miércoles, 20 de enero de 2016

No es bueno para mí,
pero lo quiero queriéndome.
¿Alguna vez podrías imaginar a una bella,
tan lejos del espejo,
tan fuera de juego?
Diamantes mentales.
¿Crees que podríamos ser siempre así?
Yo creo que podríamos estar en el lucro del lujo.
Jarrón de ‘ya he llamado, ya’.
Relájate y disfruta en la sobremanera.

Es benigna la brutalidad del poder.
Espera un segundo,
sólo es un ritmo alborotándose en las caderas.

No puedo jurar ahora siempre.
Pero podría casarme con el predominante.

Algarabías de alcaicerías,
rápido sueño,
química todo lo que pruebo en las quinielas de mis catarsis.
A la noche yo venzo.

Trepidante trepado.
Revuelvo mis manos al tacto con el trato.
Se relame melanina.

Cojo una canción y es oro.
Dime que traeré altos vuelos,
como gaviota,
como Ave María,
como tomar el cetro de la poesía.

Vicios intercalados.
Cuento estribillos.
Charly Efervescente corre en el riesgo,
mientras tiene que dejarme.
Es la selección del arte la que me trae la aleación.



Pregunta mi nombre.
Todo lo que sé de él es que es el importante del portante.
Es la marea del réquiem lo que me hace manar.
Es diente del león el tiempo.
Debo fotografiar las firmas cuando el frío,
cuando al lecho le echo la piel de leche caliente teniente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario