domingo, 31 de enero de 2016

No tengo edad.
Pongo huevos.
¿Por qué como el destino de la destrucción?

Esta soga en los vaqueros contiene mi esfuerzo,
una utopía en la saliva,
el psicoanálisis de una psicópata.


Mi vestimenta mental raya el rayo,
cuenta atrás.

Necesito exorcismos.
Y no los hago porque enfriaría mi ánimo.
Al  menos, masco el la mayor.

Fuego camina conmigo,
acepto la diferencia haciendo la historia,
solicito el segundo.
Volteo el volante girando en el viejo juego.
Es el peinado de hoy:
las hojas caen bajo la sombra de hierba de rara raíz.
Crecí febril.

¿Qué tengo para presumir aquí?
Respondeme, suave sombra que me honra,
esencia de la obsolescencia agenciada.
A mí bienestar debes embaucar.
Así no se puede embarcar.
Ser o no ser.
¿Qué quieta florecilla no ha querido domesticarse como Semíramis?

Sombra ligera, dime que podría ser exótica.
Un poco para servir.
Una más para brindar.
Cuando no tengo nada que hacer contigo,
te convenzo.
Todo es tan peligroso como un 'te quiero'.

Estoy retándome en el camino de la crueldad y la bondad,
adicta a la oscuridad.
Si en casa se sortea mundo,
eres divina.

Tengo el corazón roto por los maremotos.
Que retan esta noche a 'no sé, depende.'

Rey de reyes, ven
a la reina de las blancas,
a la yegua de las negras,
a la torre viuda,
a la prohibida en el medievo.

Ninguna fiesta hirió.
Danzo con la flecha clavada.

He pedido al jefe.
En la comisaria no hay pausa.
En la cárcel vocal hay un cigarrillo.
Apúntame y me dejaré.
No quería mentir.
E hice todo lo que tuve que hacer por esta escondida divertida.
Mi '¡mete! pide a mamá.
He pedido al demente.



¿Cuál es la vida del artista?
Introspección.
Penitencia.
Vigilia.
La Virgen y el niño,
las cortinas templarias rasgadas.
Y miles de crucifijos.

sábado, 30 de enero de 2016

Tú no necesitas mi amor para tu satisfacción, 
detienes tu facción.
Estoy buscando la gloria de la jungla.
Siénteme manteniendola yo.

Locura desatada,
piernas atentadas,
brujería en la guía,
flash de flapper.

Después de perder el inmiscuido,
viajes intrauterinos.
Recuerda que tengo remolinos para dorar.
Róbame.

Al testamento pongo a la diosa por testigo.
Tú te perdiste en el amor pero,
jarras enajenadas,
en lo real no ahorra.
La suave sabandija silencia en el seísmo.

Rica de guerras,
por tus respuestas muertas.
Tú y yo,
nadar en el nada.
Quisiste recorrer por otra parte.
Cada uno en su ángulo, por supuesto.

Necesito a la lluvia como vallas,
pactar con dragones,
disparar el material.

Voz de pureza,
nada dicho que tenga que ser escondido.
Una pastilla, eso sí.

Paseo a nubes en mi amor en el nublado sábado.
Babeo diminuta,
inhalo enorme.

Yo soy la cera de mi acera,
el dividendo de mi división.

Estoy ultimando la marea.
Abajo,
arriba,
todo la noche,
todo el día.



Gotas en la gata de la teja de la intensa.
Empléandome en cada empresa.
Porque estoy en la certeza de que mis ojos sacarán una pizca de la pretensión.

jueves, 28 de enero de 2016

Volví a hablar de él. Y después, me entrevisté. Me quiere hacer llorar. Porque sabe que tengo cerca la ultraviolencia.  En una tarde acolchada, en la estación, yo disparé a la sumisión. Así que habla de mí como si me tuvieras que esperar. Mamá, estoy asesinando a un hombre. No sabía como hacerlo y está en cal viva. ¿Qué me está pasando? Lo quiero pronto. Porque soy una impaciente del impacto del coito. Fina fulana, empolva la pólvora. La puta quiere descorrer el biombo. Codificar y ser descodificada como bomba. 
Las expectativas son expiradas porque hoy lo tengo como un extraño. Madre, perdóname. Lo estoy haciendo como una carrera, una carrera hacia otro error. ¿Qué podría hacer? Fondo de femme fatale. Irracional en el manicomio. Soy una criminal. Me enamoro tal cual. Hospital de la oportunidad, la pulpa del paciente quiero comer. Sé que canalizas como cardióloga. Sé que te diviertes con tus demonios. Sé que mojas en sus salsitas. Todos me preguntan por ti. Y jamás me vas a tocar. Tenía que matar.

