domingo, 26 de febrero de 2017




El vaticinio es un menoscabador
de incomprensión a comprendo,
me gesticula el aliento,
me claudica el sonoro y sorteo pereza.

Me canonizo en canon,
mi canto es la propuesta,
pídele lo que pidas en libertad,
algo teatral,
fecundar con evolucionar calcancando las costuras,
¿qué providencia me da la pregunta?
Desatender a la eternidad,
Sufragio universal sola al danzar.
Olvidos, códigos, parcelas sin pedal.

Aplicamos la opresión como un templo,
atestigua una escuela,
todo el régimen que se encadená bajo tierra,
vuelvo a colonizar la cala adriática,
néctar de puerca,
cronometro la gala,
paro la gula.

Crisis,



Vicios y bolígrafos,
rosa amarilla, 
si tú me quisieras
tecleo como mecanografiaron Figaro.

Expando la epistemología como alpiste,
donde viven los leones que se venden,
una hendidura de rosa amarilla que hierve,
llévame al héroe,
el propósito del éxito se queda en otro pensamiento-entretenimiento,
brillo, cigarrillos de necesito,
¿te da miedo que me lleve tu desayuno?
La lechera portando lo escrito antaño en el jarro,
lastimo el contrabando vértigo,
yo me he hecho un candelero chocando los litros,
y he cultivado el secreto en el extravío.

Pendenciera de pendón,
penacho de explosión,
pulular hasta la azotea de zurcir el escombro,
donde camina la escarcha,
el día que no hago twerk no me quedo tranquila.
Ante la duda,
clan.
Dispendida despedida,
no hay nada más cuando nuestro despeinar se traza de despeinar.
Sonrisas de plata,
lágrimas de oro,
en clases, maestros de acero,
la acera surca existencial tras el zapatero.
Aprecia la distancia desde la poesía,
me siento única,
me pinto esta uña,
torna a pregunta,
amasarás respuestas,
o surcados dispendios dormidos en expositor,
'cuanto más lejos está el Cristo, más cerca está la devoción'.
 Carne humana se corta con la pena de mi madre,
cima de cobre,
pese a quien le pese,
presente a presidente,
que me ve como lo que prende.
Qué bueno está entrar cada mañana en tu despertar.



Hablando y practicando,
merodeando el cierto,
me va el corazón a contrarreloj,
salpicando el lienzo,
concentrar la leña en el manual, mi nombre y mi hecho lleva el fuego.
Sin embargo, tiro tiara, quiero bailar rap en sudadera en el suburbio,
raptar el complejo en leves velos en palacios Scarlatti a parir, lo mío es el movimiento,
consentir la torre del oro, confesar y destrozar el misterio.
No sé curar la música y el celo,
mi asentir es millar de ritmos,
mi estorbo es un acudo,
mi tercio te deja tranquilo,
en un invierno desastroso.
La indumentaria simple protesta,
conjugar el sujeto y la metáfora,
horqueta de madera concreta al tapar,
apalabrar.
Fugitivos de vinagre,
¿Eso que tú haces está bien o está en vi en o está en bien?

Martillo de trae, troto, troté.
La audiencia acaba de tropezar,
pendiente de la experiencia,
tomando la sentencia.
Sintiendo la existencia,
para eso, nacía.
Esnifo presentía,
me sé Magdalena, Madeleine.

El coral va torciendo la espiral,
para que yo me quede leyendo cómoda mi austral.
Noches de mecheros perdidas, al alba, una,
y los torrentes de truenos las caderas com/partías,
las corrientes de huesos, vuelcan especias que pedías.
No me queda tiempo para cortarme las venas.
Después, conversar a rayas.

Pide que yo te daré calle,
norte contra oeste,
sigue por tres náuticas razones,
me han dejado la casa sola sin buenas intenciones,
no follo con principiantes,
mi conejo se complace en todos los animales,
nos ampares, tus lecciones nos salven.
Peste, sígueme. 




¿Ser el himno nacional o ser la errata?

¿Qué estudias?
¿Qué más da?
Cuando te subas a bailar, yo no te voy a destronar,
Comeré de tu vientre en carne, torceré sintética delgadez.
Te compondré porque te ofreceré.

Mi margen es admirar,
¿qué hay?
Planes con mi fijes que me hacen que me vaya con alguien, no quien se lave como un cualquiera,
domingos de colmena,


Ábreme la puerta, pistola de Pisístrato, epístola de paso.
malabares por mi espalda.

Es fuego que trae la era de la pesca de ría de lo que escucho.
Me invito a vino.
Es mi turno,
es mi torno,
es mi núcleo,
lo vendo en un trueque con demiurgo.

La gente andan hablando de lo desbocao,
tú pirámide es el silencio,
tu tercio es un sentimiento,
que te pillo como un fundamento,
participo en mis principios.
Ante el altar me juraste que tiento,
'al gurugú guruguero, yo no me caso porque no quiero'.
Trepo acero, comunico el implico.
Carga como borda mi libertad,
¿quién mi vida podría pagar, si yo no sé ni hablar?


Prolongué lo tibio,
ardo, ardo.
Volver a 'yo vivo enamorao y para mí tus besos son la fuente de mis pensamientos.'
No hay ni un día que me mates el dolor, que no despiertes mis días.
Aparentar mis dolores, destroquelar el quiero amanecer, despertar a mi Dios.
Que pase el presente a pasado, que los pasos han sido dados.
Simpatizar lo promiscuo,
a quien me guarde, le cocino,
con un delantal, proporciono propósito cumplido,
cielo abierto, amor sostenido.
Siento como me crío,
Camarón, Camarón a diario,
Si tengo que aparentarme en el cabezazo que  me empadrono  al di ego.
Amanecí con la certeza de la teja de que iba a morir.

Te llevo la contraria,
me voy a la alma de fiera, siempre a mi vera, diluyendo la vela.
Distorsión de embriague,
solitaria tú me dejaste, obtiene, obtiene.
Contuve 'loraleiló', no se preocupe, no me olvide, me olvida, falta hacía, se entiende, siéntate.
Celebren mi preceder.
Cuéntame tus menesteres,
que cuando explique vengan los proverbios, serán refranes, serán leyes.

Una chabola de luz divina,
ver como se sueltan en la candela,
colma la traca, princesa,
jarana, se abalanza adrenalina, flama en la ciencia, encama.
Suda, bulla en la cintura, puja la moldura.
Basta de pasta, droga.
Traga, ¿luego quién paga?
donar el dolor del eco del recuerdo, ¿no nos quedamos más tiempo ya?
El corazón se me ha salido de tanto vivir,
tuesto el vértice con un toque sutil,
mi grupo propone siempre 'seré feliz'.
Planta el sintagma,
ordeña domeña,
jirón de expropia,
planto el pecado,
entro en el rango,
monto el pollo,
do de pecho,
faena como comino,
luciendo el camino,
coger un clásico,
impecable cogollo.
¿cómo no te iba a insertar la fórmula de 've con cuidado = no reniego'?
Ahora es una mentira, pido de los míos que ahora los secuestre como si fuera una mentira enésima.





Detrás del marear,
en bambalinas, una sonrisa opaca,
todo es como es, algo trae una vez más,
brilla sin ocultar al caminar la ciudad,
como una infancia que te devuelve siempre a la situación ambiental en la que deberías estar.
Tonsuraron mis mechones haciéndome la silla del fuera al estallar,
no me queda para deglutir melodías.
No estaba en el guión cuando concordaron mi pelo.
imbatible sonoro,
¿cómo el roce en el brote?
Con la proyección con la que me quedé me olvidé de la muerte.
Socorro, braille.
Se alejan mis vals,
remiendo una historia real,
un surtido de sostenimiento que al volverme al lugar es metafísica de cristal.
'Ah, vale', abunda como vagabunda
¡qué te aproveche!
Cuesta, cuesta opositar a hacer de la palabra un palacio,
yo paso el tiempo,
yo oposito las ganas que me tengo,
sostengo una baldosa de estallido taciturno,
se queda más de lo que sale,
se guarda más de lo que se emprende,
redes de Sartre de pisar,
nereidas de náuseas,
escapar de domeñar como nacer por levantar
deglutir en el subir del bajar,
no vendería nunca mi mar.

Susurro que seas el afecto,
cerrar el bolsillo, faro de polvo,
sueltas lo que te convenga sin penar,
me hiciste entrar a 'no juzgar' y sostuviste un icono de sonar,
verificar el sanar entre quieras y no quieras desparramar.
Latir, picar, prensar, aplacar, partir,
comprende, conectada a perecer,
hurtar la juventud,
aplicar la pulcritud,
hartar a la predestinación,
colocar el concordio con desesperación.

Alejamos torsiones,
soportamos los postres,
sostuvimos siniestros,
cumplimos deseos.

Empapelé los salves,
torcí el atardecer,
sabía que no se podía volver.
Impregné querré.

