lunes, 30 de enero de 2017

He puesto mis apuestas sobre tres,
prendo mi pañuelo,
y me trae la consolidación en la desolación,
he visto luceros hacer eclipse a la luna,
como la cordillera de la contaminada constelación en mis coordenadas,
de ello dependen mis alambradas,
mis omnipresencias amarillas.
He timado al tiempo libre, he ido a las delicias.
Sólo sabes que al empezar tienes que empezar una frase que tienes que acabar.

Después del fin, me doy ruido.
Tengo que adelantar mi culo.
Los residuos ya se dejan en los silencios,
acompañándome lejanos.
El firmamento que me pone son las credenciales de los juramentos.
Prodigaba con los sacrilegios ajena a la reputación.

Tu prostitución espoleaba.
He disminuido a teoría la práctica que se marchita,
la mancha que no se quita.
Y en una venta,
te expurgaba las conservas,
El fingir es un morir en vidas.

Lavar es sólo déjate ser,


Ámparame en la rea de la hora,
que yo te vea proveer de utilidad.
Has visto comenzar corriendo tendiendo a las estrellas,
durmiendo en bajas te adornas,
estaría dispuesta las veintres que ahora van a emerger a contestar,
balance pareada,
un cristal en las barreras de las paredes donde el arrepentimiento no me iba a emparedar. 

Fluir tu sangre el comenzar en el dominio,
en el torbellino de versar transitivo,
el préterito como terreno,
el presente como lo acordado,
y la equivalencia como subjuntivo
Relucientes uñas harían de un roto, un descosido.
Eran los veranos de mi disposición,
era la realidad mordiéndose la demostración.

Si tú me dejaras lamer la mortalidad,
la haría sacar.


El latifundio destrona la corona cuando ha sido abordada por campesinos,
los sueños son aprisionados en las maneras en las que pronuncian su nombre,
'¡venga, coño!' es mi jefe.

Arrendaste el fin de semana,
pentagramas como bengalas,
y las sinuosas semilíneas se expanden por todo mi rival,
en una jauría que devoraba de la que no salía intacta.
Hago de una bombilla un estribillo,
es el abismo usurpado al cometer el acto.

Centenario gemelo crece,
tocas lo que no existe,
ya suelto las cadenas en la inmensa soledad.



Antes sentirme escogida, antes la perdición en la expropiación, que purgarme.
Antes sal que temblaba.
Mi aleatorio de Spotify es la Biblioteca Nacional.

Vino a beberme  lo mío,
no a ser consejo en el estallido.
La idiosincrasia es la termita de la libertad.
Designar es usurpar,
los extremos y el dar son posibles de dar, pero no de cerrar.
Baética me persigue alumbrándome como un movimiento de luciérnaga,
en un heterogéneo mosaico del que mis ojos hablan sin parar.

La enajenación étnica fue la cura,
partiendo el cultural en el rito.

Me recorre la vertebrada terrenal,
 a cera pérdida de tartessos, Lusitana en la meridional, oleada de indoeuropeos buscando a mi hermana y de los árabes no me podían reservar.
Pasa que a veces, no quiero que me hablen,
porque como el mundo no hay nadie,
en su personalidad exclusiva,
la expansividad sumergida.
La península es absoluta.



La conquista es mestiza,
y la acequia con aceite llevaba un sedimento de naranjo en flor,
La conciencia de conciliación ha sido un desgasto de algodón,
márcame la adopción.
Quien pudiera comprenderlo, pudiera compenetrarlo,
encomiéndame en la abstinencia hasta que persuasión te traiga el caminando voy solita a buscarlo,
la colonización,
abraza sueño viejo,
sin poderse convertir en la llanura del tiempo,
una consecuencia de integración progresiva.
La lengua sintáctica es escenográfica,
dentro de la soberanía.

Ortográfica en la sílaba,
abriendo semilla en la insular etimología,
aborigen de la desintegración.

Un valor universal de sombría arquitectura,
de estilo ecléctico autóctono.



Son la diez y me digo 'ven, ante el vestido',
el monumento de la emigración,
la expedición es una íntima significación,
el sello demográfico,
'no recibo, sin do'
empañar sin nadie con quien arriesgar lo temporal,
perturbar el mar cuando muere el sol,
en el deleite de la hamaca,
extranjera en la extraña marca desgarrador a de la barra,
con elementos de la luz de la anestesia de Sorolla,
y la bendición de un poblamiento por la que al no 'hacerlo mejor', yo lloraba.