No borres ésto, no. 
Civilizada en la zozobra,
cincelo faltas,
mortero en faldas.
No soy fácil.

Durante las veinticuatro horas, la maldición.
Las tengo para acondicionar la condicionada danza.
Tengo la mortífera en tardanza.
Tan enferma.
Socorreme, rosario.

Sólo vierto las horas en la huida.
Mándame el cuidado del amor porque tengo las veinticuatro expandidas,
herméticas en su inmersión.
Dame los anillos.
Esposame a las letras y seré tan rica para poder tocar muro de mundo.

Por todos los países,
tirachinas de perspectivas,
tirabuzones.

Blanco, dorado, negro.
No importa el color del aura temporal,
seré a tiempo completo.
En una canción  el salto del trampolín.

Mantengo al mimo,
poderosa como el Nilo,
abrazada al lino.
Así es como veo el lote del orto.

La lotería de la ruleta rusa,.
 Hoy en guerra,
de yo a yo en el hallo.
No puedo dejar de sentir todo el tiempo que estoy loca.
Después de todo, bello suicidio se hará.

Te vi en una revista y lo estabas haciendo tan bien.
Dame la luz.
Sí, la bombilla de la fantasía.

Y podré decir que soy la reina de la belleza.
Como en aquella noche de verano,
que los peces eran todos peces-manta.
Hilandome el manto.


Dame las estrellas como damiselas.
Les quitaré el apuro.
¡Para pura yo!

miércoles, 27 de enero de 2016

Impura no es la mentira cuando se pone en mi boca.
Inventando historias como un chupa chups de sandía con sangría.
De sonrían.

Puedes apagarme y no podré desconectar.
De los océanos, de los cielos.
De los afluentes, de los infiernos.
Atenea entrenó delante de nada,
haciendo todos.

Así debe ser el dinero de la poetisa,
las palabras del éxito ascendiendo la nación.
Yo soy la nación.
Desde Salamanca hasta Zaragoza.
Desde Galicia hasta Ceuta.
Desde Palencia a Granada.
Pienso en sus divinos ladridos como lo costumbrista feroz.
La culpa, a la inspiración.
La dolçaina es la cafeína.
De nacimiento,
desde el primer cimiento,
yo soy la nación.

Lana puse al cerrar la tapa,
alardeo de pistolas y rosas.

El mar es más que círculos cuando entro,
es la manera de ser honesta ante él,
circular en el círculo.

Las fragancias serán la senda.
Las franquicias serán las quimeras.
Las empresas serán las impresiones.

¿Puedes ver el filo del arte?
Hombres jugando a ser jugadores en mis ojos,
vertiginosos árticos ambarinos donde iré a por más hielo.
Huelo a cebada y a centeno.
Guárdeme.

La venta ambulante,
lasciva en la sinfonía.
Eso pido al llegar a casa.
Eso pillo para las puertas.



¿Cómo me haces trabajar tanto en el espectáculo?
¿Dónde me llevas art deco, art nouveau?
Corremos a refugiarnos y nunca paramos de correr.
Comemos todo el aire que revele lo joven y lo salvaje.


Vi y entré,
dancé mi vientre en mi madre.
Yo,
hija de mi baile.
Sola, loca.
Show below.

sábado, 23 de enero de 2016

Estoy de peaje en la autopista de las fuentes de la resistencia.
Entre el espero y el desespero.
Curar es sufrir el atentado,
demoler el existencial.

