domingo, 24 de abril de 2016

Tiro en la contienda. 
My man is black.
The sky is a gun. 
Para mi mujer,
tengo raíles grises con paisajes de hojalata.
Viajes móviles.

Al introducir a la mujer en la tarde,
el día trajo réplicas de lúbrica.
La espuma está enmascarada.
Dame tus huesos. 

Tengo que besar,
para beber tu aliento.
Asiente todo el tiempo.

Tengo los futuros con animales mágicos,
las fiestas con las fieras,
la festividad flotando en la felación.

Quietud del queroseno, actívate.
Velo las venas del hombre viejo.
Gano la oración del cortejo.

No duermen los espejos,
esperan una beca por animalidad.
Clandestinos en la oscuridad,
clandestinos en la sangre de la luz,
centelleos de tú-tú,
juego de yo-yo.
Sabes que aún deseo estar muerta,
pero estoy aquí otra vez.
Viviendo por el fin.
Expandiendo la cabellera,
invadiendo tu lecho,
venerando tu hecho.

La aguja que agoniza las horas me debe ingenio.
Digo que tu materia es la merienda.
Arañar la garra,
caerme en el alfiler de la ortiga.
Por enamorarme.

Heroína,
eres mi esposa.
Porque puedo fumarte, filmarte y esfumarte.
Fluyo fuera.

Silencios de ácidas,
succiono la acción,
la idea es la deidad sin edad.
Noticias del dios de la locura,
aúllo al viento para que vuelvan.
Y saltar en su saliva del vértigo.

ç

Los cuerpos anochecen al caer.
Cuando duermen y mueren y se difuminan.
Y comienzan a ser necrófilos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario