viernes, 17 de junio de 2016

El laberinto del libido languidece la labios.
Creas el contraataque confeccionando la carcoma que come quietud.
Los restos de la revolución no reniegan de los dos.
La brisa del bosque benévola,
nos forzaba al infierno.

No caduca el oráculo,
extremo mi futuro.
Pierdo el río y pierdo el estrado,
por estar condenada a tus clavículas.`
¿Me vas a follar con falda?
¿Te vas a lanzar a este corazón a prueba de bala?
Vale.

Una estela por tu secta,
y de rodillas manaba al mandamiento sexto.
Gimiendo en el quebranto de mi lomo,
cautiva de la victoria.
Muestra el alma,
me felicita con una flor.

Única concubina del momento, 
satisface tu segmento.

En el frío fino de la luna,
memorizas mis caderas,
tientas a las fieras.

Anhela ser mi dueño y yo la propiedad debo negar.
Una mujer sin pertenecer.
Para ti, 
nada más.



Canastera al drogar.
Tú haces mi corazón de metal.
Tú haces mis huesos modelar.

Cuando nos alejamos lejos es como si comprendiéramos el sentido del universo.

La profecía querría
y siempre es tardía.

Salinas en la saliva,
diamantes en la mente,
peino mi nombre.

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