domingo, 14 de febrero de 2016

Las caderas toman partida.
Sin maestro.
Sólo el veneno de los constantes partos.

Mi mejor sastre es el campestre.
Anhelando hiele.
Cálida paz cose el lino de la intranquilidad.
Le tengo miedo.
Le prendo fuego.

Sanas, sanita, sana, santa.
Pura pureza en desobediencia a Cenicienta.
Enemiga de lo humano,
me meto en el animal.
Reventando la revelación.

La nobleza se adquiere en la bárbara simpleza,
juntando la terminal jaleando.
Todas en galas.

No sé de donde vengo.
Tengo una vida pendiente con lo que llegó al pretendiente.
¿Estás escuchando Alabama,
mística de Virginia?
Mutilada de maneras.
Alcanzo la costa.
Benévolas obsesiones.

Te tenías que ir, rata.
Gata en la hamaca,
tenía que hacer a este cuerpo triste arañando el descanso.

Toca lo que te echa de menos.
Despierta en el caballo,
ondulaciones en el cabello.
Hago la hiel.

Blanca placa, eres la plaga.
No hieres más que un insecto inserto.

Bajos fondos en los hondos.
Dime, a ojos del amor, que mi cuerpo se petrifica en la  putrefacción.
Sin embargo, dijo: 'Me aburro contigo'.
Ya.
Joder, jódeme con las zambras de las piernas.
jambas gimiendo.

Inocencia pérdida.
Lo salvaje está hecho como la excusa para saber que soy mía.
Llevo a mi mente a las alturas.
Me abandonan otra vez.
¿Que habrá que hacer?
Café.
Confundo la confidencia del falo.
Devoro hombres,
 hago de vientre.

Finalmente fallezco en las fuerzas.



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