domingo, 26 de febrero de 2017




El vaticinio es un menoscabador
de incomprensión a comprendo,
me gesticula el aliento,
me claudica el sonoro y sorteo pereza.

Me canonizo en canon,
mi canto es la propuesta,
pídele lo que pidas en libertad,
algo teatral,
fecundar con evolucionar calcancando las costuras,
¿qué providencia me da la pregunta?
Desatender a la eternidad,
Sufragio universal sola al danzar.
Olvidos, códigos, parcelas sin pedal.

Aplicamos la opresión como un templo,
atestigua una escuela,
todo el régimen que se encadená bajo tierra,
vuelvo a colonizar la cala adriática,
néctar de puerca,
cronometro la gala,
paro la gula.

Crisis,



Vicios y bolígrafos,
rosa amarilla, 
si tú me quisieras
tecleo como mecanografiaron Figaro.

Expando la epistemología como alpiste,
donde viven los leones que se venden,
una hendidura de rosa amarilla que hierve,
llévame al héroe,
el propósito del éxito se queda en otro pensamiento-entretenimiento,
brillo, cigarrillos de necesito,
¿te da miedo que me lleve tu desayuno?
La lechera portando lo escrito antaño en el jarro,
lastimo el contrabando vértigo,
yo me he hecho un candelero chocando los litros,
y he cultivado el secreto en el extravío.

Pendenciera de pendón,
penacho de explosión,
pulular hasta la azotea de zurcir el escombro,
donde camina la escarcha,
el día que no hago twerk no me quedo tranquila.
Ante la duda,
clan.
Dispendida despedida,
no hay nada más cuando nuestro despeinar se traza de despeinar.
Sonrisas de plata,
lágrimas de oro,
en clases, maestros de acero,
la acera surca existencial tras el zapatero.
Aprecia la distancia desde la poesía,
me siento única,
me pinto esta uña,
torna a pregunta,
amasarás respuestas,
o surcados dispendios dormidos en expositor,
'cuanto más lejos está el Cristo, más cerca está la devoción'.
 Carne humana se corta con la pena de mi madre,
cima de cobre,
pese a quien le pese,
presente a presidente,
que me ve como lo que prende.
Qué bueno está entrar cada mañana en tu despertar.



Hablando y practicando,
merodeando el cierto,
me va el corazón a contrarreloj,
salpicando el lienzo,
concentrar la leña en el manual, mi nombre y mi hecho lleva el fuego.
Sin embargo, tiro tiara, quiero bailar rap en sudadera en el suburbio,
raptar el complejo en leves velos en palacios Scarlatti a parir, lo mío es el movimiento,
consentir la torre del oro, confesar y destrozar el misterio.
No sé curar la música y el celo,
mi asentir es millar de ritmos,
mi estorbo es un acudo,
mi tercio te deja tranquilo,
en un invierno desastroso.
La indumentaria simple protesta,
conjugar el sujeto y la metáfora,
horqueta de madera concreta al tapar,
apalabrar.
Fugitivos de vinagre,
¿Eso que tú haces está bien o está en vi en o está en bien?

Martillo de trae, troto, troté.
La audiencia acaba de tropezar,
pendiente de la experiencia,
tomando la sentencia.
Sintiendo la existencia,
para eso, nacía.
Esnifo presentía,
me sé Magdalena, Madeleine.

El coral va torciendo la espiral,
para que yo me quede leyendo cómoda mi austral.
Noches de mecheros perdidas, al alba, una,
y los torrentes de truenos las caderas com/partías,
las corrientes de huesos, vuelcan especias que pedías.
No me queda tiempo para cortarme las venas.
Después, conversar a rayas.

Pide que yo te daré calle,
norte contra oeste,
sigue por tres náuticas razones,
me han dejado la casa sola sin buenas intenciones,
no follo con principiantes,
mi conejo se complace en todos los animales,
nos ampares, tus lecciones nos salven.
Peste, sígueme. 




¿Ser el himno nacional o ser la errata?

¿Qué estudias?
¿Qué más da?
Cuando te subas a bailar, yo no te voy a destronar,
Comeré de tu vientre en carne, torceré sintética delgadez.
Te compondré porque te ofreceré.

Mi margen es admirar,
¿qué hay?
Planes con mi fijes que me hacen que me vaya con alguien, no quien se lave como un cualquiera,
domingos de colmena,


Ábreme la puerta, pistola de Pisístrato, epístola de paso.
malabares por mi espalda.

Es fuego que trae la era de la pesca de ría de lo que escucho.
Me invito a vino.
Es mi turno,
es mi torno,
es mi núcleo,
lo vendo en un trueque con demiurgo.