Toponimia exhaustiva,
en mi mejor reproducción,
con la suerte como un accidente geográfico.

Te parecía a ras de la armonía,
y guardas para la próxima ocasión, la caricia.
El trasunto es un intruso pidiendo justicia.



'Vale más tu dulce nombre que el pilar de Zaragoza.'


Tengo tu bandera como arboledas.
Nuestra permutación nos muda a la cómoda en la incómoda,
porque a mí ya me han partido la boca.
No se trata de exagerar sobre Nueva Castilla,
nuevos proyectos de 'preferiría estar muerta a estar muerta de ganas'.

Inscripción de mi apropiación,
'todo lo ocurrido soy yo,
una vinculación con el descubrimiento del sabio,
nuevo león concreto.

De oír la experiencia,
escuché decir que se cumple la sentencia de la continental.

Circunstancial en la gestación de la creación,
me remiendo tu construcción como pionera de mi destrucción,
en las letras de la redención.



La plataforma desemboca en la obertura que me provea,
o que te tomen por loca,
sin que pasen de su casita a la mía,
o que su sacrificio sea el estaño del enmarca de la comarca,
desenterrar e incorporar fuerza de la fuente nueva como brea.

viernes, 27 de enero de 2017

Coalición en los vientos alisios,
sera que algo me dice que será el último 27 de enero de los eneros,
antes de cambiar de medianoches,
mis templos son prisioneros de guerra.
Ser calzada con la espuma, pero tener la bruma y la zoolatría.
Ortostatos estruendosos son muros simétricos blanco blando.

Eché la cocina en el agua,
pedir papel muele como muele higiénico.

La tasa es estar con otra especie de blanca,
bailando en segundos puntuales antes para sentirme evidente,
permitirme porque ahora los milagros son políticas.
En las polis donde tendré que colarme sólo con la seguridad de mis tejidos.

Precursora de la confirmación,
con la premonición de un precipicio de vocerío.
Intrigas en descuidadas,
distracciones como deportes mentales.





De mis hierbas, las malas hierbas podadas,
en las cuchillas, había sangre por los dos lados.
Mientras hago en la esponja propósitos sin sentido, tiritas de agua caliente, planes con destino -en mi dirección estratosféricamente mental-
Saliendo como una cosa provisional,
de nombres egeos que me hacen me hacer ser marítima y térrea,
y juego gélida.
El plan era recuperar planos con tratos acabados en baños,

Me he estado buscando en el rey,
y se me ha acelerado el palpito de la excitación,
en el régimen de la fundición.
¡Cómo un cayó en la desviación!

Excelencia entre terratenientes en el interrumpido floreciente,
todo se queda en mis interruptores, 
y que cada uno se haga sus favores.

Mientras tiro por las aceras,
miró las cartas,
y me costeó como cocinarselas a ella..
En el momento importuné, soy inclusive.
en mis manuales,
ganarías Líigdamís en Naxos
dejando a Gelón de Siracusa.
Conviniendo como tratar a la línea de sucesión,
desde la que podría dar la secesión por la deducción.

De mi redacción sin redención,
de lo que seguro sería vendría,
e intérprete del 'según' sería casaría.




¿Me dedico al entretenimiento o me entretengo en un desmembramiento metafísico proscrito?
Tengo factura y seudónimo de fantasía.
Aceptaría y perecería en un asedio entronizadas.

Quiero ser de mí, quiero ser de mi maestra mi profesora,
Queroseno de la Crimea.
Mi pudor es inconcebible,
-aunque como tenga nervios, me ponga nerviosa-,
mi poder es descriptible,
-aunque toda mi vida no sea saber y sí ser savia-
Así que comporte a mi ingenio como oráculo emigrante, como tal.
Pide barrer o no barrer para ver el telar.




En el comercio se suplanta el nacimiento,
forjando la humildad como un anti-ciclón.
El caudal de criar caballos para que sean mis propietarios.

El consejo será restringido.
Aún fuera el magistrado anciano,
toma una decisión vitalicia,
en la aclamación de despertar un tutear.
Soy la evolución de la moneda,
pero no soy Hacienda.
Te lo cuento y soy Pentecostés.
Estoy en infantería siendo la injusticia con más facilidad en dejarme en él.