Renacida en lo que planto,
quiero y puedo.
Es tan difícil llevarme.
He entrado en el temblor. 
He titubeado en la reconquista. 
Y eres un espectro con la suerte en la ciudad de la luz.
 En la era de las luces.
 La medida exacta es todo lo que importa. 
No pido más que la bendición del viaje. 

Blanco y negro,
es lo último que vi al morir en lo que amaba.

Sueño con hombres malos rompiendo el miedo.
Es el tiempo de vivir entre extraños.
Tú me dices siempre:
'Eres bella rotando como bailarina.'
 Dicho está que tú eres el rey.

¿Qué estás haciendo con mi cuerpo?
Limusinas.

Soy la reina del desastre.
No hace mal donar.
Celebro el perder el cerebro.
Porque yo soy el festejo del confeti.
En esta fiesta del desastre.

En esta siesta por vez primera.
Danzarina, 
hizo el trino,
abriendo la piernas perceptivas.

Todo lo que tengo no se puede desmoronar,
es un tulipán.
Salvajes cámaras,
salvajes fotografías.
Dime Renacimiento,
en la suscitada resucitada.


Las luces brillan como ámbar en mi neumonía.
¡Todas las imágenes!
¡Todas las flores!
La vida es bella.
Le tengo.

miércoles, 20 de enero de 2016

Tan diferente en el frente.
El aire histórico tiene que ser de mí.
El tiempo perdido de un relicario.
Todavía no sé lo que es ser inteligente,
un principio de entelequia tal vez.

Vengo del improviso de la torre .
De la tinta azul donde zarandeo la proyección.
Los músculos revestidos a las vistas.

Antes de comerme sólo era un lugar especial donde arrojar la especia.
Tú caes en los reinos,
como la reina de un marido.
Mundo, maréame. 


Estoy perdiendo la cabeza,
donde los besos vienen de la zarpa.

Desconocido apropiate de la desconocida deambulante.
Tengo un bolsillo donde relato la moneda del impuesto.
Tengo que hacer tantas cosas con tu corazón,
tensión en la danza a la consistencia.
Y créeme, la lluvia limpia la playa.


Manda, Mandarina.
Miles de criminales,
y aún eres loca,
para desear de ellos pistolas en sus bocas.
Y tener la clemencia de Clementine.



Mis seudónimos es todo lo que venga por la fuente del final,
más,
siempre es más,
de todo lo que yo podía imaginar.









No es bueno para mí,
pero lo quiero queriéndome.
¿Alguna vez podrías imaginar a una bella,
tan lejos del espejo,
tan fuera de juego?
Diamantes mentales.
¿Crees que podríamos ser siempre así?
Yo creo que podríamos estar en el lucro del lujo.
Jarrón de ‘ya he llamado, ya’.
Relájate y disfruta en la sobremanera.

Es benigna la brutalidad del poder.
Espera un segundo,
sólo es un ritmo alborotándose en las caderas.

No puedo jurar ahora siempre.
Pero podría casarme con el predominante.

Algarabías de alcaicerías,
rápido sueño,
química todo lo que pruebo en las quinielas de mis catarsis.
A la noche yo venzo.

Trepidante trepado.
Revuelvo mis manos al tacto con el trato.
Se relame melanina.

Cojo una canción y es oro.
Dime que traeré altos vuelos,
como gaviota,
como Ave María,
como tomar el cetro de la poesía.

Vicios intercalados.
Cuento estribillos.
Charly Efervescente corre en el riesgo,
mientras tiene que dejarme.
Es la selección del arte la que me trae la aleación.



Pregunta mi nombre.
Todo lo que sé de él es que es el importante del portante.
Es la marea del réquiem lo que me hace manar.
Es diente del león el tiempo.
Debo fotografiar las firmas cuando el frío,
cuando al lecho le echo la piel de leche caliente teniente.

lunes, 18 de enero de 2016

Trato de las espinas como siempre,
como sembré.
Intentando arrullarme en la mujer-casa.

Tengo mil hijas que piden al hombre mágico.
Que vaya a recogerlas al colegio. 
Su saliva es el afluente,
de la que pide ser amada como mar.
Trato de pedir un hombre que no las quiera educar.
sentidos cognoscibles,
sean cemento para mí.

