viernes, 20 de enero de 2017





Prepara la mudanza de la nueva balanza,
Alicia ensucia.
Mi adorno no es decoro,
es necesito 'Vamos que nos vamos'

Empezó preguntándome: '¿cómo me puedes encharcar más café?'
Mi creencia y mi habilidad,
mi cuestión y mi posibilidad,
mi identidad.
Sentir la gloria, pero no pensar en triunfar.

Arrojar una yegua contra un árbol,
en una onda visual en mis retinas flamígeras,
almuerzos metafísicos.

Irrenunciable, irritable en el evidenciable acto de ate,
no necesito convencerme inspeccionándome, ni perfeccionándome.
En unas instantáneas no permitidas por el ojo humano.
Pecados coronados, fin de ciclo.
Tecnicolor, estoy logrando un relato de cabo a rabo,
también de los que hacen caso omiso de mi 'so, caballo'.





Elemento provisional de tallar,
paralelos a oxigenar.
Sin memorial,
no hay futuro.
Estamos consagrando la mecanografía a la estadística.


Recorto sobre la alfombra de los sueños,
sueño con una vida de artista.
Mientras me levanto y levito en un siempre la he tenido.

Esta era la hora de hablar como un remolino en un diente de león,
como un orden toscano habiendo oído Tosca.
Tengo la lentitud de la polilla en el esquema,
donde reescribo y rebailo artistas y garrapatas.

La introducción de una laringe jardinera,
es mi vigilante nocturno,
con escaso público y tal púbico,
suntuoso y escarpado nenúfar,
empañado de alquitrán,
te recorre todo el síntoma,
vuelvo a ensamblar en el suspenso el triunfo de la columna salomónica.
Mis manos te ama,
economía de mirada de herida cierva.
Ahora, avanzar sembrada como mística
en mi cero bronceado.





Estoy arrestando persianas y me he estoy calcando compacta.
Una pieza herética  hermética compartimentada en cubículos eclécticos,
una caligrafía tan acabada como cuando se acaban los vasos.
en una única tira de acuarela.

Estoy viviendo como leyendas,
haciendo de días, brumas,
hacerlos óxido y caminar los planos hacia el negro cielo,
volveremos a contarlo y resultará peligroso,
hoy pedir huevos es poéticamente correcto.

Sorprendimos al magma,
y crecimos solidificadas como en Pompeya,
en comentarios rurales desde una mente con jardines colgantes.

Esclava de una estrella,
con el helio en el heliocentrismo,
y el hidrógeno es mi 'yo profundo'.

Estoy difuminada en una moneda,
y tengo los interiores para hacerlos vivir en cebada
y beneficencia a mi modo yo,
a mí ésto me da miedo pensar,
porque ésto la vida anónima me iba a quitar.
Ay, yo de eso no me voy a hablar.
Yo soy una jaca,
que busca su soleá,
el animal más bello al que yo quería hacerle daño bailando,
a mí me cabe todo lo que quiero en un bolsillo del vaquero,
molestarme no son molestias porque soy un horno,
son cuatro seas, pero me dan todo el pan.
La plebe es la única que sabe y también tenéis mi dirección.
Mi cabeza con el pensamiento siempre musa de Agripa, pensaba que era como el Panteón.



Váteres y valletas con bajones,
razones de no sufrir en superficies,
vocales y Charly Efe en consonantes,
los dos temas me atraían profundamente,
'me siento como una puta en su hora libre,'
sé como sabe la tristeza, pero nunca hemos sido ni miserables ni mediocres en los esfínteres.

'Joder, puta, lávate la boca que te huele a tabaco'.
mientras hacía codiciosa en canciones a la mariposa.
¿Que acontecerá?
Por mí, te puedes ir a la mierda conmigo,
pues mi flechazo es con él espacio y tiempo,
y una intención con la motivación.
Abono mi muerte.

Me he retorcido con voz escasa,
mientras en las 'ahí me meto' sollozaba,
y las risas en el salón se escuchaban.
Ahora soy, hija de esa ruina.
Me sentía intolerable y las depresiones son sepulcrales,
pero tengo los cielos de la concepción en un nimbo.

¿Qué decir?
Olla a presión.
Terminaciones en el corazón sin Oxford,
que yo más que ná soy suburbial.
Ya ha empezado la jornada,
¿qué te importan todos los demás?

Una joya se tiene que esculpir,
un ánimo de crea mientras para tus dos, mira.
No estamos ni en la droga para que no veamos que ni eso nos abusa, combina.





Peldaño inclinado a pastillas,
¿no querías experiencias?
Me mandan calmantes, me exprimen en el lodo
y le niegan a la loba, el caldo.

De la historia al erial.
Salpica, salpica.
¿Te vas a hartar?
Oye, vivo y presiento porque un día no sentía el mecanismo.
Crepitar resultar siempre satisfactorio.
El turismo voló.

Esmerilada mandorla de un interior escueto.
Abrir la porfía.
Sería telefonista,
hablar cazando la profundidad.
Caballetes medianos tostados,
manieristas almohadillados.

Me siento como una hormiga en su esfuerzo final,
con tanto avanzar en cada existencial.

A veces, aliento el tedio y tengo '¡diario, diario!'
Y otras ostras, 'ya está bien de tanto convocar anticipar, menstruar.
No sé si el pacto recoge lo que me merezco,
pero he ido directa a recorrer una frase inteligible.
Me desprendo honda y soy vehemente.
semestre a semestre.





A primera vista, 
pista.
Cultiparlista y tener que hablar para él el idioma de la sirenita,
sin ser cotidiano ni ná.
El celo es un estado bestial:
todo tú o ningún tú.

Corro en paralelo por su límite.
Vuelvo a desvestirle,
la sextina inquietante,
llevas lo que te di como un limón.
Me conformo con un anhelo póstumo,
un espíritu de ouija con cintura licenciada.

Él es el hombre que insatisfecha recojo,
si ansío el cotizar su cotidiano.






Rompo aguas,
ensangrentada por la unidad de la hermandad,
entre percepción e ilusión.

Viajar, escribir, bailar, estudiar...
Ser los libros y las filmografias...
De todos modos, fundición.

Siendo ni monja, ni devota.
Sino, una negligente hereje.
Sábanas recogidas,
párpados parlantes.



Bebed de mi hemisferio
porque  ésto es mi diversión,
cáliz de cebada,
que irá en comunión al misterio.
Presente como un volumen mecánico.

Es el grado máximo del invierno,
es lo que le quiero robar al Ebro,
el nombre pela con un viernes desértico,
eligiendo sin directos, unos.
echando los consuelos





Declina su concentración en un pintalabios,
en estómagos con plantaciones de pantanos plantados,
donde princesas fríen el fuego de dragones,
sartenes en atómicos aceites
en mareas de nieves,
esta noche invierto en lo que invertiré pordede,
recluidas en torré.

¿Qué es lo que no frenó?
Que tenemos cenizas duchas de envejecemos, venceremos con una sacerdotisa en una religión que creció.
Ahora que he vuelto a blasfemar el hilo 
ya tengo el cumplido.
Basta porque se encendió con un aconteció.


No hay comentarios:

Publicar un comentario