Guisa de no hace falta,
conmutador de parar.
¿Para qué me lo das?
Belén manda gastar.
Cuando se va,
robos en urgencias,
parece que no sé lo que comprar,
la calle sorda ya se enfriará.


Succiono el despertar,
y alternativas al colocar el aliento,
eres la memoria de los luceros.
No llames la atención,
ASÍ TE COMEN LOS GUSANOS.

Yo fui clavel y fui ortiga.
Para sembrar antes de morir, soy en la cita.
Trastornada, térrea trayectoria.
Ahora, que tengo dos hemisferios,
no quiero escribir una novela,
quiero ver como baila divisoria.
La bala me maneja, sé diseccionar.

Esquinas de concordias,
revolví el lirio y lo hice migas,
astutas palomas,
era un concilio del amor más grande que yo he visto en la par,
querían hartar,
pan y ya,
y un trago de cerveza para reventar de felicidad.
Posar mi comenzar desde cero,
lloro en el sistema,
cuenta, cuenta,
contemplo mi sueño,
¡qué bello!
¡se ha quedado conmigo!
¡no se rompe el amor por usarlo!
¿qué me importa?
Escribe lo que lee, lo que escucha.
La sepultura ya es un versará, gitana.
Ahí Dulcinea te vea, -no he sido quién la ha leído, pero sé que será otra cabra-, ahí te mueras sin pintar, existes pasa que todo el taller es una pulga, perra en la epidemia.
Ahí me almacené para guardar en una barraca, una borrachera.
Ocurrió, me quito la ansiedad, ¿te gustaría aprender a volar?
Llama quieta, pide, nada que celebrar.
¡Volumen siete, sostén, acostúmbrate!
Por alcanzar desde el gen, hasta la vejez,
nada que ver más que las manijas de las diez, encontré.




Casualidad de lo provisional,
serás otro esparcir tras esparcir fracturar,
te vas, me quedo, soy incondicional.
¿Sabes lo que viene ahora?
También un centro comercial.
Guía,
sólo importa el rap
fui quien planteé el problema,
el vicio extraordinario y la virtud sumisa,
tiene una bandera que no es de otra era,
el poderío trajo mirar mirada a la cizaña.
Calma donde se postra la rumba,
viajera en vagina lúbrica por abunda.
de bordé medianoches por ahumada.
Artemisa, si abres lo que queda por acabar y hundes las tuercas.



Cuéntame fracasos donde es rumbo.
postrar la misma, perfeccionar el tiro,
no creas que sean malos, que también en sintagmas cristianos son buenos,
sorprendo el concuerdo con el consiento.
Por mi puesto que me perdono.
lo que desintegro y lo que trajeo, quejío, epitafio, portazo.
Mi temperamento es mi extracción sin premeditación,
mi acción es mi religión.

Siniestra sequía,
una novela tarde o temprano llevarían a lo que otros sembrarían,
las horas de los dedos son olas,
la moda la llevo en la cabeza
la ría es necesaria.
Las sabanas no se me quedan oscuras,
fértil en la droga arrastrándose a ilusiones con personas,
secesión en repetición, puesta te espero or ornamento.
Duende de mi tridente en mi vi y entré,
nada más que esperé para morirme,
no tardé maquiné la tarde,
daré lo que tueste tus martes.
Escogí filosofía para sortear tu partida.

El espejo donde te miras, ¿tú qué culpa tienes?
Tiempo libre,
tú eres.
Até el 'me divierte',
abrí el me pervierte,
el rito se hizo comúnmente,
la estampida se hizo continente,
pálidos corales,
¿y qué?
Réplica el encontrarse.
Tú me transportaste, de alante a delante.
El ahorro es decir es ;'tú sembraste'.
Espero que traen las mentiras eléctricas de las medianoches,
contra ellas, loca no me vuelves,
estoy flotando en mi 'oh, tell'.




Es medianoche y ya me voy a desnudar en finas mangas proscritas,
¿por qué nacía para disfrutar?
Me lo tenía que guardar,
andar, andar,
clavar el acabar,
pensar en pasar,
pupilas gustativas
podré, doblé en la vereda hasta que me lleve al silvestre,
yo no conozco a nadie,
no pude más, aire peiné, sepultura entorné.
Métete, donde no te coman,
comuna a mi manera,
cuentas no existan,
para dar compromiso con los céntimos a los ruiseñores,
barriguita buena de comer.

