis pecados.
Su mente nunca vendrá a mí.
Mentiras, mentiras, mentiras,
una gota salada cada vez que se va.

Los ojos no se apoderan de un ángel caído.
Los sentidos ya no son el sensor.
Yo que puedo,
 tengo que volar,
irradiar.

Siempre que me niega el regalo,
yo me mantengo firme en el dado.
Mi rico hombre tiene mi dinero,
mis faltas sin contar,
mis medias sin cortar.

En mi habitación santifico mi diario.
El atún teje ríos.
La leona ruge.

Elogio la locura que todo lo cura.
El perdón sube a la ensenada.
Me absuelvo de mis pecados haciéndolos.
No controlo el recoveco.

El varón no varea a la madre suya.
El padre no tributa.
El goce se queja.

Guardo azul de la balanza.
Zarandeo zozobra.
Es mi taza.

Para estar limpia,
pongo el estilo en una sonrisa.
Para estar en el placer,
pongo la sintonía a enverdecer.
Pregunto a la satisfacción como ser la mejor dirección.

Juntos romperíamos las reglas,
estés donde estés.
Tiempo son océanos intentando transparentar.
Y buscaría mis alivios en tu quitar.

¿Estás enfadado por perderme?
¿Estás desencantado por no quererme?
Mi perrito ya no ladra por mi ventana, 
temiendo no volver a casa.
A su perrita quiere vender.

Mi amor es la plaga en un dos por una.
Aúno los requisitos para aullar.
¿Quién decidió parar el finito?

Un cocktail en un hotel,
desliza despacio de la enmienda.
Yo tragaría toda la alarma.
Silencio.

Tú firmas un final.
Ésta es la parte en la que me descompongo.
Ésta es la parte en la que en las sorpresas me recompongo.

Llámame temiéndome.
Bésame teniéndome.
Seríamos millonarios de segundos.

Dime porque no deberíamos perder la inocencia en la anécdota de la situación.
Dime porque no deberías cortar el cambio.
Dime porque estoy siempre sola en París.

Un milagro.
Dos.
Y envío al platónico,
al pasadizo.

Fábula del abandono,
ilógica ida.

Piso las tinieblas del sepulcro.
Amamanto a mis hermanas.
Perfumo cenas.
Calcino versos.

Cúranos en la siembra quieta del pasear inverso.
Planta frutos de felicidad.
Eleva a la ya eterna al ras del enamorarás.

Alarmas era una ayuda que nunca llegó.
Huracán que eleva,
llévame hacia la libertad.
a lo mercantil.

Las cámaras me fotografían en los finales.
Las aves se hacen famosas.
Los salves se hacen ángeles.

L.A Woman es la dignificada al wonder.
¿Por qué quieres más?
¿A dónde vas?
Es una izada perdida en la ciudad de las luces.

La mala lengua del cardenal,
espera a la noche para renacer.
Las negaciones para crecer.
No temo al amor porque nunca es fracasar.




Debería donar el pelo al cielo.
Porque a mí se me ha dado el conocer,
el conceder.
Tengo que seguir en el coloquio de colocar.

Hombres ansiosos armados.
Pegamentos enjaulados.
Aceptación de la princesa que nunca quiso ser rescatada.
Todo eso, amo.
Iré a la ira.


miércoles, 23 de diciembre de 2015

Emboscadas embarcadas en mis bocas.
La mentira más selecta.
¿Quién me ve viajando al próximo bar de whisky?

Qué me digan que no fui contemplada como ama.
Qué pretendan encerrarme en la cama.
Las locas nos guardamos las razones en la cólera.

Suplico alcohol.
Mermo místicos.
Imploro hombros de hombres.

Mitificada absorbo la fantasía.
Mi fuego me fascina,
mientras no confío en nadie.
El uniforme es el único que me fía.

La profecía de la liberación me esperaba desde los tres.
La locura, también.
Los reyes carnívoros vinieron después.

Me echa aquel contra su ciudad.
Recojo el mensaje que me da.
Propicia a la insignificancia.

Miguitas de pan recojo en tweet.
Miramientos no me cierran el oí.
Quien tenga oídos, que oiga.
Quien tenga amor, que se enamore.

Mundial,
de rodillas me presento.
Pretendo ser tu igualación,
el gemido hecho canción,
la fusión.