La gente andan hablando de lo desbocao,
tú pirámide es el silencio,
tu tercio es un sentimiento,
que te pillo como un fundamento,
participo en mis principios.
Ante el altar me juraste que tiento,
'al gurugú guruguero, yo no me caso porque no quiero'.
Trepo acero, comunico el implico.
Carga como borda mi libertad,
¿quién mi vida podría pagar, si yo no sé ni hablar?


Prolongué lo tibio,
ardo, ardo.
Volver a 'yo vivo enamorao y para mí tus besos son la fuente de mis pensamientos.'
No hay ni un día que me mates el dolor, que no despiertes mis días.
Aparentar mis dolores, destroquelar el quiero amanecer, despertar a mi Dios.
Que pase el presente a pasado, que los pasos han sido dados.
Simpatizar lo promiscuo,
a quien me guarde, le cocino,
con un delantal, proporciono propósito cumplido,
cielo abierto, amor sostenido.
Siento como me crío,
Camarón, Camarón a diario,
Si tengo que aparentarme en el cabezazo que  me empadrono  al di ego.
Amanecí con la certeza de la teja de que iba a morir.

Te llevo la contraria,
me voy a la alma de fiera, siempre a mi vera, diluyendo la vela.
Distorsión de embriague,
solitaria tú me dejaste, obtiene, obtiene.
Contuve 'loraleiló', no se preocupe, no me olvide, me olvida, falta hacía, se entiende, siéntate.
Celebren mi preceder.
Cuéntame tus menesteres,
que cuando explique vengan los proverbios, serán refranes, serán leyes.

Una chabola de luz divina,
ver como se sueltan en la candela,
colma la traca, princesa,
jarana, se abalanza adrenalina, flama en la ciencia, encama.
Suda, bulla en la cintura, puja la moldura.
Basta de pasta, droga.
Traga, ¿luego quién paga?
donar el dolor del eco del recuerdo, ¿no nos quedamos más tiempo ya?
El corazón se me ha salido de tanto vivir,
tuesto el vértice con un toque sutil,
mi grupo propone siempre 'seré feliz'.
Planta el sintagma,
ordeña domeña,
jirón de expropia,
planto el pecado,
entro en el rango,
monto el pollo,
do de pecho,
faena como comino,
luciendo el camino,
coger un clásico,
impecable cogollo.
¿cómo no te iba a insertar la fórmula de 've con cuidado = no reniego'?
Ahora es una mentira, pido de los míos que ahora los secuestre como si fuera una mentira enésima.





Detrás del marear,
en bambalinas, una sonrisa opaca,
todo es como es, algo trae una vez más,
brilla sin ocultar al caminar la ciudad,
como una infancia que te devuelve siempre a la situación ambiental en la que deberías estar.
Tonsuraron mis mechones haciéndome la silla del fuera al estallar,
no me queda para deglutir melodías.
No estaba en el guión cuando concordaron mi pelo.
imbatible sonoro,
¿cómo el roce en el brote?
Con la proyección con la que me quedé me olvidé de la muerte.
Socorro, braille.
Se alejan mis vals,
remiendo una historia real,
un surtido de sostenimiento que al volverme al lugar es metafísica de cristal.
'Ah, vale', abunda como vagabunda
¡qué te aproveche!
Cuesta, cuesta opositar a hacer de la palabra un palacio,
yo paso el tiempo,
yo oposito las ganas que me tengo,
sostengo una baldosa de estallido taciturno,
se queda más de lo que sale,
se guarda más de lo que se emprende,
redes de Sartre de pisar,
nereidas de náuseas,
escapar de domeñar como nacer por levantar
deglutir en el subir del bajar,
no vendería nunca mi mar.

Susurro que seas el afecto,
cerrar el bolsillo, faro de polvo,
sueltas lo que te convenga sin penar,
me hiciste entrar a 'no juzgar' y sostuviste un icono de sonar,
verificar el sanar entre quieras y no quieras desparramar.
Latir, picar, prensar, aplacar, partir,
comprende, conectada a perecer,
hurtar la juventud,
aplicar la pulcritud,
hartar a la predestinación,
colocar el concordio con desesperación.

Alejamos torsiones,
soportamos los postres,
sostuvimos siniestros,
cumplimos deseos.

Empapelé los salves,
torcí el atardecer,
sabía que no se podía volver.
Impregné querré.

