viernes, 16 de septiembre de 2016

La perífrasis nos asfixia la bifurcación,
por mi ambición soy rondada,
calculo día y noche el mental,
cuando estoy en él,
si fuera por mí,
no faltaría nunca al asfalto.

Se dispersa mi inseguridad,
y soy el derecho a veto.
Las circunstancias son la desmembración de la alambrada,
la mampara os abre la marca.

Choleric trizamate,
cuando al tentar la tragedia tú no me ates,
tendré que titubear en el estatuto imparable,
y tornar el tesón por la gloria de Dios.

Los Estados Generales son imparables.
El absolutismo quiebra lo paralelo,
reviste caracteres diferentes,
y aprovecha su proximidad para ser una intruso.

Letras y letras,
¡he asimilado lluvias de libros!
Ahora soy incorrecta. 

Y mi perfume es la llave a la asistencia,
la cuestión sucesoria es la promoción de la promovida,
mi investidura es pordede,
hablo con la interacción de la causa,
y me encuentro bien, 
igual sobria,
igual ebria,
tengo que experimentar como una condenada aquí.

La administración es la constitución de la autonomía que había procurado intervenir inventando.
Lo comercial es la reacción,
préstame tu respuesta drástica.

La Contrarreforma me pone cachonda.
Lutero no fue un coloquio de Catalina de Bora,
fue la probabilidad cumplida de mi diluvio.

La alianza entre mi decisión y yo ya es la Gloriosa Revolución.
Sólo tu conexión,
sólo tus tribunales,
convocando a la especie mediante la apariencia.

No cierro la controversia del ámbito de la Hacienda,
manifiesto el mérito,
gasto en el cortesano,
la asamblea no se redime a dimitir.

La capitulación no se da por el especulador,
no se calma con la creación,
se empeña con un privilegio.

El terreno de la intuicións el terrón,
el meridional amanecer se cierne como una donación,
Nadie puede cerrar la puerta de mi inspiración,
la farola me reconforta,
la oportunidad repercute en la economía. 

La soberanía es la base,
la revelación nos hace vibrar,
convierte a los candados en filósofos,
la función del empeño está intacta.

El complot ilustra que el César es siervo.
La historiografía finaliza y así, es efectiva.

Las píxides de mis secretos son sacros y heterogéneos.
En profundidad, es parcial.
Establece tasas, perjudicando.
Fisiocracia en la cerveza,
un trago tuyo bastará pasa sanarme.

La subvención es un precio que asume el poderoso en mi teoría.
El equilibrio aristocrática no calca la caligrafía,
pues hasta el trazo es la necesidad de lo que divulgaría.

Voraz corvea,
demando las minas de tus milímetros,
este planteamiento no es semejante al descontento. 
Si pereciera la importancia,
sería de total irrelevancia.

La persecución de la bruja se inicia cuando se cuestionan si quiere crecer en el manicomio.
La increencia es mi postulado.
Y la bañera se llena de agua con la higiene de la que se unge los poros con la observa.
Miserable por menoscabada,
la naturaleza nos dará la clave para alcanzar lo sublime.

Asienta el sofá con la farmacia en la mesa,
y consulta a la dinastía sobre la degradación.
Me abstengo de lo estamental.


Que alguien traiga una solución como munición.
Mis sirvientes también son presidentes.
Sueno a Maquiavelo,
brindemos por lo que alimenta a la señora,
no para,
chupo del Estado,
sorbo el objetivo,
tolerante al tácito pacto que me encuentro con la reina,
no me laves el cerebro,
devuelve el sucio comfort.


No hay comentarios:

Publicar un comentario