La hipocresía de mis hipocampos son sólo los secretos de una mujer en la marabunta.
Jadeo, jaleo, jaleo, jadeo.
Y no me pregunto porqué.
Deberíamos morir,
en alternancia perfecta con lo concedido.

lunes, 21 de diciembre de 2015


Otra noche en la ópera.
Otra noche en el club.
Las personas mueren a la vez.

Está todo compuesto en el siniestro.
Miss Princesa, pide que todo sea el concentro.
Nunca he perdido lo que vi.
Nunca he tirado lo que perseguí.
He pisado cada baldosa sin forma.
Calibro.

Entono la profecía traducida.
El recodo es una vivienda leve. 
Rastro de errante.
Victoria vibrante.

Exploto como un portador.
Y escucho pidiéndome que marche lejos de ti.
Entonces, mi ajedrez tiene la casilla de nubes.

Adoro perderme en el negro.
Trabajando la maquina.
Tú me pierdes la mente.
Las bolsas de los salvoconductos.
Las tinieblas de mis intervalos valientes.

En mis visiones, te poseo.
Y puedo verlo.
Lloro por no poder tocarlo.
Juegas a los bolos con mi corazón.
Tus palabras me pierden en la parte.
Nunca volveré a ser igual.

La ventana indiscreta me ve bailando.
Los vecinos espían cada centímetro de mis vesículas.
Y a mí me da igual.
Sólo hago rozar a mi corazón con el caparazón.


Buscar a alguien que baile no es protegerme.
Sólo quiero que abran las puertas de la creación.
Desliza ventosa del sitio de donde vengo.
Dices que es una pérdida de las partes.
Yo digo que es una expulsión.
Y que las flores florecen donde amé.
Orgullosas de ser mis pasos dados,
mi pasado. 


Advierto la advertencia.
Película dirigida por la dictadora directora.
La claqueta,
tú sabes que la tengo.

Es tan fácil para mí bailar a cada hora.
Es tan inefable para mí focalizar ahora.
Es tan fallido para mí desprenderme de mis tirabuzones sin medias tintas.
Suburbios,
tú sabes que los tengo.

A nadie le gusta hacer el completo hoy en día en la zona cero.
La mirilla al horizonte de la que siempre es consciente.
Las avispas del deseo voltean hacia el aguacero.
Los guepardos me rozan hasta el amanezco.
Las sierpes se enredan en mi crezco.
Tú sabes que tengo.


Soy de la gama surfera,
frenética y enferma,
 fiera en el surgiera.
Creo que vive en el Trópico de la belleza.

Vivimos en un Carrusel conduciendo por el Mercurio de la Universidad.
Visitamos todos los afrodisiacos.
En el piso mi nombre.
Mundial dice 'Hey!' y yo digo '¡Hola!',
Sumergida en la inmersión de la Coca Cola.



No cabe duda de la dada velada.
Es una venada en las veladas nevadas.
Revisa todas las revistas donde aparece a cada vista.


Pon el monumento ahí.
Nadie recolecta hasta comerse hasta las espinas de la rosa.
Trago, trago.

sábado, 19 de diciembre de 2015

Llamé a mi hombre donde no me conocía a mí.
Y sus uñas no fueron sus catapultas.
Ni flecha de púa.
Ni sus labios cataron a la puta.

Oxigenada de tu imprevisto,
vierto mi delirio.
Vibrante paladar, todo lo quiere para él y nada para Lolita que quita.
Me escuchabas en la respuesta.
Siente la energía del mundo opositando.


Su cuerpo es uno.
Y el terrible castigo de 'No tocar'.
Vagando a la constelación de mi negado métrico merito me irrito.
Su cuerpo es un imposible.

Lolita quiere guerra.
Comerse un platano facial.
¿Quieres ser mi hombre?
Con la boca abierta quiero todo lo que tengas.
Mi mente de alquitrán quiere escuchar las taquicardias de virilidad.
Sólo tú y yo hasta que se caiga el Sol.
Envidia es lo que quiero tener dentro,
celos de desespero.



Así que buscaré a los hombres de los bajos.
Pastel cromatico de 'no importa' es lo que me advierte en sus altos.
Reintegro del juego, eso prefiero.
Soy la abejita en la colonia.
Tan lejos de los antojos. 
Mi abejita no sabe de ofendo.
Viaja la abejita en el cree 'ésto'.

