viernes, 25 de diciembre de 2015

Mi peón me hace tablas,
cuando el sol está boca abajo.
Pienso que él ya no quiere tratar la tratada.

Y sola digo adiós.
Lloro, lloro, lloro,
lágrimas de centinela.

Su cuerpo es el perdón de mis pecados.
Su mente nunca vendrá a mí.
Mentiras, mentiras, mentiras,
una gota salada cada vez que se va.

Los ojos no se apoderan de un ángel caído.
Los sentidos ya no son el sensor.
Yo que puedo,
 tengo que volar,
irradiar.

Siempre que me niega el regalo,
yo me mantengo firme en el dado.
Mi rico hombre tiene mi dinero,
mis faltas sin contar,
mis medias sin cortar.

En mi habitación santifico mi diario.
El atún teje ríos.
La leona ruge.

Elogio la locura que todo lo cura.
El perdón sube a la ensenada.
Me absuelvo de mis pecados haciéndolos.
No controlo el recoveco.

El varón no varea a la madre suya.
El padre no tributa.
El goce se queja.

Guardo azul de la balanza.
Zarandeo zozobra.
Es mi taza.

Para estar limpia,
pongo el estilo en una sonrisa.
Para estar en el placer,
pongo la sintonía a enverdecer.
Pregunto a la satisfacción como ser la mejor dirección.

Juntos romperíamos las reglas,
estés donde estés.
Tiempo son océanos intentando transparentar.
Y buscaría mis alivios en tu quitar.

¿Estás enfadado por perderme?
¿Estás desencantado por no quererme?
Mi perrito ya no ladra por mi ventana, 
temiendo no volver a casa.
A su perrita quiere vender.

Mi amor es la plaga en un dos por una.
Aúno los requisitos para aullar.
¿Quién decidió parar el finito?

Un cocktail en un hotel,
desliza despacio de la enmienda.
Yo tragaría toda la alarma.
Silencio.

Tú firmas un final.
Ésta es la parte en la que me descompongo.
Ésta es la parte en la que en las sorpresas me recompongo.

Llámame temiéndome.
Bésame teniéndome.
Seríamos millonarios de segundos.

Dime porque no deberíamos perder la inocencia en la anécdota de la situación.
Dime porque no deberías cortar el cambio.
Dime porque estoy siempre sola en París.

Un milagro.
Dos.
Y envío al platónico,
al pasadizo.

Fábula del abandono,
ilógica ida.

Piso las tinieblas del sepulcro.
Amamanto a mis hermanas.
Perfumo cenas.
Calcino versos.

Cúranos en la siembra quieta del pasear inverso.
Planta frutos de felicidad.
Eleva a la ya eterna al ras del enamorarás.

Alarmas era una ayuda que nunca llegó.
Huracán que eleva,
llévame hacia la libertad.
a lo mercantil.

Las cámaras me fotografían en los finales.
Las aves se hacen famosas.
Los salves se hacen ángeles.

L.A Woman es la dignificada al wonder.
¿Por qué quieres más?
¿A dónde vas?
Es una izada perdida en la ciudad de las luces.

La mala lengua del cardenal,
espera a la noche para renacer.
Las negaciones para crecer.
No temo al amor porque nunca es fracasar.




Debería donar el pelo al cielo.
Porque a mí se me ha dado el conocer,
el conceder.
Tengo que seguir en el coloquio de colocar.

Hombres ansiosos armados.
Pegamentos enjaulados.
Aceptación de la princesa que nunca quiso ser rescatada.
Todo eso, amo.
Iré a la ira.


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