El movimiento se me ha ido formando por dentro,
ser una utilidad la llamó a su puesto.
Mi reina de las batallas se despierta sola directa a letras con conquistas y batallas,
que deben estacionar en mi recuerdo.
La primera reforma es escribir cuando lo desees,
despojar la constitución en apuestas,
resolviendo y reproduciendo la propiedad a proverbial,
sucumbir a la realidad aunque sea acertada arbitraría.

Volver a mi vida privada a suplir,
erigir destruir.


an

El encanto de una cortesana en la realeza,
aullido como anillo.

En la zona de paso, phatos.
Que no te quede ningún practicable sin ser compartido.
Sucumbo de hacer el istmo de tu emplazamiento, un recinto.

Diplomacia de posturas,
donde las excavaciones descubren ruinas,
en una úberrima llanura.

Todo lo que quiero de ti es acostumbrarte, arte.
Una extensión que acabe en tu instalación.
Sin prodigiosa yegua, no tengo tanta venga.

Calcáreo y ramificado,
tu contradicción es mi puerto,
mi geómetra es una estructura artificial que no se domina,
y quiere verificarse en tu filiforme.

Mi tenue amenaza,
mi radical mezcla,
mi sueño profundo,
mi tiranía del tono.
Entusiasta beneficio es una fisionomía.
¿Dónde está tu alumna para no caer en la psicostasia?

Eres la circunscripción de toda ilusión.



Distribuimos tierras como un aura en el aval,
organizamos una nación en bragas a un mega,
todo en uno.

Diques y ensenadas en los planisferios.
No lo veo, pero me imagino la fertilidad del clima,
la dignidad de la resistencia,
la insistencia es la dispuesta.

La última coma que sigue a un divergente,
las razones alejándose de un dirigente,
en los días que cabalgaría en mi intención de alumbrado,
como un dórico a medio sorber soberbio,
en mi barroca y pletórica raza,
eclosión de la diáspora,
podéis agujerear mi santuario.

¿Ésta connivencia no es única, no?
¿Qué es el éxito de la excepción?
No me lo explico ni mi convicción.
En el alma de la revuelta.



Exiguo el exorno.
Aforo en los éforos.
Primitiva, se levanta laberíntica.
Parece que bien nacida repara en evidencia.
Mientras que una autónoma relativa para
por hacer un hogar a la medida.





Seamos consecuentes con la lluvia que iza la marisma,
Alicia tiene dos 'l' paralelas de mojar la lengua con la boca.
Excita cuando es excesiva,
defensiva cuando es escasa.




La lluvia cae lidia en mi alféizar,
la construcción es un brillante disturbio.
Ciclópes ciclónicos con cara de preparado.

Ayunos, 
Olfateo los efectos del hambre,
-droga de Miró-
y he visto por la ventana órdenes asirias,
en tiempos de homicidios por mordazas,
apreto el lagrimal,
a mis meos le salen pulidos y ojo forrado,
mi cuerpo ligero en ayuno y recapitulación del lleno de agua.
Y ahora en el brillo pillo esmaltadas hiladas,
todo está abierto y están en los históricos sucesos de la habitación, está, está abierta,
en el lago del edificio diferencia le sale una notificación de 'agua que dejaste correr',
le salen noticias de tus lívidos pretéritos,
haciendo la lluvia, mareé.

Respondo en torno a sin 'película y manta',
hallé sin rey menos manto en una agria sombra,
sobria y sucia,
avalancha hacia la noche que cubre toda la estancia,
con ojos de enseña proporciones,
de espejo quieto,
de espejo amazónico,
por no ser descapacidad del caiga en el balance.

Romanza en el pesado suave labio de saliva,
expurgándose la siesta
en recibos de cabellos y luces bajas,
nada es igual como las lentas jornadas mudas,
sin sacias alrededor de las lámparas,
donde lames y paras,
en una fosa, en un 'fosa común'.
Tengo tu vicio metido por todo el cuerpo,
me contamino de tu sexo,
Si tienes algo para esta tarde, dámelo.
Mi secreto es un sepulcro del lucro.





Necesito brillar en mi espacio y es temprano el elemento en lamentos.
Respiro la tierra mojada en la fotografía de un arresto,
como crear un lugar donde en el café no descarne el remordimiento,
 donde el sacrificio sea el rechaco al hastío,
desperté y usé,
silence, silence.

