sábado, 23 de julio de 2016

Filosofía de sofá como prueba de tus maneras.
No pienso coger las tijeras.
Voy a soltarme las trenzas,
porque tu lengua lleva canela.

Él piensa en música y mujeres.
Sus dedos son sus dones.
Espera, yo te remiendo en mis retales.

Sus noches se lían, 
porque personas bailan en sus lianas.

Recuerda, últimamente guardo mis agujeros por ti.
En la medianoche, en los bares, barajo mis ojos al mejor exponente.
Oh, pero nadie me besaría porque la última miel deben de ser las flores del jueves.

Te vas.
Te vi.
Suerte en los sexos.
Acumula mentiras de perdón para tu reina.
Para ti, amantes.
Para mí, monogamia.

Sé que son pasos atrás,
pero no puedo esperar a que me reconozcas como diosa,
mientras te peleas con los hombres todo toro.
Ráptame, rómpeme.

Esnifamos y fumamos.
La confianza de mi seno,
son tus sonidos en mi contemplación,
hasta que mi voz.

Mía, gritas.
Impuse las leyes,
las pusiste en tus instintos.

Actor en el acto,
vicio de videojuego,
que mis manos te vean son mi misión,

Trato, troto.
Como yo te quiero, galopo.

Canal de mi amor, gemimos al reloj.
Lo miras porque sé que tú sabes.

Arcén de choque.
Las lunas de tu coche,
cambian con el aliento,
cerramos los ojos e hicimos un eclipse en el asiento.

Este beso es el censo,
no puedo pedir nunca tu despedida.



Como Magdalena, conocí la redención.
Sé que no me salvarás,
sé que no serás suave.
Pero sígueme, y por favor, di.
Mi fe está en ti.

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