miércoles, 29 de marzo de 2017

Y no llegas ni a calmarme, ni a quererme, ni a quemarme.
 La fragancia se desflora en la mañana y el aire mece tu nombre. 
Con mentiras o sin ellas, como las almendracs de lo que puede sonando en tus cinco sentidos. 
Y el hechizo mueve el cuchillo en la cena y se acaba lo que he tenido. 
Con el habito que te amo, me hice a la clausura de la pena, vagar la cadena de la espera de la nada, 
Magdalena. 
Caminito del dormir, me pedía el recuerdo que metiera todos sus sinsabores. 
¡Anhelo, no me llores más!
Qué ya ahí va la historia con su piedra
y las lágrimas son de leona,
pensando en el alimento de mañana.
Ay, que me ha llevao la marea.

No me cases contigo en el mes que vivamos,
tus malditas condiciones son los compromisos,
que no pueden escaparse,
y los medios a hundirse son el inconsciente.
Y el alma ya está tan corrompida tan expuesta en tus milímetros que no, no me puedes esconder.
Y dejar que responda a tus apartamentos,
con y como son presenciales son impecables fieras,
y cómo habrás abierto el sofá, se habrá iniciado una feria,
donde se ensalza a la morfina,
y una galga da círculos en una carrera con ellas y sus alfileres para calar la meta.

Nada es tan desesperado como no tener tu postración.
El amago se volvía claro cuando no estabas,
quería volver sola al hogar.
Y devorar la vela con la voluntad del lado oculto,
y caen las luces en el desembarco,
y el olvido artístico es la oblación,
y a todos les niego bailar como yo.
Pero eres un insecto que duerme mi colchón y en todos los techos me das calor.

Ya no me queda ninguno,
sólo quejido de corales,
que en el centralismo de mi cintura
trae a deshora 
insuficiencias porque no estoy echándote en la senda a correr,

Y aparece el aparejo,
no pises una amapola,
que se ponen pendientes de que la vayas a deshojar.
Hola, ¿a dónde andas?
El alba se recorta como prueba para que tú me quieras.
A tu lado he encontrado el clero.

No tengo la que era,
estoy llena de canela.
Bendita aventura,
amar lo que no era.

Rocía mi fantasía,
cae en toda la tierra.
En todas mis provincias,
supe que me muero y que soy buena.
Y aunque no tiene a nadie quien la espera,
tiene cada día un altar en el segundo mechón de su cabellera.
Para ir a tierra alta.

El son le mantienen su compás.
Él tiene todo el viñedo y yo toda la valentía.
Ahora se impone el ecosistema,
y se congela la escena.
Inventa lo que harás cuando se acabe esta realidad.

Y ahora no es impedimento que el establo sea un arrojo.
No, ya no, yo te quiero.
En toda condición, la leyenda es tu voz.

Digo que su caramelo es preciso,
y que si supiera tanto como lo venero,
comprendería al mendigo.
Porque mendiga soy de que te vean como una verdadera moneda.
Mientras la luz en la oscuridad danza.

Viejo joven,
sé que me gemí salomónica,
sé que me quería libertina,
sé que me sembraba tendida,
jaleo, jaleo ahora en horas tuyas.

Mis labios no son esos,
mientras busco los tuyos en las mañanas,
igual que en mis pesadillas,
sintonizo mis silencios.

La enmienda cada vez más despierta,
cae en lo más hondo de lo más maldito,
con la mentira encadenada en la rutina.
Ojalá pudiera comprar las cosas por tu nombre.

Te chillaré en todos los agujeros.
Los que juzgan siempre son ellos, por supuesto.
Derrota de sitiada,
la realidad no nos abandona.
Ahora, escarba.

Tengo una herida de la caída en la mina del amor.
La ruina es la ronda.
Astenia primaveral,
en un 'no vendrá'.
Necesito a diario,
tú tal vez no.
Todo canta ilusión.

El cobijo fortuito no tiene cobro revertido,
en el pueblo donde quieran matarme a miradas por el oro.
No importa, no te estás dando cuenta, soy un disfraz y tú no me estás mirando.

Y ni en mil vidas serviría para pagarte lo que tú no puedes darme.
Considerar la savia que se acaba y roble.
¿La impaciencia es una defensa
Moriré de muerte natural, mientras habito muy bien al mundo que amo.

¿Qué más quieras de mí?
Voy a escribirte todas los recitales que no te han hecho a ti.

Te pongas como pongas, el rosario avanza.
Y por mucho que te recompongas, serán las dudas las que me lían la lengua.

Refrescando mi memoria en anocheceres,
parten núbiles epígrafes,
de las esquelas que me sueltas,
cuando el sol me va dando en la cara.
Y te entrometes en mi vida imaginándote vivo
y qué el impulso sea tan tremendo que yo en tu mente esté entrando.