Si te cuento, marchito o desfloro, fomento,
soy mi objetivo, no mi enemigo, lo que con otros no he podido.
El consuelo es un desperdicio,
me apropio de mi año, lato mi corazón,
mi propiedad es mi especulación,
mi sentido es mi rincón,
hago que coopero,
porque sino me desespero,
me arrojo al veo.

Yo no soy de esta tierra, yo soy de esta tierra.
Barrer barrio,
¿aborrecía Alicia?
Piensas en el entrante que palidecía,
libre vas, reina abeja de la colmena-entorno,
haciendo caso de usufructo de falso oro,
lacero el aleatorio,
le echo mi codo y no la veo.
Armonía se come las entrañas de mi coño.
Se aparta la luna, y escuché rosa crujir, vete a dormir.
¿De qué color son tus ojos? ¿Qué atmósfera te coloreó?

Apartada, impregnada.
Puedo proponer o ir o puede indignar,
no me maten de pena, no sublevar,
qué pereza arrestarle propicié la polla, llama llama,
y a mí los besos me dan mucha diversión
amanecí dormida desnuda y en lentillas,
yo vivía morá enamorá
¿la comí en carnaval?
Si me resta, me esquila.
Hecho está, que lo comente la pira.

La tragedia se desangra y vuelves
te estremeces y pretendes,
no paras de significar, 
las doce en la sentencia de la audiencia no pararan de dar,
¿qué haces con tus ganas?
La aurora de las seis de la madrugada cuando no están en casa.
Sabiduría hálito,
copiar una frase, vale por todo lo mío,
concentro el soneto y no lo aparto, yo no me aburro,
la lluvia riega el campo,
¿Cómo quieres que te quiera, si tú no tienes corazón, si tu destino no zarpó?
Pregón ligero de quien confía en lo mío,
aguardiente como poner una cosa para que te tomen por loco o nacer gitano,
dueña de todo mi ornamento,
el desquicio de lo que yo soy una administrativa, donde cuando acabé empiece una empresa de fiesta, de esculpir a comentar pero acaba por prestar a silenciar,
por ahora, pasar la cuenta. notas en pentagrama y bajo existencia, leña de guerra,
la profecía que remedia,
abrasa la vara y verás.

Crujo lejos por el tejado blindado,
tengo los ojos azules por mirar al cielo.
No sola se puede ser brava, no sólo bravo.
Prestigio del cristalino paso,
trapo del desamparo,
aún la flor del almendro,
correr detrás de Asiria en blanco,
te concentras en todo,
y que las dudas no te coman las entrañas de tu cuerpo,
soy lo que son,
precisar la proa del zarcillo untado con la plaza,
de mi de apartaran lenguas maligna,
aspirar el olor de la desidia de una naranja,
recuerda, arrebatarán, callarán,
guardaban mi izar azahar, no me paré a pensar,
y aunque recuerdas en ese dos mil diez y siete,
seguiré siendo siniestra afeminada del café,
Danzan y se sobresaltan como santas, como eliminadas, como cocinadas,
predispone las sustancias,
fijé sin querer para que tú me olvidaras,
y exploto en el laberinto en ropas tendidas,
ahuyento deudas,
ésto podría ser un simulacro,
moro y cristiano, descalzo y casado, desnudo y soltero,
parámetros presos,
un pasó e importó,
volando me entretengo,
te mando hasta que cameló,
un firmamento que estremeció,
falto de sueño, yo te empadrono,
lo que no puedo o me quitan tu huevo,
del planisferio al cautiverio,
claro que arrollo,
pasión después de la sabia y la savia me dijo pronto.


No era más que las cuatro silenciadas,
bórrame y sé el volante de mujer que tú te propongas,
atórame en mapa cerrada, sus manos en los cascos de la resonancia de la jaca,
serrana dorando el mineral tirititando penitente del clima,
si cierro los ojos, no existe el sol,
ni cuando se acaba el calabocito oscuro,
la flama nos conserva el suplemento,
menospreciar mi recoveco sólo acaba en incienso.

qué alegría de haber nacío en Andalucía,
suspenso y arresto,
presa propia de la subsistencia del ventanal,
la mancha que se ve, no se expande de lo que no se quita.

Ven, compañera, a las primeras puñaladas, no toco hospital.
Soy inocente, sepan ustedes lo que merece.

Me piden que me calle,
si hay quien que observa, no sabe de su sabor nadie,
Y el testamento es una motivación de vapor que rompe a danzar,
existe, soluciona la mancha y no se si despensa,,
en una verja ponían vino en una venta.
Comprenderás que administrar el mal doler es un ultra acaba en coraje.



