miércoles, 8 de febrero de 2017

El sol ha entrado en un socavón, de boca a boca, ¿y mi salvación? Hoy no hay clases y me ha pillado cerca de mí. También una época conjugada con una extrema soledad. Los planes se han aplazado hasta el cero. Estoy pintando el plástico en la distracción. Así que nunca en mi cuenta me he tenido que dar tanta importancia. Tendría que evadirme de ser una criatura compleja y acabar acatando límites de la sociedad. Pasiva virtud, he iniciado ya septiembre -sueño mi sueldo aún con criterio porque soy estudiante ade más de historia del arte-, la obligación sin atar nunca corrompe el ánima, nunca es errar.




La lógica es un glaciar de un seducir que entra a trasluz,
en el difuminar de la ventana,
soy la refracción en la reflexión.

Tengo una guerra con la confesión de la confusión,
de una alma caótica que se come, se recrimina,se hace esponja, se diviniza, es una onza,
en manifestaciones fidedignas de autosuficiencia.

Una mínima idea puede tomarme un derecho o diseccionar un deber.
Mi indiscreción es un abandono del cívico ser, 
amordazándose en la mueca bucal.
Donde me castigo es donde me disfruto.

No dio al alba,
besos a 'déjame que te deje', besos a la 'made in alumna'.
El convencimiento de la prueba es un planisferio,
pegado al reloj,
pegados en rugidos que nos vuelvan más viejos.

Inclino mi melena a 'acaricia, acaricia'.
Traedme a mi hombre ,
dándome el turno en la almohada.

Todo es devorado en el ardo que encesto.

Mi recompensa es la lágrima 
salada en la sandez,
el agradecimiento de un vacío.
Mi resistencia es un prejuicio.




Recostada en pájaros
que recogen sus salivas en mis nidos,
me dejan sus frenos y sus trabajos.
No te vayas con mis alas.

Mi desenfreno tiene un dios cuando en el verso amanece,
el pensamiento que se moldea, pero permanece.
Sacadme a la señal de tráfico,
abandonadme en la señal esencial.

Conmovedor anhelo,es 
estoy recogiendo tu aliento,
puedo apaciguarte en un campo,
puedo realizarte un templo,
pero la cabra tira al monte en el circunstancial plomo.


¿El presentimiento del mediodía es un barrio del olvido?
Esta prueba de fe es un vicio. 
Si es tocar la protección, es de provecho.
La influencia sería un errar,
en el presuponer que tú en el frente terrestre no vas a improvisar.


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