Tengo que soportar a tus 'vosotros',
mientras me estoy fumando el quiero.
Y el petróleo es agua.
Como Alicia tratando de hacer literatura.

Lee, estoy buscando en la basura una odisea en los puentes.
Que hace en la caldera taquicardias de 'quiero verte.'
En la despensa, tengo claustrofobia de ti.
Qué acoso, mejor speed.




Tan humanos y tan separados.
Tus anclas serán mis asientos,
tus sucesos serán mis asuntos,
tus posturas serán mis dardos.
Comeré de tus letras como una perra en tus huesos.

viernes, 24 de marzo de 2017

Me presento, soy espíritu, el cáliz del exilio.

Del frondoso atuendo esculpía las tardes de verano caballos en el pasto,
la sustancia de productos cosméticos pasea un alma bella,
y en la quietud del oxímoron,
el expuesto del positivo, mi consecuente negación a lo negativo.
Patrocinar la huida de niña que sucumbe entendimientos.

Calcado contenido,
explicación del rayo corrompido,
y denotan los acordes la fantasía como explicación.
No pido perdón por mi libertad,
pues la esencia es la fuerza que dirige la potencia.
Y en mi ser, ella es libre.
Pero tú eres más fuerte.

El mudo desacuerdo que se repite y deja el reparto al silencio.
Y sucumbe lo espontáneo.
Y se transparenta un modo,
se exterioriza el sucumbir a ser formal.
Y entra en la enajenación y vuelve y está igual, pero evolucioná.
Pero el contenido se dará o no se dará,
y aislada en la connotación, se propone una dialéctica de cadenas.

La retórica de la vida animal,
fluye en la creencia.
Concilio de Trento atentó contra el imaginario en uñas rotas,
lidiando entre el celo y el cielo,
el dinero es la apetencia.
Las estrellas están involucradas con su propia lucidez.
Quédate en lo contingente,
como infinitas certezas y una presente a la que por remedio se acude.
Sonaba la coincidencia en el frente.
Tengo un esposo, no pasa nada si no me ama, lo somos.

Talo el fijo,
desatino en la destrucción,
¡qué orgullosa estaba divina y decrépita en mí misma!
Más pequeña y más oscura,
como un agujero negro,
leyendo con sonrisas las catarsis,
¿qué ésto de aquí?
¡Sorpresa! ¡Algo que no era!
Cruzando para determinar,
todo el tiempo era Terranova.




El mordisco del siervo es la herramienta para la subsistencia.
Y quiero morder contigo ahora que no soy escéptica.
Directa al olvido, asevera, asevera.

Las montañas se abría por encima la selva,
la colina es el experimenta,
el resultado es una anatómica figura,
manuales y pentagramas.
Abstracción, elemento contaminado, por mi materia lírica,
recortada de RAE,
colonizando el click como el querubín,
haciendo el verso a partir.
Cuento con mis excepciones,
en guerras enigmáticas,
con multiplicidad de no me quedo quieta en el sofá.
Porque quiero una casa para trabajarla.

Podrían estar dormidos, pero no.
Inquietante al respecto,
mordí el fruto.
Curiosa sobreposición la de la posesión.
Era la noche que me lo había llevado todo del todo.
-hasta entregar las cremalleras sirvió de bandeja-
Pero tras arrastrar los más exuberantes viajes de la máscaras,
me soltó a la realidad indeterminada.
Y lo más crucial estaba siendo el devenir,
todo el ácido en mí.

Y escapé con los conceptos,
en orgánica fémina,
my old flame,
estabas en tu pensamiento absoluto con tu independencia a cerciorar.
Y partí contigo a donde se disuelven las especias,
en reflexiones sobre posibles paraísos cuando pertenecíamos al oasis,
asentir como hamaca
en tu nombre de maravilla.
Si no tenía una colección,
ahora tengo al tiempo.


El ecosistema me acelera el corazón.
Si no existiera sólo en los fenómenos psíquicos, yo no llevaría a yo.
Y lo estás manejando,
pero no lo estás amaestrando,
estás encadenada a la imaginación.

El tránsito de la configuración es el anhelo específico,
amantes determinados,
como seguir por una razón.
Fue la equivocación lo que impidió parar lo festivo,
la búsqueda de la autoconciencia resumida.
¡Más!

Mnemósine de sinapsis,
concerta el manifiesto,
conmueve a la resurrección.

Priorizo hasta volver al blanco,
de un atrayente del folleto de un día térreo,
donde el cuerpo de luna haga de sus ojos un sol.

Soneto violeta,
danzar leyendo poesía necesitando picar a la unidad.
En flor,
secretos de mi extinción.
La comedia en el efecto del curso,
la épica en la inversión,
la epopeya en el embargo,
el arma en 'cuando esté sola ya lo haré yo'.

La vida acelerada y una tremenda singularidad,
cogí un ánima, cogí alquitrán.
Y el movimiento se hace viejo 
en translúcidas composiciones de musas arbitrarias.