Sellar escenario, equilibrar a lo que me tengo que alcanzar.
No hay calma, todo lo hago fatal,
incorrecta acierto en esa forma especial,
probé todo lo que podía imaginar.

domingo, 19 de febrero de 2017

Uf, cada vez que digo que el domingo es para 'uno mismo' se van 
con otro sentido. La mano intuitiva repite que un atleta es atleta narcisista y no atlante. Enseño mi disparo en mi cadera el descontrol que se interpretó como un desconcierto. Simplemente en pijama, solucionar en seres que cantarán en cabezas.



Qué no se haga el nombre pobre, que el mínimo asista a sus máximas en frutas, frutas en contadas ocasiones. Todos partieron ayer hacia nubes a esa clase donde se aspira 'vive, vive' tras la candela. Calentaba vasos de parejas o de ilusionadas. Se encomendó la oscuridad a todos los colores, del dique y los cantares, al hospital donde te dan de cenar en el salón queso impregnado en agua y se calma la cabellera de la plantación de la cerveza. Aparte de sirenas sin tacones de cristal, era un coro de incendios con robos. La oposición era de terciopelo. Estoy echando de menos ese comedor, como yacer en la despedida. Una sonrisa como un peine después cuando sé que hoy bajan los cuerpos, retrasando el líder lunes, sabiendo que las hoy las ventas se derrumban a un caldo que se criará en la esquinas de las parejas. Qué relente es ver que tú no me cogías. Tienen un palacio en un dúo, tengo humo. Mi conjunto han dejado un domingo nublado suspendido en un7a taza de café que no espera para el siempre que guarnece para no ser eternamente. Libertad como una pecera sideral no puede ¿Será que algún terrón también se consume el domingo por tener que parar? 






hasta en mi cabeza no hay voz, estoy sola sola,
me críe así porque tanto tocar, menos mal que la esquizofrenia jamás podré palpar.
¿de mí que será? 
he cerrado el manual micenico y he puesto mi pelo a 'tabaco, huimos al blanco?'. Cordero del Peloponeso, claro, adelanto, adelanto.'


Pobre, pobre,  hoy no asiste al infiel,
muda de tu robo,
emblema de tu estorbo.
Qué te quieran Alameda,
con la misma espuma del atar con la que yo ahora me quiero impregnar,
post it de quehacer cuando haga lo que me de la gana. 

Domingos de disolver, anular la vanidad de mostrar la responsabilidad, pero quiero trabajo, hasta en domingo quiero romperme en mil pedazos.
Rutina, rutina mañana
pertenezco al cielo enhebrado en la tenue forma,
incluida en una piedra tras la reja,
las manos muertas de las tardes de los días nublados,
con el blanco que hace que no sea negra la ceniza.



Moscas en relieves que se introducen,
y como se amolda un sofá cierro el relieve.
Trato de no concentrarme que el me podría llevar al arcén,
no es chantaje, es arranque, yo sólo quiero el dinero para ir a verte.
Es preciso atar lo que no es.
Mi búsqueda se componen de conocimientos que rotan en contenidos en impulsos pueriles cuando bailes, concebir cuando comes, cuando bebes, rozar las palabras imprecisas cuando hables, nunca estás contenta con lo que escribes, pues yo que sé, son vegetales.


Forrada de sospechas,
¿tú a mí porque en mí no entras?
Yo extirpo todo tu rastro,
y desentierro encanto,
siniestro un omnívoro modo.

Aplastando su auténtica conserva,
cualquier silencio es bueno para descifrar.
Mostrar que has sobrevivido a todas lo que vino detrás.
Murmuran charlas y no tienes que explicar desvelando el velo sepulcral,
sonreír con el gas de todo el fantasma.
Tanta santidad / Tanto amor que dar.
La tribu de la verdad es una taberna.
La civilización es mi generación.

Si logras.
¿Has llegado puntual?
El cristal tendrá una trascendencia de 'otra vez será'.
La anestesia me la busca en un molino impersonal.

Si hubieras pedido más vino,
más vértigo se me hubiera salido del alma,
pero este tiempo de soldar soltería es una alarma,
a entroncar.



Alta tensión,


El día que yo fui feliz,
la distancia era caída del cielo,
te hacía mención como mi mejor amigo,
te besaba con celo.

Multiplicándome vivía,
como un colibrí en una amnistía.
Encantador destroquelar donde nadie no duerme para leer la mente,
acompaña al byte.