Tanto tiempo sin parar,
perpetuó.
Mi dulce miel lamida en su medida.

Mañana vendrá perdiéndose en el ayer incendiado.
La tergiversa acoge el verso.
Sol me momifica.
Estrellas velan.
¿Quién lucha contra el sentido?
Lo siento en el grito telefónico.

Arribo a los grados.
El pulso de sentir el listón.
No es fácil ser la cierva que agrava la prepotencia.

Ni la rima se me arrimaría.
Algo tendría que mortificar la herida.
Algún hilillo tendría que con considerar a la intensa.
Alguna salida latina tendría que empapelarme.
Algún papel temía ser marido de la María.

Quiero toda la afección de la aflicción a mis rizos largos.
La perfección de la fusión.
Mi filial moviéndose como un Ferrari.


Suave, suave.
Que todo cale en las movediza.
Primero, una habitación.
Presuntuoso posen mis poses.



Una loba aullando a la barbarie.
Un esbirro barriendo mis barbaridades.
Una conexión contenida.
Mercedes deliciosas.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Yo soy la avalancha del aval.

Porque tú amas es mi jodido sueño.
Del lado en el que esté,
paraíso.
Al fin lo encontré,
enviándome en la radio como reina.

Entre lo sensual y lo sexual,
lo diferente.
Vive por la feria.
Fun.
Redacto hasta las malas lenguas.
Ámame.
Ahora creo que él lo hace.
Debajo de la costa tengo chirigota,
un carnaval.

Menos de mí anoche,
fui donde eran más calientes que el frío.

El auriga de mis augurios.
Tal vez, tal vez,
tú puedes ver estrellas,
donde mi alma esté,
fluyendo floja y fuerte,
febril.

Un puño.
Dos fatídicos comentarios.
De lo que araña en Tres.
Cuatro, el manto.
Cinco me verifica.
Seis, a nadie le parecéis.
Siete, romperán los residentes.
Ocho, yo ábaco.
Nueve, la voluntaria nieve.
Diez, la tez.

Ésto es.
Tómalo.

Bífida favorita.
Daddy Cool.

Todo lo que sucede,
sucede con ansia.
Transmigrando,
como hormigas bajando,
me alineo a Lana.
A Mala.



Yo en el momento.
Yo en el tormento.
Alicatada en virtud.
Mi calidez inmediata.

sábado, 12 de diciembre de 2015

Retales oníricos de las tres.

Una mujer está durmiendo conmigo.
Su pecho delirante,
su lira anhelante.

Le peiné los cabellos con presión.
Le lamí las contusiones con labor.
La insultaron y a mí se unió.

Lágrimas diferenciadas entre un vidente y una visionaria.
Cerca de ti querían acabar contigo.
Menos mal que sólo amas al animal.

Mis manos precisan cada noche un venado en verano.
Ardiente quejido, ardiente quedada.
Los las se apropian del mí.
Diseño España.

Bifurcaciones exentas de la bandada,
No me ajeno en la enajenación.
Un hombre muerto llama a las puertas,
para abrirle a una mínima en sus máximas más.
Minimalismo recortado.



Violenta violeta,
no crees en lo que crean si la conciencia no bien revista.
No bien revisa.
En el 'va, rato' barato, ratona.
Una de siete.

viernes, 11 de diciembre de 2015

Jamás volveré a temblar. Mis dedos riéndose de mi voluntad. Lo bello debe ser como lo más exacto. Arrojo mi temblor a la mentira. Al sucio susodicho del discrimino. Mundo almacenado, carente de espuelas si no es preciso quien lo guía. Alicia de malicias delicias, de litio encantada. ¿Pastillas te hacen a las más pequeñas? Jamás voy a dormir. No hasta que la música deje el progreso. Tendiente de mediocre... ¡Prefiero la pendiente de mete!

El sonido del amor me ama.
Mi cabeza es abrazada por los flujos fluviales.
Así que como te sientas hoy no mueras de miedo.
Los mismos que manan del desconcierto.

