lunes, 2 de enero de 2017

Tabernero,
abre el escritorio.
Cuenta la anecdota que estaba conectada con la acción.

Una nada que no alumbra la luna,
un pozo de licuar la ruptura.
Métete al temperamento,
merma más romero.
Poderoso, yo te bendigo.
Estarás en la llamada.

Conmigo se consiente
porque sé que sois silenciosos testigos.
Atrévete a contonear en la sala como una enemiga humana.
Sublevate con el recuerdo.
Hoy el pelo no la voy a lavar.
Estoy mojada.
Nadie dió hoy.
Invento una enmudecer por ceder.
Lo de instántanea no lo vamos a cambiar.

Agua y palomitas,
Enmaderación en el documental del Woodstock,
sube al enganche sobria
y cuentan que significan haciéndolo.

Fuego a la cocinera,
ay, tarara térrea,
declaración sin educación.
Es imposible evitarlo.

Lenta separando al amante,
rápida leo yo y sé que soy una en toda porción.
Es tiempo de estudio,
de boca a boca,
Engordo al ego ganando leyendo al gerundio.

Atraco el inicio en el desconcierto,
y los estímulos por mis muslos se tienen que contraer.
Detrás de las carretas de Pushkin,
el camino equivocado es el mayor prestigio del pasado confiscado,
'tropiezo contigo, tu cariño es mi castigo'-


Me he vuelto hipocondríaca de ilusiones,
y estoy echando de manos.
¿Cómeme, paraíso, no?
¿Para eso se me hizo, verdad?
Más diga.
Contigo no hay soga,
tenemos desequilibrios en el suene.
¿El palacio de San Telmo siempre pertenecerá a los Montpensier?
Zarpo mi carrera,
idolatría mía,
la seducción se hizo posesión,
araño mi cuerpo,
peino mi pelo.
Lo ignífugo es una fuga.

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