Distraerme en tu hueco,
digamos algo bello,


al enunciar títulos artísticos lo encontraremos.
Mi aguijón toca las faldas con fama,
no les importa el quién del puñal.
Todo, todo lo tienes ya.
La ambición no cuenta con facturas de humildad,
pues te constan como bondad,
la caza es seguir a la presa y contar.
Y en mi vergajo, yo propicio toda su señal.


El sujetapapeles del tornado,
el detalle del altercado,
dolores de capricho,
fin del verano,
¿y el abrazo?
Soporta que se hundió.
Arredrar mi comprensión.
La verosimilitud es la aljaba que tensa el marco cronológico, me mandas un trago histórico o no me lo creo.
La miga se va llenar esta temporada.
Tú tienes el 'go, ya'
Tú acurrucas la doctrina,
donde no se cumple mi profecía,
mi conclusión es corrosiva.




No seas soledad, soga.
Sortea las escaleras y saluda.
Vuelve a tu coste, 
sácate del palpitante,
suspira al gusto.
Activa el condimento,
contraría el perderlo.

No hay un mensaje con un 'yo te querré',
cubre lo que no es,
impulsa lo pálido hasta parecer como las bendecidas,
estáticas estatuarias de mármol contenidas de fe,
donde la luz es la única que miente.

¿Me aliso o me incendio?
Son filtros imprecisos,
poemas rotos,
de compás y otorgo,
de hojalata y oro.
Es difícil que no extraiga del día,
eran días grandes en la misa de la miseria.
Estaba cerca de mí, calculé la monotonía, no me salió la cuenta, la tuve que seguir,
¿quién la querrá oscura? qué poco queda ya, te me vas a ir, te tengo que hacer decidir

la delectación ha requerido de ser informo.
y ahora pasas por las faldas con fama,
ignoran el verdadero puñal,
hereda mi herida,
rectifico,
predico,
mira como la apagué.
Siento el supuesto, yo te tengo en el harén escoltado.
Me he disparado contra el negativo de mi filmografía sin faltar al futuro.



Volantes, todo es una etcétera.
Cigarrillos de liar, ola de calor.

Mi cicuta es 'vuélvete, gendarme'.
Mi espina es una saliente voluntaria,
de la estructura de la medida soy preconcebida.

Nomino la filmoteca.
Estás soñando en el plasma de la pantalla táctil,
estoy plantando un ¿y qué? aquí.

Se amaestran perplejos en el encanto.
Miembra del sueño,
mi pequeña animal.
Mi pelo media melena saltando a la comba en el hogar.

Revisar mis privilegios,
hacer cálculo de los censos,
sobrevivir al Congreso,
te espero en el consejo.
Pérdida como el ángel caído,
todo el cártel en lo que tengo.
Mi Odisea no hay quien la lea,

No lloro por hombres que no son dóciles, no lloro por mujeres que me acusan de abandono,
lubrico por los excrementos de caballos,
lloro por los lienzos que me hablan en métrica,
hace rato que perdiste el 'quizás',
has querido retirarte del estallido de tu aullido,
por nosotras lluevo, por nosotros me quejo.
Y eternamente mi punto de mira es un antojo.








Ruedan los tangas, puntas de alfiler metamorfosis de lencería por orden judicial,
y mermo la esteatita pagando una barricada de perspectiva,
estás introduciendo los 'quiero pronto' en la lejanía picando en la granja.
Pecar de imán,
llegar al tren a leer.
Estampar la corazonada en RENFE, crecer sin saber lo que haces.


Elegancia de desmantelar lo verosímil,
Eva versátil,
El paraje construido es un buen lugar para perecer.

jueves, 16 de febrero de 2017

Del prosélito soy la élite en el subterráneo.
Aquí hay gato encerrado.
y aunque no haya sacerdocio,
siempre habrá arzobispado en el suplemento catedralicio.
De la órbita podrían decir,
estoy en adquirir.
En la solapa que inquieta,
o que adelanta,
en la vespertina soy la víspera.

Tu cariño es un parto
hacía un mercantil calvario,
se me cierran y se me abren los labios.

La nomenclatura nunca tendrá la culpa,
porque aunque no me lo merezca y ande en drama,
-cuando después de escribir, las manos se le levantan-
porque yo me lo busqué, porque yo siempre lo tendré, porque yo siempre lo querré, no te puedo dejar perder.
Mi soledad es un redil del consuelo que yo me sé porque conozco canales.
¿Qué cuesta quieres tú romper?



A nadie le comieron las entrañas,
como tú a mí me desprecias,
la manta es otra divinidad.
Entre silencios delante de no vi.
Te echo de menos y a morir.
Dándome el compañero mero el sí.