Roquita a roquita hice yo la casita.
Zapatillas de 'No la conozco'.
Son un tupper de mí enamorada.
Un poco de mí.
Tanto de ti.
Tanto de todos.
Tantísimo de tantas.
Si no me correspondieran,
emergería dentro de mí el estanque.
Ú.

La expectante siempre me espera en la reserva.
Para repartir lo partido.
Avaricia de Alicia,
cenicero de cerillas.

Un poquito cada día tengo un ideal.
Y ésto no es el paso final.



Energía, ¿qué quieres de mí?
La calavera siempre a tu vera.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Nadie querría a este gris germen.
Todos quieren germinar en la ira de mi delirio.

Me intimido la vagina hasta que queda justa en su pretérito imperfecta perfectamente lubricada.
Demuelo sus esquinas.
Muelas muelo de mis labios.
Y la fecundante emperatriz se desprende de sí.

Bailo gala en nervios contraídos y propuestos.
Pensar sobre pensar en mi pensamiento donde nadie da trato.
Donde toda música es acondicionada.
CIA me espía donde daría.
He trabajado mi coño tan duro.
Abajo lo tengo todo.
¿Tú qué bebes?
Yo bebo admiraciones.
Lo demás, a los otros les das.

Los violadores del verso me violan por su honor.
Tengo aprendizaje de la hereje.
Birra bruñendo, dame calor.



Final feliz,
toma.
No conoces a lis.


Y ahora éste es mi trabajo.
Lo estaba ensuciando.
Hecha para la mecha.

Sin dinero.
Sin familia.
En la aduana comparándome a la iguana.
Ahora lo tengo.
Lo estoy convirtiendo.

Todas mis mierdas para los cambios.
Cortando como putas.
Fui tan fuerte.
Algún día lo agradeceré.

Buscando la luz,
tenía el movimiento en frente del alfil. 

lunes, 7 de diciembre de 2015

Todos me llaman la madre.
Tras el parto patriótico.
El tambor lo propongo yo.
Me he comido una tonta fiesta.

Sabe, Reina de Saba, a base brillante.
Cerezas en mis uñas.
Sabor Baileys.

Que dices siendo una negra gangsta,
donde ya no quede la atención,
bang.

Mi verdad es exagerarda,
extravagante,
de las de que son muy de puertas para adentro.
Trago.

La vida en la ciudad debe ser como explicarle a un año como ser.
Bum. Bum. Bubum.
Bubú en Yellowstone.

Quedaría pérdida si no supiera que  en todas las nadas hay un fin de pérdida de tiempo.
Fumo sueño.
Trigonometrías en mi triangular.
Maja ella baja.

Rugido de león,
así con la vida.
Música, mi esposa.
Nos follamos juntas a las estrellas.

Algo divertido.
Químico.
La molde va a servir café a su comunidad.
Olvidadlo todo.
Es tiempo de fingir.

Underground dorados.
El tiempo sola.
Echando al de menos.
Echando al de más.

Chillo '¡Primero va a estallar una cosa porque es el curso!
Y digo ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí!
Sí, quiero encontrar ese puntito perfeccionante.
Conquistar.
No irme a dormir.

Reflectando para conquistar un corazón.
Se mío,
en mis drapeados direccionales.
Todo lo que tú haces lo quiero en mi colección. 
Punzada de mirilla



El tiempo perdido,
el tiempo,
el tiempo,
el tiempo.
Siempre hablas de a la fuga,
gargantada.
Este es mi paso,
este es mi paso,
paso.
Para la perfección..

viernes, 4 de diciembre de 2015

Tiembla, tiembla. 
Estoy esperando en la limusina.
Me gusta la fiesta.
¿Qué quieres tú?
A mí me gusta hacer el non-stop de La Oreja de Van Gogh.
Pongo después a la ciudad.
Y la geografía no te termina de gustar.

Estoy hecha para ello.
Pastora del rebaño de quita y pon.
Paseando por el instituto.
Soy de fuego.
¿Tú me piensas en el thriller?
Una real psicópata,
pero te amo tanto.

Despacio bajito,
flojita soy las fantasías de tu figura.
Una real asesina.

Soñando que me amo tanto.
Déjame jugar, jugar,
en la, la, la
abajo.
En la,
O.
Mi circulo polarizado.