Alerto el latido de la cáscara,
en una playa nevada rajada.

miércoles, 25 de enero de 2017

Concluía el  último  episodio de la primicia,
conducía al puedo de podio,
al ostensible voraz  corazón  imposible.


Duda sobre el  finito,
haz que sea un cerrojo abierto.
Dolor de espalda de escriba,
palabras de Alicia.
Al  revés  de mi  vacacional,
echo a personajes en la  capital  nadando  con su ciencia y siendo mi ficción.


Me voy a mi ordenador, paso por boxes.
El establo  es mi 'esta vez, establezco' diferente.
Fluir en la  periférica  del bailaré.
Lo volviste hacer como estimulante,
-todo lo que hiciste como brebaje-
Andaste sobre el agua bajo el levitar bailar
compra tu sueño nota a nota.


Todos los caminos llevan a Alicia,
hemos construido esta ciudad,
usa la.
Fuma, pero ponlo floral.


Tío, tus besos,
mejor que los dineros,
mejor que los décimos,
mejor que los ánimos.
Tengo una voz vertebrada que va hacia donde vas detrás,
entre la desidia y la entrevista.
Tu caso esta en la libra,
no hay nada original.
Si hace falta, sacarás.
Cuando abro mi puerta,
coetáneo a mi cadera,
enebro mi cuerpo,
propongo el provisto.




'Solo quisieras que con mirarme me comprendieras',
que me revolcaras en alarmas,
que gimiera a las sienes.
que me amarres para que me demuestres.

También escribo letras como desayunos,
como 'iros a tomar por culo',
la única regularidad que se torna voluntad es mi  improvisación
con gargantas en  ungüentos  de infantas.

Mi noche es mía
y a la menguante la cicatrizo como yo lo haría,
la arrullo como nacía la ortiga,
yo despierta suculenta sería
y era toda la fantasía que yo sin desprenderme del café de las tres,
ni yo dormir podría entre tanta avaricia.
-Hasta soy Descartes, porque no he leído a Descartes, porque descarté a Descartes.-

Es contundente, pero no es la megalomanía esa que dicen.
María Magdalena besa piel que puede ser infarto inflamable.
Toca lo consecuente y ni se le pasa por la cabeza el consciente.
Planitud como idea de plenitud,
el hábito de' ¡es muss sein!

Mis secreciones son instrucciones  categóricas.
Soy católica protestante en las calles
y ellas llevan mis nombres,
son matriculadas y simétricas a mi.
No es megalomanía, es un encuentro.



Sinceramente,
desde la perversidad,
entre lo opresivo y lo permisivo,
lo natural y prioritario.
Y ya, si eso, se multiplicará.
Como la crítica en la jornada laboral.
A mí me medio da igual,
como me desnudo de madrugada persianas arriba en el portal,
a mí eso me da igual.
Contraída porque me ha entrado el humo en el ojo.
Y sucumbid al en el ascenso y el descenso,
no tengo criterio,
hasta que no queden  ambientadores  florales en tus paredes, no pares.
Noches, bolero de bolillo de desencaje.
Es insoportable vivir conmigo porque no vivo en la gravedad.

Si por las esquinas,
salíamos acostumbradas,
y de vuelta al estudio con ambiciones,
ya estaban reyes que habían dejado de ser vivientes para ser suplentes,

He destrozado dos hojas para demostrarme que estoy aprendiendo.
La virtud es una imitación mental. 
Encuentros casuales con la cooperativa.
Siendo prematura y activa.

Sabana con tripas,
a mi imagen y semejanza son mis trizas.
Permíteme lo último creado como una dosis,
el origen de la risa al llanto a la continua catarsis,
la existencia postrevolucionaria,
el periódico de la cura.

Reflejos mentales,
crujir las paredes,
apretar los dientes.
Me lo daré como vecina ruidosa hasta los amaneceres.
¿Un ejército de 'me viene grande'?
Mi mí irrepetible,
mi odalisca considerable,
equipar concede.

Barrería, barrería.
Redactora de lo que acababa en biblia,
a todo lo que viene de 'me quitaste', se va,
volvéis 'haz algo, halagos'.
Ni pillo, ni caliento,
tengo un legado pontificio de reconocimiento,
por la cuestión de la capitulación,
en el legado de la cultura,
con mi despliegue ostensible en un versículo.



