domingo, 9 de octubre de 2016

¿Abstinencia de Universo?
Mi baba en el Acad de la Biblia.
Detente, eres letra.
Las nalgas son las alas.
¿Qué tengo que renovar para volver a avistar la vereda?
Soy tan fuerte que no quiero olvidar,
facilito el futuro a la realidad
y soy la cordura comprendida como todo lo que sea libertad.

También soy el versículo virtual.
Virtual, no me abandones.
¿Qué va a ser?
Iré donde tu pidas que me llegues con mis pies,
intentaré de interpretarlo al revés.
Extiende la tela,
la alfombra la piso a sangre fría.
Por encima, mis pechos son mi colina.

Verifica mi brillo.
Si no la quieres, muy bien.
Puedo huir donde me alcance la sien.

Mira, marido, como mermo tu póster.
'Una mujer siempre es bella cuando mueve las manos',
dijo aquel periódico.
Y yo, me fui a adorar a Camarón.

Los divinos colores,
todas las ramas arrastro ya,
la pirotecnia de la parábola de aquellos días encerrada en casa.
En tu alegre contrarreloj,
el que roe,
tú eres la arena.
Valencia,
yo voy contigo donde tú quieras.
Me explota el corazón sabiendo que no hay ningún lugar mejor donde quiera cantar el ruiseñor.
Tú me enseñaste que no puedes pertenecer a ningún lugar.
Pero que alguna estación tiene que ser la mejor.
Que los juguetes tengo que tirarlos por el balcón.
Dime que seré tu amada,
cuando camine kilómetros con mis amigos lejos.
Dime que me echarás,
como la longitud que proyectó nuestro caos.

Género en el aire,
yourself is a selfie
en la hierba
como la ola inconexa
que pregunta por ti.

Te he demostrado que soy joven para ser tu sucedáneo.
Te he agrietado para ser la gruta de la gula.
Radical porque soy más del bambú que de tú.
La contusión es la púa
con la que me gusta pasar las esquinas.

El pánico se quebró en el cordón umbilical.
Colaste la caligrafía y la quisiste adoptar.
Colmaste el pintalabios y confirmaste lo femenino como el vaticinio del verso.
De ti, segundo sexo, sorbo.

Mi proverbio huele a sepultura,
a que te quedes despierta la luna.

El argumento designa la combustión rápida,
marcaste mi teléfono,
en lugar de llamar a la televisión,
también me mira tu amigo
y en la ronda,
hablo con todo el que me disloca.

Veo venir el arbitrio.
Bifurqué el comienzo,
también prendí por querer entre las piernas.
Te quiero,
te quiero en mi abrazo.
Alrededor, mi socio.

Los grados aún no son la graduación de las musas
por todos los secretos.
Tú desorbitada Vía Láctea escribe versos,
de lunes a viernes en la Universidad,
y nunca se acuerdan si de una cita viene
Pregunto sobre el movimiento para ser el sedimento.
Soy la de la última fila,
la que cada día besa a su amiga.

En túnica troné
y puedo tener una ducha con mi chófer
porque nunca me posee.

No permito que elijas lo que hago,
no permito que logres lo que digo.
Display.

De cualquier baraja soy el ahora.
A través del café,
me adentro en lo que hará amanecer.
Cuando camine,
misterio anyway.
¿Me estás limpiando?

Ella está rodando el noble diptongo para que tú puedas entender el símbolo.
La tautología es para otro día.

La posibilidad de la designación hace la contradicción.
No te preocupes,
yo te querré kamikaze.
Dicto dicteriada,
por áurea en las notas como aulétrida,
por dejarte entrar como hetaira.

La subordinación femenina es porque tienen miedo a la confirmación.
Que vuestra anácronica deficiencia es nuestra gloriosa manutención.
Declaro la revolucionaria impaciencia como ciencia de la razón.
Desvisto infinito en la amalgama de la cama,
la pícara decisión que tomaría Lais de Hícara sintiendo tu oral.
Caer desnuda en otra sábana,
sin poder quitarme las lentillas,
es la categoría del riesgo
por nómada.
La finalidad biológica será la marcha atrás,
hasta que ame hasta la maternidad.

Un, dos, tres.
Bebo otra vez porque el beso con embriaguez.
Capta el carácter.
La competencia no me inclina.
Puedo dejar que la saliva sea agresiva
y acabar la pantomima.

Estoy al fondo a la izquierda,
en una ducha de cerveza.
Voy a venerar como vivirte si vestal.
Hasta el amanecer sin decepcionar.
Sin hastío he tomado todo lo que tenía
to meet you.

Cuerpo de supernova.
Canto en tu casa por el premio de consolación.
Si pacto en la táctica de la cita,
la técnica está rompiendo los cristales.

Para el pecho por lo bien que lo hemos hecho en el camino estrecho.
Duermo como no aprendo lo irreductible y me da miedo.
No hago ni el huevo,
pero hago el óvulo.

El destino es que la abeja reina es esclava de mantener la colmena.
Se alinea en su autonomía,
manda en su forma.
Activa comenta sobre la corona.

Los acordes de la voz - hoz son celentéreos reproduciéndose con el receptor,
el gameto interrumpido por disruptivo.
Sistemática situación da la ecuación,
desbrozar el bronce será la mejor unción del brazo.
El abrazo no será analizado.
El gesto será el instrumento para la colisión del monumento.
El fomento de la maldición será el cuento.

Finitamente indudable,
no sirves para distraerse.


El control se queda en la compresa.
La reacción de la sujeta es el litigio del cobre.
La manera es esencial para impregnarme.
Respiro el desvelo provocado,
peligrosa en el trastorno.
No tengo previsión en el ahorro.
Quiero una mujer singular.
Tengo un sentido sin igual.

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