Yo puedo volar.
¿Con quien te crees que quiero estar?
Me exprimia peinando mi cabello después de bailar,
tras estrellas blancas,
tras azules de los cielos.
Viuda de por vida viva.
Bailaré vals para vino.



Estoy tan mosca coming.
Perdiéndome en el desguace.
Cebada de olas deberia ser un desguace,
cebada de agua.
Baudelaire barroco.



Soy tu sirena,
tu serpiente.
Y mira mi patita.
Mira lo que mi bebé quiere.
Un droguita pequeñita.
Silencio como mis salvadores camellos.
Mejor me pongo en el show.

Guiño, guiñó.
Espiándome,
cada vez más dentro.
Garganta de esfinge.

Soy tan pequeñita cáscara...
Que me pongas en el montículo.
Y dórame el dorado hilo en mi cantar de andar.
Dame Hollywood.
Estoy viva.
Otra vez.
Mordiendo por Bel Air.

Estoy viajando criando,
campos telúricos.
Soy mi última jefa.
Y tú eres mi primer becario.

Soy Alicia.
La que danza con tu mejor amigo en mi cama.
Vamos a dormir juntos.
Voy a dormir con tu mejor amigo sin remordimiento.
Es una parte de la partida.

Tengo que estar aparte.
Tú quieres.
Yo soy.
¿Por qué no vamos a balearnos a Alabama?

Quiero el cielo,
y está en tus ojos.
Emborráchate hasta borrarme del mapa,
déjame en la amada,
fiesta nacional.
Porque hay un hombre suficientemente bueno y sucio para mí,
problemático y divertido.



Muevo mi banderola,
en el instante porque está recordando el mundo en pasado vivido.
Brillando en el profundo océano,
precioso.
Soy Valentina.
En gangsta,
la bailarina jamás antes nacida.
Vengo de la reina del desastre deshecho.

Yunque con forma de tanque tenía en mi Primera Comunión.
Y tú preguntas por un restaurante parisino.
Meteré, meteré,
este es mi tiempo. 
Mi progreso.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Rasguño, rasguño.
Imaginame por encima del mundo,
el lo más manteado de su matriz.
Maté a un hombre en mis manos.
Por mecenazgo.

Todo lo que quiero es que vuelvas a casa.
El caso pretende respeto.
Todas mis bragas son mi dinero.
Mis efluvios como miel.
Así que proponmelo.

Conduciré cerca de la ciudad,
como una dependiente temporal.
Las personas tratan tratan  de poner las luces en su cabeza.

No, juega conmigo.
Pelea conmigo como una mujer de noche.
Es cruel debajo del sol ido.
Siendo Dj's de tus dejes.

Tú bésame en el borde de los brillos.
Todo los locos lamiendo sus lacas.
Nadie como tú,
encontró la cabeza fluorescente.

Toc-toc,
no tontos cavando.

Cambio a cambios,
chás-chás,
resto de restos.




Estoy llamando,
clín-clín, 
debajo de ti,
mi rey.
Lloraré levantándote del trono.
Deshojando al cetro.

martes, 1 de diciembre de 2015

Nada en el dragón.
Nada más que masa.
Pellizquitos al pastelito.
Cerquita de la luchita.

¿Quién tiene la carestía?
¿Quién escucha mis choques?
En lugar, de estar zarpando mis zonas,
estás en la zozobra de la zorra.

Así que hoy lloro porque la luz ha seguido en la ciudad,
y yo he deseado tanto a la lluvia.

He encontrado a alguien,
pero estoy también bien libre.

La vida es más placentera sin reconocer la falacia.
Lo haré otra vez.

Siempre,
siempre en tus absurdos.
Nunca vendrás a mí,
¿entonces por qué no vienes a lloros?

Aflicciones sentados en el arco de mi iris.
¿Qué es el amor?
Estoy enamorada de ti y de ti y de ti.
Y de quien me dejó aquí.



Quiero que destruya sus vigilantes cadenas,
y dar la palabra tranquila de mi vagina.
Suerte para ti,
suerte para mí.
No paramos en el suelo.
Sí, hombre, ¿por qué no?

Ven lejos en la noche como prueba.
Pronto te quiero, en pleno tiro.
Cerca.
Cincelando mi celeste desliza.



Amando mandar,
el grito de mi guerra,
lo que guarra querrá.