Conservo y atravieso.
Ya verás la solipsista,
manifestantes columnistas de mi territorio,
¿qué es ésto alrededor del volcado en el bocado?
¿A quién votamos?
A la membrana, a la membrana sentenciada.
El Rapto de las Sabinas comenzó sentada.
Una fuerza a reponer cercana.
Si no  está, falta.

Las iglesias tienen el régimen del arte,
y en los cruzados podrían convertirse.
Un efecto de condado,
una acabada hora en Santa María La Blanca.
Qué se desplieguen los cerezos en los yesos,
que los iconos sean los dorados de los adiestrados,
que controlar el hecho sea el principio hereditario.
La última cena de tu dominio comía.
Y frente, una piedad era la resistencia de una monógama orgía.

Clarifico mis 'sitúo',
cuando el blanco llamó.
Primer descubierto,
repentinamente excitante,
rectificación del instante.

Mis dosis son el elixir de mis catarsis.
Exportación de textiles, 
lógica de raíces.

domingo, 22 de enero de 2017

He decidido irme tanto del diario como quedarme y para ello he sido fructífera colando el rito como  una simple corrupción que debe ser afianzar,
sé que desvariar es realizar y es desahogar,.
Tengo la acción poética como un eco que alguien reaccionario de lo útil podría amenazar,
pues sentir la náusea nos hizo ser nacida.
Mi alianza con Plath escapará en un dar, donde he decidido corresponderle derramada y venenosa plena de inmanencia.
Me he quedado en la piel negra arrancada, donde los profesionales me sacan ventaja, donde rujo en una pantalla.
He sido del pánico, tengo un aparcamiento amueblado, he engullido una potencia creadora -la reencarnación del remordimiento- que me haría cotidiana, dejándome en mi más condenada obligación con carácter efímero.
Ha quedado claro que la palabra compromiso no esta casada conmigo. 
Quería dar el trino nunca, una, dos, siete veces quería dar el trino.


Oigo mis condescendientes aún conscientes,
he dejado dormir lo ebrio en versos irrecuperables,
donde en la marcada hora se une una chimenea transparente.
Todo se convertirá camaleónico cuando del blanco nos hayamos marchado.
Mi único destino es el objetivo.

Siento que quiero despertar ya entre otras realistas y preguntar como se ubica lo de crear,
 como aceptar el espacio con generalidad,
el diletantismo por una norma,
acto implicado para dogma,
si yo cada día me despierto como nueva,
en una bata de víctima.

Si mi entorne sabe a lo que saboreas,
es que es una fiesta donde yo me vea
donde las dudas sean guirnaldas,
en mi esporádica sonata.
Un escaparate, pasen.




Tengo una enfermedad de muñeca descrita,
justificando un madrigal y una pastoral,
conteniéndome por porcelanas,
pienso hacerlo a un ritmo de bailarinas.

En comparación con la cualidad de la evacuación,
por el día, siempre rompo al sol.
Prenso en escribirme, aprecio bailarme.

En comparación y en cualidad con la evocación,
sólo tengo desprendida consolidación.
Rumbo al mundo donde se destemporaliza la jornada.
Infringir lavándome ebria con Spotify,
dan maravillosos momentos líricos no recluidos por dietéticas.
No sé como he tenido de verme queriendo tantas candelas.
Quiero tu frigorífico en tu casa y en la mía,
de esta nueva estructura agotada estoy en huelga.

¿Puedo hacer más fugaz mi centro?
Clama por descorrer riegos,
y por estar dispuesta a todo riesgos.
Dando algo que reconcilie con lo arduo,
la perversión de un hermano mayor en un programa de televisión.
En el camino a la coronación,
lo tengo todo en un mismo bolso.
tengo la escultura de la directora ahorcada o de la cazadora cazada,
si eres descomunal, puedes ser desangrada, descalificada y nunca desgraciada.

Me anticipo buscando en el vacío,
abordar el correo como acto afirmatorio,
de la pasión a no quiero que se agote la pasión,
he conseguido similitudes aún más torcidas,
desplegar culebras y contemplar,
pronunciar reciente 'arteria'.




Una incapaz, otra pelea con la piel.
Recuerdo, fox, umbilical.
Y no estoy dispuesta a estar nerviosa,
dando algo arduo que supieron conciliar.
La perversión de una hermana mayor con pantalla de televisión.
Estoy en el mayor ex amén,
le estoy vertiendo sangre a la Virgen de los Ángeles.

