martes, 1 de diciembre de 2015

Nada en el dragón.
Nada más que masa.
Pellizquitos al pastelito.
Cerquita de la luchita.

¿Quién tiene la carestía?
¿Quién escucha mis choques?
En lugar, de estar zarpando mis zonas,
estás en la zozobra de la zorra.

Así que hoy lloro porque la luz ha seguido en la ciudad,
y yo he deseado tanto a la lluvia.

He encontrado a alguien,
pero estoy también bien libre.

La vida es más placentera sin reconocer la falacia.
Lo haré otra vez.

Siempre,
siempre en tus absurdos.
Nunca vendrás a mí,
¿entonces por qué no vienes a lloros?

Aflicciones sentados en el arco de mi iris.
¿Qué es el amor?
Estoy enamorada de ti y de ti y de ti.
Y de quien me dejó aquí.



Quiero que destruya sus vigilantes cadenas,
y dar la palabra tranquila de mi vagina.
Suerte para ti,
suerte para mí.
No paramos en el suelo.
Sí, hombre, ¿por qué no?

Ven lejos en la noche como prueba.
Pronto te quiero, en pleno tiro.
Cerca.
Cincelando mi celeste desliza.



Amando mandar,
el grito de mi guerra,
lo que guarra querrá.

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