domingo, 10 de enero de 2016


Las luces brindan por ellas en la ciudad.
La salvaje consciente pervierte la vencida.
Lo bueno es un holograma.
Quiero un globo de oro con rayos gamma.
La gama más embarrada.
Oh sí, te espero sin pausas.

La líder está con el tacto.
Trato de acertar más cada vez.
Como un tiro al plato.

Hazlo para mí.
Ponme las piernas como un espagueti.
Las manos en garantía.
No sé como exculparme en esta prisión sobre mi reputación,
corriendo a través de los campos,
de mi calavera.

Lo encontré en tus ojos.
Lo creé en el iris.
Todo es para ti.
Deja las velas llameantes ahí.

Oh, ¡yo!,
¿quién podrá amarnos sin susto?
Necesitas la soledad porque los quieres solos.
El alma prendida se autodestruirá por minuto,
vacilante en polvo,
abriendo y cerrando la bisagra,
el baile sacro.

Siempre tuve un trazo para el fin.
Y cuando finalice, fuego serán mis artificios.



Mi montaña rusa.
Mi vestal veleta.
No necesito a nadie que no me quiera encontrar.
Tú no eres el único.

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