Estoy pendiente y parada y en un desperté.
En distancia, por nacer cuando el aire será lo que la escriba,
con el corazón ávido vivo e inflamado desinflándose.

Un arrebato de irá rubia.
Un pequeño incidente nace presente.
Te gustar que te deleiten las fieras en un porqué,
la vida que se me ha dado se me torno en grandes proporciones,
cuando nadie esté.
De oídas pido que se perdonen mis pecados.
Tengo que custodiarme el motivo-votivo.
La única verdad es santiguar y blasfemar,
La escritura como trepa,
sube como el agua clara.

Estoy sensible y estoy desangrada por mis duchas.
Mis mejores amigos se mean en la bañera.

Promiscua melómana,
Soy del gen de banda sonora,
al desmantelar.
Así que ahora nos hemos hechos restos calculados.

En gala,
si tu do me lo das,
al ganar.
Dime que esta noche seré la alondra al cruzar el seis.

Dejaré de ser una inagotable gominola esta luna por haber engullido a Plath.
Y una enfangada cocinada como un platano maduro,
versátil en los besos.

 
Mis exorcismo lo posicioné,
mi imprevisto es la sed confeccionante,
 la onza,
de lo sublime a lo supremo,
como mi incondicional desvío a mi mar ido.

¿Un capaz o otro 'me da igual'?
Esto paralizada y pendiente en mis últimos días,
¡hasta he llegado a querer dormir para recortar el calendario.

En distancias de haber nacido vieja y joven,
hasta ser el aire que me respira,
con el ventrículo de la escriba.
Lo escribo con el corazón un lesionado maldito.

Un pequeño incidente se hace presente:
'A ver, Alicia, tus padres dicen que cantes.'
Y a ti te gustar fierecitas en un porqué.
La vida que se me ha dado se torne a grandes proporciones.
¿Cómo pido ahora que se me perdonen los pecados?

Tengo que terminar a 'la rabia' en otro trabajo
porque mi única comida legal es verme bailar,




Estoy sensible porque estoy desengañada.
Y no. No estoy siendo abrazada.
Soy de la gente que sonríe por la calle porque está desmantelada,
así que ahora nos hemos hecho calculadoras,
cuando no, cuando la crítica en la armónica,
Vanidad de insultos me podrían venir, yo soy la que se sienta al final del aula, yo soy gitana.

Pero como precisamente tengo el camino de la regla me vuelvo inocente,
a un mundo enganchado a ganar.
Me retiro, dime que más se puede alcanzar.
Ser cada día ahora es una gominola.
Y una arena ensanchada a gana.
Jamás podré ser rana.




Mi imprevisible confeccionará el sostengo,
como tener un marido como una úlcera.
Incondicional,
gira en un desierto como sedienta y como samaritana.

Mi eco será una acera vacía cuando me pongas de rodillas en una póliza,
porque mover callada es la canela.

¿Te ocuparas de mi diario como una grabación?
Deleitando mi lecho como hecho.

Leer el Credo y después, destierro y ritmo.
Eso pido.
Como doy el hablar en tercera persona.

Apología de lectores,
sobre labrada, nadie dijo nada,
fue besada y carnalmente conectada.
Nunca adiós ganada,
sólo ahí caía en la cuenta.

Mis intermedios son la molienda de tener emociones,
tomarme un vaso de vida sin condiciones.




Me concibo como la Capilla Sixtina,
me quema la neura en neutra.
Una aprensión que ahora resulta absoluta y corrupta,
echada a los algodones de gusanos por una evidencia.

Desmadejada,
doné un '¡uy, voy a decirlo!'
Sólo tenía certero que podria resultar frío.
Oh sí, los animales lo resuelven estridentemente, tácitamente tapiceramente y elocuentes.
El 'no acuso de nada en la manada.'

Un color determinado de Rothko que determinaba el letargo,
la Restauración es cada segmentable de lo que puede ser concepción,
La diferencia con ser afluente y ser fama,

El aparcamiento da camino.
Algo escandaloso en el apartamento,
vine a prepararlo.



Geo tragué para contener una explicación,
de repercutir a los moribundos.
Tengo que abandonarlo todo y ser un contestador,
ser una impunidad en construcción.