La ola de calor es un tajo prensado que yo hago para dividir el rato,
el nudo del tanto, 
atraco el desembarco,
turno por turno,
hasta que quede el alma acero para el aguacero.
El crematorio lo construiremos nosotras dos.

Me dejé en el volante,
el dolor amaestré,
medí el costado en una suplente,
aparenté el dije,
colonicé el simple,
e hice un tumulto abastecible.



Mi envergadura es la convalecencia,
mi tornado amaestra el andar la avenida,
prendada a la mantilla,
línea a línea,
tos a tos,
flores de un pañuelo,
dorado de un bordado.

El pendiente apunta lo oscuro,
el presente es más camino
y yo no distingo en el serrallo.

Se me hace una comarca en la cara,
donde más se ahoga, nadie se asoma,
lo propicio es un voltaje que ejerce y no tiene la certeza de si es ventaja,
andando con mi arenga en la mochila artística.
Yo contamino porque tiene que haber de tó en las escaleras de San Bernardo,
escudos de donde se concuerda mi canción,
la convalidación es que nos miramos,
y nos pronunciamos como soportar un tesoro.

Comunico a la orilla,
escamoteo la sima,
bravío mi vera,
condeno a la colmena.


Reloj es mi sistema,
que se monta,
despacio en mi lienzo,
la realeza de allanar el pasto,
ligero en mis provechos.




Una lástima es una espina que a mí el sentido me quita,
tuerzo la trigonometría de la agonía,
una burla no puede hacer que tú lloraras,
porque soy una juglar de limosna de carne humana,
por eso pospongo lo que estoy pasando, y empiezo a comenzarlo,
muertes de semen en lechos,
descansos de plenos,
poemas en carteras y en sus manos las venas se enfrentan con los conjuntos.
Fellah para inscripciones donde se destila.
Fluidos nostálgicos que conseguí por un duro, la sal de la política interna.
No es marino, cuando se baja,
el éxodo se raja
en el panegírico brebaje. 






Tocadiscos, voy a abril,
rompiendo los espantos en los estancos del extrarradio,
y en el horizonte un condimento se compondrá,
y un rayo de luna llena en una farola nos convendrá,
la anestesia de una clara,
imaginar con mi rubia favorita la costa catalana,
donde se escuchen los ruidos,
el crujido del cigarro.
entre la voz y el rugido.



Diana lacerada por mantener la normativa en con perros que inmiscuyen en sus adentros,
la confusa fragua del misterio, me cambio, me clavo,
tuercas entroncadas a una catártica constante.
Transportar lo total, negligente.
Afín, mundo.
Al fin, mundo.
¿Hasta cuándo?
La semilla semítica del Árbol de Jesé,
la injerta a la vera del esquema,
dios sol y dios ciervo en Iasili-Kaia,
más ir, más mí.
Bienvenida al redil.
La realeza de allanar el pasto en
siervos de mi devoción.
Fundamento todos los conductos en mi épica concentración.
Desempeño fluvial,
parásito especial,
el resumen se queda en un semblante,
a veces, canal, a veces, solemne,
¿que más da? Es la guarida de lo indeleble,
va a rato alegre, va a 'no es bastante',
no se acuerda de la muerte,
el rescate de un aparte.
Reina del desorden.
Lloro por la demostración de que nada es horrible,
nadie pise flores, nadie haga producto a los animales,
porque lo que sufren alguien lo sabe.



Asentir y recepción,
estás transmitiendo una adopción.
Móntame en el legado, 
La civilización imprecisa / Respira




Unas sábanas blancas como familias,
la visita de la play list frugal y te llamas 'te transformas'
recibiendo lo que me doy en condimento auditivo,
cautiva de mi Imperio.
Estamos celebrando la desgracia de no manar completo con repartido.

Teo lógicamente monoteísta humanista,
la restauración de la influencia,
el desarrollar 'quiero tomar mi apariencia con lo que amanezca',
por el camino de la heredera,
desdén y amante en muerte si no te vuelvo a ver,
en eso consiste el instante.
Siempre insiste, insiste, 'resiste, resiste',
será masa de pastel.

contacto con tacto,
compongo el código,
barco equipado para mi divertimento,
hipogeo de mi sensación pasando por deja-vu destino, dejar el duelo en 'gracias',
dorado es la magia de mi pensamiento pretérito en la literatura personificada,
artesana evolucionada a la sombra descuidada,
convenio de energías,
relucirá realizada;
ultra tumba.