Guisa de no hace falta,
conmutador de parar.
¿Para qué me lo das?
Belén manda gastar.
Cuando se va,
robos en urgencias,
parece que no sé lo que comprar,
la calle sorda ya se enfriará.


Succiono el despertar,
y alternativas al colocar el aliento,
eres la memoria de los luceros.
No llames la atención,
ASÍ TE COMEN LOS GUSANOS.

Yo fui clavel y fui ortiga.
Para sembrar antes de morir, soy en la cita.
Trastornada, térrea trayectoria.
Ahora, que tengo dos hemisferios,
no quiero escribir una novela,
quiero ver como baila divisoria.
La bala me maneja, sé diseccionar.

Esquinas de concordias,
revolví el lirio y lo hice migas,
astutas palomas,
era un concilio del amor más grande que yo he visto en la par,
querían hartar,
pan y ya,
y un trago de cerveza para reventar de felicidad.
Posar mi comenzar desde cero,
lloro en el sistema,
cuenta, cuenta,
contemplo mi sueño,
¡qué bello!
¡se ha quedado conmigo!
¡no se rompe el amor por usarlo!
¿qué me importa?
Escribe lo que lee, lo que escucha.
La sepultura ya es un versará, gitana.
Ahí Dulcinea te vea, -no he sido quién la ha leído, pero sé que será otra cabra-, ahí te mueras sin pintar, existes pasa que todo el taller es una pulga, perra en la epidemia.
Ahí me almacené para guardar en una barraca, una borrachera.
Ocurrió, me quito la ansiedad, ¿te gustaría aprender a volar?
Llama quieta, pide, nada que celebrar.
¡Volumen siete, sostén, acostúmbrate!
Por alcanzar desde el gen, hasta la vejez,
nada que ver más que las manijas de las diez, encontré.




Casualidad de lo provisional,
serás otro esparcir tras esparcir fracturar,
te vas, me quedo, soy incondicional.
¿Sabes lo que viene ahora?
También un centro comercial.
Guía,
sólo importa el rap
fui quien planteé el problema,
el vicio extraordinario y la virtud sumisa,
tiene una bandera que no es de otra era,
el poderío trajo mirar mirada a la cizaña.
Calma donde se postra la rumba,
viajera en vagina lúbrica por abunda.
de bordé medianoches por ahumada.
Artemisa, si abres lo que queda por acabar y hundes las tuercas.



Cuéntame fracasos donde es rumbo.
postrar la misma, perfeccionar el tiro,
no creas que sean malos, que también en sintagmas cristianos son buenos,
sorprendo el concuerdo con el consiento.
Por mi puesto que me perdono.
lo que desintegro y lo que trajeo, quejío, epitafio, portazo.
Mi temperamento es mi extracción sin premeditación,
mi acción es mi religión.

Siniestra sequía,
una novela tarde o temprano llevarían a lo que otros sembrarían,
las horas de los dedos son olas,
la moda la llevo en la cabeza
la ría es necesaria.
Las sabanas no se me quedan oscuras,
fértil en la droga arrastrándose a ilusiones con personas,
secesión en repetición, puesta te espero or ornamento.
Duende de mi tridente en mi vi y entré,
nada más que esperé para morirme,
no tardé maquiné la tarde,
daré lo que tueste tus martes.
Escogí filosofía para sortear tu partida.

El espejo donde te miras, ¿tú qué culpa tienes?
Tiempo libre,
tú eres.
Até el 'me divierte',
abrí el me pervierte,
el rito se hizo comúnmente,
la estampida se hizo continente,
pálidos corales,
¿y qué?
Réplica el encontrarse.
Tú me transportaste, de alante a delante.
El ahorro es decir es ;'tú sembraste'.
Espero que traen las mentiras eléctricas de las medianoches,
contra ellas, loca no me vuelves,
estoy flotando en mi 'oh, tell'.




Es medianoche y ya me voy a desnudar en finas mangas proscritas,
¿por qué nacía para disfrutar?
Me lo tenía que guardar,
andar, andar,
clavar el acabar,
pensar en pasar,
pupilas gustativas
podré, doblé en la vereda hasta que me lleve al silvestre,
yo no conozco a nadie,
no pude más, aire peiné, sepultura entorné.
Métete, donde no te coman,
comuna a mi manera,
cuentas no existan,
para dar compromiso con los céntimos a los ruiseñores,
barriguita buena de comer.

Si te cuento, marchito o desfloro, fomento,
soy mi objetivo, no mi enemigo, lo que con otros no he podido.
El consuelo es un desperdicio,
me apropio de mi año, lato mi corazón,
mi propiedad es mi especulación,
mi sentido es mi rincón,
hago que coopero,
porque sino me desespero,
me arrojo al veo.

