miércoles, 25 de enero de 2017

Concluía el  último  episodio de la primicia,
conducía al puedo de podio,
al ostensible voraz  corazón  imposible.


Duda sobre el  finito,
haz que sea un cerrojo abierto.
Dolor de espalda de escriba,
palabras de Alicia.
Al  revés  de mi  vacacional,
echo a personajes en la  capital  nadando  con su ciencia y siendo mi ficción.


Me voy a mi ordenador, paso por boxes.
El establo  es mi 'esta vez, establezco' diferente.
Fluir en la  periférica  del bailaré.
Lo volviste hacer como estimulante,
-todo lo que hiciste como brebaje-
Andaste sobre el agua bajo el levitar bailar
compra tu sueño nota a nota.


Todos los caminos llevan a Alicia,
hemos construido esta ciudad,
usa la.
Fuma, pero ponlo floral.


Tío, tus besos,
mejor que los dineros,
mejor que los décimos,
mejor que los ánimos.
Tengo una voz vertebrada que va hacia donde vas detrás,
entre la desidia y la entrevista.
Tu caso esta en la libra,
no hay nada original.
Si hace falta, sacarás.
Cuando abro mi puerta,
coetáneo a mi cadera,
enebro mi cuerpo,
propongo el provisto.




'Solo quisieras que con mirarme me comprendieras',
que me revolcaras en alarmas,
que gimiera a las sienes.
que me amarres para que me demuestres.

También escribo letras como desayunos,
como 'iros a tomar por culo',
la única regularidad que se torna voluntad es mi  improvisación
con gargantas en  ungüentos  de infantas.

Mi noche es mía
y a la menguante la cicatrizo como yo lo haría,
la arrullo como nacía la ortiga,
yo despierta suculenta sería
y era toda la fantasía que yo sin desprenderme del café de las tres,
ni yo dormir podría entre tanta avaricia.
-Hasta soy Descartes, porque no he leído a Descartes, porque descarté a Descartes.-

Es contundente, pero no es la megalomanía esa que dicen.
María Magdalena besa piel que puede ser infarto inflamable.
Toca lo consecuente y ni se le pasa por la cabeza el consciente.
Planitud como idea de plenitud,
el hábito de' ¡es muss sein!

Mis secreciones son instrucciones  categóricas.
Soy católica protestante en las calles
y ellas llevan mis nombres,
son matriculadas y simétricas a mi.
No es megalomanía, es un encuentro.



Sinceramente,
desde la perversidad,
entre lo opresivo y lo permisivo,
lo natural y prioritario.
Y ya, si eso, se multiplicará.
Como la crítica en la jornada laboral.
A mí me medio da igual,
como me desnudo de madrugada persianas arriba en el portal,
a mí eso me da igual.
Contraída porque me ha entrado el humo en el ojo.
Y sucumbid al en el ascenso y el descenso,
no tengo criterio,
hasta que no queden  ambientadores  florales en tus paredes, no pares.
Noches, bolero de bolillo de desencaje.
Es insoportable vivir conmigo porque no vivo en la gravedad.

Si por las esquinas,
salíamos acostumbradas,
y de vuelta al estudio con ambiciones,
ya estaban reyes que habían dejado de ser vivientes para ser suplentes,

He destrozado dos hojas para demostrarme que estoy aprendiendo.
La virtud es una imitación mental. 
Encuentros casuales con la cooperativa.
Siendo prematura y activa.

Sabana con tripas,
a mi imagen y semejanza son mis trizas.
Permíteme lo último creado como una dosis,
el origen de la risa al llanto a la continua catarsis,
la existencia postrevolucionaria,
el periódico de la cura.

Reflejos mentales,
crujir las paredes,
apretar los dientes.
Me lo daré como vecina ruidosa hasta los amaneceres.
¿Un ejército de 'me viene grande'?
Mi mí irrepetible,
mi odalisca considerable,
equipar concede.

Barrería, barrería.
Redactora de lo que acababa en biblia,
a todo lo que viene de 'me quitaste', se va,
volvéis 'haz algo, halagos'.
Ni pillo, ni caliento,
tengo un legado pontificio de reconocimiento,
por la cuestión de la capitulación,
en el legado de la cultura,
con mi despliegue ostensible en un versículo.



Conservo y atravieso.
Ya verás la solipsista,
manifestantes columnistas de mi territorio,
¿qué es ésto alrededor del volcado en el bocado?
¿A quién votamos?
A la membrana, a la membrana sentenciada.
El Rapto de las Sabinas comenzó sentada.
Una fuerza a reponer cercana.
Si no  está, falta.

Las iglesias tienen el régimen del arte,
y en los cruzados podrían convertirse.
Un efecto de condado,
una acabada hora en Santa María La Blanca.
Qué se desplieguen los cerezos en los yesos,
que los iconos sean los dorados de los adiestrados,
que controlar el hecho sea el principio hereditario.
La última cena de tu dominio comía.
Y frente, una piedad era la resistencia de una monógama orgía.

Clarifico mis 'sitúo',
cuando el blanco llamó.
Primer descubierto,
repentinamente excitante,
rectificación del instante.

Mis dosis son el elixir de mis catarsis.
Exportación de textiles, 
lógica de raíces.

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