Me inclino a que la única estupidez es no ser humilde,
una cabaña en la Selva Negra y qué bien te va.
Me voy al paseo más desconcertante,
pues toda la costumbre sería armar el hormigón y sembrar en las hierbas.
Ahora ya estás en la puerta,
sabes que estará abierta.

Lo más apetecible ahora es decir toda la verdad,
traicionar al banal,
tener toda la vanidad.
Una devastadora mezquindad como evasiva.

Tengo el nombramiento a diario:
por eso,
origen, canción, aprobación.
Mis queridas vacaciones de problemas perdidos.
Mis licencias adquiridas.
Devolver el depositemos,
ésto es un demo.



Nada en el todo no puede medirse,
necesito un hombre con alimento inagotable.
La obra maestra para el gremio de la trigonometría.

Sobresalir con mi preocupación,
con cuenta nueva y sin borrón.
Hablarle sacándole punta al lápiz en la papelera.

He traspasado la esfera,
me voy a vivir solita con mis cositas,
¿qué harías con la actitud?

Voy con retraso de la guerra,
pero siempre soltera retorno,
me significa nota alta,

Noche brutal, te voy a bailar.
Empalmando invisibles cabos sueltos entreteniéndose.

Estrellas muerden y Hollywood apetece,
las puertas de la percepción me pertenecen.
Me he saltado la educación con el albedrío,
su currículo ya está publicado,
imprimir el efecto.

Voy a arriesgar el conseguí.
Como yo presentí:
¡estamos agobiadas despreocupadas!

Queríamos una ciudad ideal,
yo valoro la vida con una casa alejada donde con él follar,
deseábamos ser controlados y exclusivos,
como comenzar un matrimonio.

Sirvo para el limpiar,
porque soy el incidente del permeable,
dislocar una rosa roja a una rosa blanca,
de una cutícula negro.

 Mi espejismo de rodoendros es un crujido,
un pétalo vergonzoso sorprendido por una anaconda.
Nosotras, somos indomables, mirando de arriba a abajo,
en una raíz de parque-estanque.



Descuidado afecto,
directa a lo obsceno.
Para matar mis dudas,
quiero limosnas de miradas que conozcan el crimen:
y susciten que todo mana inmenso.

Un maletero público,
no requiere una aprobación,
en la voz que se queda por no ahuyentar mucho el sol,
en una cárcel con ostentación porque tiene introducción.

Circe que de un relámpago de hierro que volvió al humano al animal,
desde un matorral.

Mi lema podría ser 'él te ama',
pero él te desbarata y estoy siendo una náufraga.

Vítreo epíteto,
tengo un capricho rígido,
una terrateniente estimulante.

La distinta piel,
pide un mismo sueño.
Sé que soy una impaciente desde el otoño
pero veo como no sabes estar en otro lado del amo.
Pero yo quiero que me recojas en besos y en hombros en conciertos.
Entre lo maniático y lo cotidiano, lo magnífico.
Completamente libres tendientes a una seguridad creativa,
saldando la sorpresa,
incontestable tengo que esperar exasperando,
la realidad es extraordinaria si das lo que quieres.

¡Qué vengan las ropas de invierno de la vendimia a desnuda mirarme!
Desde la ventana, tengo el libido a diario que hasta traje un cartón para relajarlo.




Una ferviente devolución de tic-tac.
Podría ser silábica eterna en el tema,
pues son mis ligamentos en mis suplementos.
El resultado cada vez me parece más residual.

Un ensueño de echar la última evaporación de mi tormento,
de este afinado diario del que soy comadrona,
un estertor como un nido de trapo.

En la parálisis de mi sensibilidad,
me he dado una tregua académica,
aunque así sea mi enemiga.

Pero tengo que hacer un periódico en un acondicionador.
Tengo que ser maternal en mis antojos.
El tema me atrae por dos razones:
psiquiátrico y vacaciones.
Implícita en todo cine y canciones.
Parar el canal de la caracterización,
A cuestas con mi destino,
la didáctica aleatoria es fanática.

Mi interior es un cítrico recalcitrante,
nos escuecen las baladas, pero somos compatibles.
Froto el impedimento y lo hago evento.
En todas direcciones,
centrípeta.
En casas desperdigadas,
ronca.

Me despierto en días rápidos antes de que se nos lleve el viento,
como si cada último para ver todos los luceros del alba,
y cada día menos  fuera el recuerdo de una veleta.