Yo no soy de esta tierra, yo soy de esta tierra.
Barrer barrio,
¿aborrecía Alicia?
Piensas en el entrante que palidecía,
libre vas, reina abeja de la colmena-entorno,
haciendo caso de usufructo de falso oro,
lacero el aleatorio,
le echo mi codo y no la veo.
Armonía se come las entrañas de mi coño.
Se aparta la luna, y escuché rosa crujir, vete a dormir.
¿De qué color son tus ojos? ¿Qué atmósfera te coloreó?

Apartada, impregnada.
Puedo proponer o ir o puede indignar,
no me maten de pena, no sublevar,
qué pereza arrestarle propicié la polla, llama llama,
y a mí los besos me dan mucha diversión
amanecí dormida desnuda y en lentillas,
yo vivía morá enamorá
¿la comí en carnaval?
Si me resta, me esquila.
Hecho está, que lo comente la pira.

La tragedia se desangra y vuelves
te estremeces y pretendes,
no paras de significar, 
las doce en la sentencia de la audiencia no pararan de dar,
¿qué haces con tus ganas?
La aurora de las seis de la madrugada cuando no están en casa.
Sabiduría hálito,
copiar una frase, vale por todo lo mío,
concentro el soneto y no lo aparto, yo no me aburro,
la lluvia riega el campo,
¿Cómo quieres que te quiera, si tú no tienes corazón, si tu destino no zarpó?
Pregón ligero de quien confía en lo mío,
aguardiente como poner una cosa para que te tomen por loco o nacer gitano,
dueña de todo mi ornamento,
el desquicio de lo que yo soy una administrativa, donde cuando acabé empiece una empresa de fiesta, de esculpir a comentar pero acaba por prestar a silenciar,
por ahora, pasar la cuenta. notas en pentagrama y bajo existencia, leña de guerra,
la profecía que remedia,
abrasa la vara y verás.

Crujo lejos por el tejado blindado,
tengo los ojos azules por mirar al cielo.
No sola se puede ser brava, no sólo bravo.
Prestigio del cristalino paso,
trapo del desamparo,
aún la flor del almendro,
correr detrás de Asiria en blanco,
te concentras en todo,
y que las dudas no te coman las entrañas de tu cuerpo,
soy lo que son,
precisar la proa del zarcillo untado con la plaza,
de mi de apartaran lenguas maligna,
aspirar el olor de la desidia de una naranja,
recuerda, arrebatarán, callarán,
guardaban mi izar azahar, no me paré a pensar,
y aunque recuerdas en ese dos mil diez y siete,
seguiré siendo siniestra afeminada del café,
Danzan y se sobresaltan como santas, como eliminadas, como cocinadas,
predispone las sustancias,
fijé sin querer para que tú me olvidaras,
y exploto en el laberinto en ropas tendidas,
ahuyento deudas,
ésto podría ser un simulacro,
moro y cristiano, descalzo y casado, desnudo y soltero,
parámetros presos,
un pasó e importó,
volando me entretengo,
te mando hasta que cameló,
un firmamento que estremeció,
falto de sueño, yo te empadrono,
lo que no puedo o me quitan tu huevo,
del planisferio al cautiverio,
claro que arrollo,
pasión después de la sabia y la savia me dijo pronto.


No era más que las cuatro silenciadas,
bórrame y sé el volante de mujer que tú te propongas,
atórame en mapa cerrada, sus manos en los cascos de la resonancia de la jaca,
serrana dorando el mineral tirititando penitente del clima,
si cierro los ojos, no existe el sol,
ni cuando se acaba el calabocito oscuro,
la flama nos conserva el suplemento,
menospreciar mi recoveco sólo acaba en incienso.

qué alegría de haber nacío en Andalucía,
suspenso y arresto,
presa propia de la subsistencia del ventanal,
la mancha que se ve, no se expande de lo que no se quita.

Ven, compañera, a las primeras puñaladas, no toco hospital.
Soy inocente, sepan ustedes lo que merece.

Me piden que me calle,
si hay quien que observa, no sabe de su sabor nadie,
Y el testamento es una motivación de vapor que rompe a danzar,
existe, soluciona la mancha y no se si despensa,,
en una verja ponían vino en una venta.
Comprenderás que administrar el mal doler es un ultra acaba en coraje.



Sellar escenario, equilibrar a lo que me tengo que alcanzar.
No hay calma, todo lo hago fatal,
incorrecta acierto en esa forma especial,
probé todo lo que podía imaginar.

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