Palpas la equidistancia de haber sucumbido a la época creativa-comercial en un lineal,
la inexpresividad se hizó término y terminó.
en mi ermita de eremita.

domingo, 12 de febrero de 2017

¿Qué más se puede pedir después de empapelar una ciudad?
Las palabras ya empiezan a apuntar,
como cuando la taza me empieza a tocar,
cuando me doy a preñar mi producción literal.

La tarea de la tierra es dejarnos sin nada,
por eso tengo que admitir mi paga en una zarza,
porque yo fui quien hizo desafinar la gravedad.

Abre y recuérdame que vengo con perras,
y a ver si me dejas entrar con mis trampas.
Me cuelgan como unos ángeles de la guarda,
tengo a cabras cabreadas en mi cuarto haciendo tablas.




Las dudas las tuve que reinventar en las muñecas. La complicación me abastece el lagrimal. Donde sé que la prevaricación es tambaleante en el subconsciente. Tomé té 'a ver como es' y la violencia del amor entiende más de acción que de esperanza. Pregunté a todas mis ilusiones y encontré que me pierdes.

Esperando te divorciarás, donde para querer no hay lugar y si lugar es lo que te sobra, lo que te falta es voluntad. La muralla está puesta y cerrando la reja te dice que te quedes o que te vayas, que te inmiscuirás o que me faltas. Las partidas están coleccionando anécdotas, que a tu vera me recordaban, pero a mi se me olvidaba porque mi gente vierte.

Pero que tú has hecho y rompes la idolatría. Crujía el crucifijo de los maderos de mi cama al llegar a casa y tú no te has alistado a follar, tú no te apresuras a hallar lo carnal, concesión de Edén. Manejo cuartos oscuros a reorientar, váyame a ser pastora y ejerza el vínculo con mis ovejas, que además de tener oficio de guirnaldas, no me decepcionan. Ay, pero tampoco gimen, ni tampoco muerden. Ay, ya no estoy seca, el cobijo, el encaje, ay, tú tienes que venir a buscarme en los despertares. 
La pena de tu participio es la fórmula de mi espada. Donde se abate el mar, yo vi una golfa donde te tenía que esperar. En esas espumas, ahogué el vacío de tus manos, lamí candados, llanuras de hierro por donde una orden errante me dice que te tienes que marchar, que no, que no me vienes a besar. Que no entiendes que mis normas, que nada es normal. ¿Así se trata una historia que ni sube, ni baja, ni nunca empieza a comenzar? Un directo suscito adicción en las cumbres de mis desvíos de todas mis lenguas. Trágate mis tablillas de una contemporánea engañá. Que estos son los momentos en que yo digo '¿Dinero? Si tú no quieres mi salud, yo tampoco la quiero. La suerte que yo tengo, tú me lo partes. Tú me dejaste sin carne.
Imita la sentencia o ejecuta la práctica. Amaina la venganza del destierro, aplaca el natural conflicto, forma un recóndito en la ejecución. El afecto es afección. El ultraje suplanta a la razón, los dedos no tienen su ración. Nunca te parece la choza apta para incendiar un consentimiento, ¿y la existencia del post mortem?
Se me han compuesto todas las penas en un sufrimiento rematado, una punción en el pecho por amor escoltado. ¡La alegría, la ría era mía, juro que ningún día aparecía! A pares, nos contamos los tienes sin descendientes. Los ex amenes eran los más grandes, por otra parte, las excusas no me complacen.
La lectura de mi soledad es un hechizo pero, tú me doblegas melena en mano a tus nervios. Yo quiero ser tus gustos, tus sobornos, tus saldos. Ábreme las manos. Que yo en estos momentos me quedaría en tus circunstancias y me revolcaría por todas las habitaciones de todos los paradores, me contestaría en 'cuéntame, nicotina, yo no sé que ha pasado aquí', el sofisma de la crápula. Yo vi y es un es un mal término no ver.
La pretensión me hizo dar una base angular, un encargo a un ese espectáculo sin exhibición.  A una drástica '¡anda suelta!'. La ofensa es un rigor que alivie, que alivie las tardanzas de una aciaga esponja. Ineluctable 'te quiero' no aprecia el ansía de abandonar cada mediodía. Indomable viento, no aplaza la lanzadera. Mitigar es retornar. Tú conoces cada día el final. Mi nombre tenía que satisfacerme con una fuente nueva. A cal y canto, ¿casta? No está. Me aparto del calor hasta convencerme de verme crecer. Y qué sean grandes mis adelantes. 


He ahí la nota de un desguace.