Tengo una medalla druídica y el hablar de la gente.
Tengo que marcar el siguiente sismo atascado.
La expectativa de jugar a pares y nones es que se entornen en charlas que alumbre,
separar deficiente al sentarme.

Sé que mi forma es envidiable,
pero no hagan agravíos de los canastos,
pues aunque mi forma resulte fascinante,
mi principio lírico es una atemorizable,
aunque desapareciese en la suerte.
En mi falda de tiempo tengo todos los trastornos por los que me he tenido que ir.

Argumental y teatral,
el censo del emplear,
tengo una concentración,
donde me clavo todo clavo,
donde reúno en uno todo el caso.
En todos los campos,
más no puedo ser más mar.
Cuánto más veo y hago y torné,
más es lo que quiero que hago y más es lo que puedo hacer.

Voy a hundirme irresistible,
donde no soy responsable
antes de resurgir.
A largo plazo,
cierro conversación con objetivo inmediato.
Ojalá tuviera un asesoramiento, sin maquillaje, que me cojan los dedos y me los deje templados.

Debo ser irrefutable e irresponsable conmigo porque soy furtiva,
soy una competencia con fortuna y eso enferma
un espíritu atormentado que tengo que ver llorar pagando lo que no se puede pagar,
se adormece y se encuentra en ahorros congelados, talentos preparados, futuros para ser utilizados.
Me olvido y mi audacia me impide perderlo.
Todo es justo.




Lo de dentro es sedentario,
un nómada que quiere verse extraviado,
en hectáreas de exilio.
Tengo que ganar estabilidad en la pequeña de la montaña,
con filosofía áspera,
en un cómo supermercado donde me voy a hablar con libros sobre temas,
culinaria de te matas
en cuadernos instintivos,
¡dio vía, dio vida la luna llena!

Adoptada por la cursiva,
subconsciente de minúsculas, 
grapas de guiones,
simbolizarme me hace una meta alcanzable.
Necesito retornar a hurtadillas con mis líos a la Barriá de la Paz, con mis cigarrillos liaitos y tomar tras por mis caderas a 'La niña'.
Ya se sabe que la relación madre-hija es complicada.


Me tomo culpable en mi malicia.
-partimos de que todo es tiempo-
No puedo bajar el contralto,
porque he establecido la conexión simbiótica.
Tengo una energía artística que rezuma fuerza de condena.
Nunca me he tocado tan compleja.

Esta amnesia viene sagrada en las calles y en los bares,
cuando tenía una premisa en la promesa,
no tener a nadie con quien hablar contra la verdad,
me lanzaba a las cuerdas,
cuando el recogido hincó en el pánico.




Tengo un píar con el que me voy a afilar,
vengo por las indicadas sobras.

Recibimientos en bandeja,
anuncio el escándalo del ciclo,
mientras rezuma una instrucción de una descomposición,
con una apoplejía aceptada en mi intersticio.

Nadie viene,
los siguientes días van a ser un poco una carnicería,
en un máster de apicultura bordan sus negros y dorados,
y yo no noto los alivios, nadie rompe abrazos
Pasajes hacia el dormir por conocer pronto el sello.

Un ondulado laberinto,
donde el césped no es cortado,
es el labrantío de la dirección del corazón alterado.
Una retama donde se acuesta mi colmena,o
a la ambrosía de la abundancia,
siendo secretaria de la zona dando a la leona,
donde bifurcó la inyección de vigilancia en un cobertizo,
una alternaria en la hoja que vuelve a mi encuentro.
Desespero, desespero sin ser una bacteria en tu rincón,
sin que sientas mi vagina de motel de neón.

Es un documento,
es un monumento de peligro.
No lo borres, no.
Quiero salir del internado,
en el caso desesperado.
Aquí, entre mi mejor y peor plantón.

Competente uniforme.
Subo las escaleras sin que me retengas.
Me voy a lo exclusivo,
como me han enseñado los roles de todos los años.

Una oportunidad doméstica recién llegado,
bailar en la bañera o en la barandilla filmando mi sueño,
en un estereotipo de cambio.





Violentas perras,
me corretean en turnos.
Una empinada como una espina de domingo,
donde se alza la casa a 'este día es mío'.
Tengo crepitadas las trizas,
fotografías en paredes blancas,
literaturas encuadernadas líe,
soy un diagnóstico abstracto-emocional,
soy un embrión sin cura.
Según un funcionario, voy a ser un funeral.