¿Así que todo cuela como energía?
Dato.
Como una liebre galopando,
como una gata engalanada.
Vamos, mujer mágica haz girar los girasoles.

Es el indicado,
lengua de fuego.
No tenemos que perder nada en la despensa del pensamiento.
Sólo que lubrique carburante,
para alcanzar el rascacielos.

Virtuoso mando,
las negligencias  buscando los fallos para felicitarlos.
Vestido de verano,
desnudo.
Tápame menos.
Repite conmigo:
'Sabemos buscar'.
Movimientos sin calificar,
movimientos aceptados.

Viajar en las viejas estrellas,
jugar a videojuegos jaleando,
ésto es mi bienestar.
Sorpresas constantes,
todo lo que hago es una fiesta de la belleza.
Llevándome al otro lado,
el difuminado.

Creo en los amaneceres sin saber que aparecerá en locura,
hablando despacio en claros.
Al amor me llevé, resplandor.
Al nuestro vuelvo.
Al antes, ahora competitivo.
La fortuna contraria es la fábula.

Sé que estabas tratando.
Te vi intentando.
Todo era Citerea junto a ti.



Si te dejaras en este cofre con tu todo,
fallecerían los días en un tondo, 
tomando las pinceladas de palabrería.

Soñé tu tú.
No quería destrozar lo que aconteció.
Pasa que mi libertad no es perdonada en el malentendido.
Recuerda que la liberación requiere liberación,
reinvento a la ibera.
Las cosas las como en la sugestión.

Si me dejas ser tu amante,
sería la pieza zarpada de tu rompecabezas,
tenue majestad.

Espero que comprendas que los hombres se podrían descalabrar para ser de ti, 
para que las sombras tornaran a tu poder,
en la virtud dividida de la lucha.



El infierno nos implora perdones,
por haberse herido más de la cuenta,
en la ida de la deidad.



Pero no estás,
no estás,
no estás
mañana debes ser un impulso de la cruzada a par y nudillo.
Estoy siguiendo a la planta de plata,
abrigándonos las gargantas con palabras.
Tiño la llamada a la llama en cualquier lugar,
rozando la costa de la costra.
Brindo por el motín en el pack.

No olvides que tengo eléctricas valencias en progresión de potencias.
La casa habitada jamás debe ser calmada.
La dulce melodía del durazno manda.

Busco joven en el rincón cuando ella sólo sola puede ser la ovación de lo certero.
Pregunté.
Atenté y atendí a la libre mente. 

Mandarinas muerde la María Apocalíptica.
Abre los diamantes.
Mi mano es un negocio.
La habitación diversifica ángeles.
Y son caídos rebeldes.

Tristeza y rareza, 
voy con ellas.
Alicia, eres libre de amaestrar las delicias,
la espera del muele,
el baile en el presbiterio de la carne,
el tabaco molido en el green de.

Las mentiras me excomulgan,
donde las verdades son diamantes.
Así vi mi pastel.

Copos de ritmo en el himno del invierno.
Rota e intransigente.
Construyendo el reinado en la verdad,
la especie no halla su verdadera condición.
La característica guarda la posición.

Los venenos son la poción.
Su mente es marea errante.
Su dedo es el notar del anillo.
El estudio es una felación,
el paint ball de mis dificultades favoritas también suelo lamer.

Divina dádiva,
venada reivindicativa.
Probé de las vacaciones.
Es todo lo que encierro.
Mientras más oscura,
más oscura,
y más complicada vuelvo,
más complicada,
tras contemplar la ecuación coloreando el colado agujero negro.



Todo tiene munición en mí.
Así que une mi cintura a Céfiro.
Secretos del Senado,
suaves sarmientos de la sensación.

Mire y vuelva,
sastre,
al traje de la lujuria.
Es todo por lo que reza la esperanza.
Por la Trienal Internacional de las Artes Decorativas e Industriales.


domingo, 17 de enero de 2016

Nací insana.
Nací en el bien complacido.
Nací en el mal de la actitud.
El hospital era verdad.
La posada de la oscuridad es real.

Después de todo lo que hiciste,
¿cómo no ibas a talar lo que traigo para ti?

Hice lo que quería hacer.
Tan peligrosa.
Tan fatal.
Estoy detrás,
sin nada de suerte.
Con dinero suelto.

Bomba, lo sé.
Joven, lo sé.
Acariciar el escenario,
eso críe.

Mi rey lo sabe.
No estoy partida para el mundo.
Pero lo pido.

Demoledora pido el demo.
Quizás con una pizca de destrucción colonizaré el karma.

Todo lo que buscamos es saltar en el despertar.
Vibración de resurrección fumando el neón,
lamiendo LED.

¿Pedirían otra vez a Pandora?
Ahora las estrellas saben a ella.
Esparcir lo que armo,
consentir lo cosido en lo que ahogo.

Juntos podemos rendirnos a la fantasía,
el módico precio de la culpa,
la manera de compra.
El sueño roto en el bulevar repone la regla.

Dulce luna,
dime que soy la casta de la ocupación.
Blanca viuda,
dime que juntas surgiremos el can-can de la cadera.
Nada que no hubiéramos visto desviado.


Azul de danza,
alrededor de mi rodeo.
En una pregunta constante,
¿mañana vendrás?
No sé, depende.
Sé que mi vagina es la vía de la que me mantiene
 sin cuerdas,
sin cordura.
El otro lado me deja en el loto del lodo.



Somos las eses de serpientes sigilosas susurrando tentaciones.
Esos son mis deseos sobre sanar.
Sálvate salvaje.

jueves, 14 de enero de 2016

Brisa clara del anular,
me despierta pedir prendida.

Memorias de búsqueda en el autobús,
siguiendo al peinado,
del chillido alterado.

Criticas en voz baja, alabanzas en voz alta.
Después, el rezo de la oración.

Ella está enamorada.
Ella está desesposada,
de lo que puede y es.
Can we party later on? Yes, yes.

Pulpos en pantanos cívicos,
captadores de la noche,
Yo choqué y me descapullé cachito a cachito de dicha.

Todo lo que quiero es alguien que cante en alta mar.
Di que si y daré a la desbocada.
Para que siga siendo una diana de cazadores.
El mimo es mi manía.

Buscando la salsa en el banco,
encontré la canela afrodisíaca,
cuentos de antes de morir,
paraísos sureños.

Provocante en el pentagrama,
como la diosa me trajo al mundo,
desesperada y despampanante.
Aplazando ser demolida.

El auricular rebota en mi culo,
porque es salvaje lo cierto.
Acierta la marea en mis multas.


Soy la burbuja como arbotante.
Antes, un bebé aprendiendo a hablar.

martes, 12 de enero de 2016

Ya.
Ya estoy yendo,
a través de las ramas de las armas,
Mona Lisa.

Vital comando del sentir ajeno.
Te veo andando como paloma.
Calificando sin decir porqué.

Yo,
brisa turbia del arresto del pasar.
Ella es la recolectora.
Ella es una ganadora.

Así que ven a parar abajo,
justo en la pasión.
Que me mantiene libre.
Que me lleva a mí.

Salto la valla del trabajo teatral.
Iré a donde me dejen ser.
Es tan surreal mi silencio de mujer,
 que se sienta en sus oídos.
Es un Virreinato.
Vamos donde se encienda el incensario terroso.




El sueño lúcido elegí.
El uniforme cuerno del unicornio.
 Clavado en la princesa con la milicia de su domicilio.
Minuciosa minimalista,
miles de memoriales están esperándome a mí.
Divinidad de diva,
consiente o no consiente.
Mi juguete es la íntima.
Mi defecto es de fábrica.

Me trabajo a la sultana.
Sebka son sus besamanos,
brotando en ellas yo,
buscando la diversión.
¿Qué puedo hacer contigo, malicia?

Vivir para morir por amor.
Dime que puedo hacer por quien me descubre mi óseo cadáver en las costillas.

Límpiame en la negra piscina.
Estoy esparciendo todas las especias.
Todo lo que sea ir,
 es aire negro,
materia oscura.
Porque estoy pasando oscura,
invisible y anónima en los palacios.

Mi pelo al viento del radiador,
de la radio de oro,
de las frutas de Billie Holiday.
Bebiendo del azteca.
Cerca de Bel Air.



Estoy cayendo donde te tengo.
Todos son los lugares en los que me quiero dejar.
Cerca de Air Nostrum.
En aviones sinfónicos con efecto mariposa.
Estoy dentro del a través de.

domingo, 10 de enero de 2016


Las luces brindan por ellas en la ciudad.
La salvaje consciente pervierte la vencida.
Lo bueno es un holograma.
Quiero un globo de oro con rayos gamma.
La gama más embarrada.
Oh sí, te espero sin pausas.

La líder está con el tacto.
Trato de acertar más cada vez.
Como un tiro al plato.

Hazlo para mí.
Ponme las piernas como un espagueti.
Las manos en garantía.
No sé como exculparme en esta prisión sobre mi reputación,
corriendo a través de los campos,
de mi calavera.

Lo encontré en tus ojos.
Lo creé en el iris.
Todo es para ti.
Deja las velas llameantes ahí.

Oh, ¡yo!,
¿quién podrá amarnos sin susto?
Necesitas la soledad porque los quieres solos.
El alma prendida se autodestruirá por minuto,
vacilante en polvo,
abriendo y cerrando la bisagra,
el baile sacro.

Siempre tuve un trazo para el fin.
Y cuando finalice, fuego serán mis artificios.



Mi montaña rusa.
Mi vestal veleta.
No necesito a nadie que no me quiera encontrar.
Tú no eres el único.

miércoles, 6 de enero de 2016

No sé que tienen las flores del camposanto,
consecuencia del baño de mis alas.

Perdonen la cólera de la boca mancillada por la descomposición.
Algún fantasma diabólico quiso hablar por mí y nadie es exorcista de mis extrañas entrañas.
Arrepentida de mis insultos,
 hormigas atrapadas en el atasco de mis tareas asesinas.

Los ataúdes son el pacto.
Y airosa de mí sólo yo comprendo mi dolor y mi ira.
Merezco el insecticida inquisitorio,
el frívolo desencaje de mis patrias.

La garganta mala quiere ser saludable.
La saliva madre teme a sus impulsos.
En mi delirio del daño debo morir envenenada.
¡venas, fuera!



Venas de la que tuvo todo en sus manos y nunca supo hacerlo más perfecto.
Si cabía.
Si aún hay un hondo para meterme como una avestruz, 
que se abra.
Ya ves tú,
no calculo mi presencia.
Y hoy,
soy dueña de mi miseria.

martes, 5 de enero de 2016

El alma cascada llama.
El Conejo Blanco vino en la quimera perfecta.
Que la Reina de Corazones le corte la cabeza a quien no sepa creer.
No creo poder hacerlo mejor.

Ahumada en el narguile,
sedienta de adivinanzas,
soy la samaritana de la Madonna.

El gato de mis ojos miente a la hora en que apagamos la luz.
Nunca.
El cariño mío sólo entiende ahí.

Quebrantados todos los pensamientos,
olvidan que soy la ola de los gritos fritos más gigantes,
dispuesta a proveer al ser.

Preveo un lago de sangre,
mi cuerpo insumiso en su fiebre de libertad.

Canté al hastío del blanco día 
buscando la falacia nunca necesitada,
la aprobación.



No hay otra forma de querer ser.
Soy la fuerza de la Madre Naturaleza.


lunes, 4 de enero de 2016

Evaporada al brillante,
úsame por los bares de mares.

El amor está coagulado en el incensario.
Todos los campanarios están castrados.
La urbe huele a eternidad.
Mi dedo huele a natalidad.
La presencia se hace con la herencia.

Irresistible en dogmas,
el vértigo exhala danza.
Rejas de mis castillos de costillas,
cuelguen perchas para fotografías de brujerías.

La criatura lucha en la guerra más desenfrenada:
el amor no correspondido.
Muera el descarte.
Trasteo el Capitolio con copas y capas,
canonizando al carmín.

Agito la cintura con el cerebro.
Castigo la carne, 
saneando el seno.
Combino el negro con el negro.



Tercio a la musa plástica.
Secundo a la musa enferma. 
Primo a la musa fecunda.