Nada se ha acabado,
comprendí mi sumisión.



Pasear lo moral con total autoridad.
Y muera conmigo lo que me diferencia.

lunes, 20 de marzo de 2017

Las persianas resguardan una edad que levanta y piensa 'Hoy no tenemos que pasear nuestras vendavales sirviendo cafés en una oficina, hoy estamos enfermas en fiebres, tenemos un trabajo de Remedios Varo en el escritorio esbozado por ser estudiante, '. Espejo, cuerpo de adolescente. Desnudo, río maduro. Ha llegado la ocasión, el agua está despertando porque el estilo me tiene patentada. Y ahora, ¿cómo estoy tan absolutamente sola?



Sirviente de son, sonaba el primer aliento del sol. La caverna escueta no toma apodos, ni consiente buscar el poder de la taumaturgia. La caverna se solivianta con una llegada de la primavera, donde un liso cabello almohada baila febril y constipada cuando las diez se olvidaba de la madrugada. Y la cerámica de la espera del café es el punto angular del día, un reloj biológico que buscará la luna. Con la pena de qué no hay ni garganta para el humo, ¿yo ahora donde me encumbro? Ojos-tos.

Soñé con una único escenario, ¡el más oculto!, donde se reflejaba en tus ojos mi alma rota en un toque de olfato.   Mi lírica persistente consecuente con lo que genere. La alegría como un sueño alcanzado, el propósito de la mística de la elección. El trago conectado a lo recolectado de que no sé como me van a sacar de mi posición. 




Solitaria y sobria, vida de Fanny y Alexander, cama y silla donde nadie se escapa de una situación constantemente destructiva. Una diplomacia existencialista sube y baja las escaleras de la conciencia. Todo el tiempo porque lo real sin cuidados no es óptimo Sin android, tienes un vinilo y un culo sentado sin tentaciones de aleatorio. Lo de danzar ordenador en mano, son curiosos intentos que mueven una única mano. Temo de tu apoplejía, vuelvo a la cocina, donde viste en la nevera todo un hospital. Me voy a confesar en más pecados dadas las dudas. Antes de existir la escritura, existía la música. Antes de existir el sexo, existía la caza. 


Y a veces, el amor al prójimo es mala suerte. Te he tenido que soñar por una complicación en mi fermento. Tratar de abrir las puertas al día en un beso inesperado que se lúbrico ha escarmentado. Dependencia que no te esperas, doctrina puesta la ropa. Se ha iniciado la misa donde mi palabras de desobediencia, Conversaciones de Dalila, salir a la calle como Lady Godiva, panteón de Salomé, menester de 'sé que en en el segundo sexo era toda mujer' siempre te querré'. Te pido que quedes donde yo pueda sentirte y las demás no puedan verte. ¿Qué será de mi abismo si nunca dormirá conmigo? Del cambio, no soy el pretendo del olvido. Tú me estás llamando como lo desconocido al sobresalto. 


Trueno en la condensación, conversación con la sacerdotisa del mundo, la sombra de la historia, la conclusión de la posesión. Y es la luz suspendida la que ejerce su imposición en la alucinación, el idioma viene lento y no se escapa. Socorros silenciados, buscan el precipicio de la respuesta. Y aplica el presentimiento del resultado. Nunca la palabra está como la había dejado. El pretendido es el nuevo tornado.




Mil cualitativos y una cuantitativa se refugian en lo que puede ofrecer una mañana. Manifiesta la multiplicidad de unas. Lo simple explotó en el acondicionador. La diferencia se ingiere como una categoría que significa que serás mía.  Cuando escribo, cuando bailo, cuando hablo, cuando canto, desparramo la leche. Fenece el oleaje en un desagüe.

domingo, 12 de marzo de 2017

No da el indulto,
existe una sucesión de modelos de tensión,
que pondera una exposición.

Como todos los días,
emparejar la habitación,
pender de la tentación.

El espejismo son gemidos al anochecer.
Funciona fuerte lo que yo creé,
felar la fantasía,
fortuna de la furia.
Laringe afónica por todos los fonemas.
La primera fantasía se ensaña, la ira no cansa.

A punto de decir, sólo quería besarla. 
En negros recuerdos de celdas de cerveza,
se sienta mi amada muerta.
La araña tejía la sospecha,
no era oro lo que reía en la mesa.
Compañera de sala, entregaste a tu hermana.

Compra lo que hace manar.
Pompa de vitrificar la herida, eterna raíz.
Participa en la esencia, aplica la lista.



Hay una disyuntiva, 
¿dónde está el ama?
Patrocinando la luna,
solventando la miel,
con el concepto como consejo.

Descubiertos proverbios,
brebaje de provisión,
veneno de voluntariado en el vértice, varía mi extensión.

Sorprendíamos al atardecer,
tus manos en mis caderas se llenan de pinturas,
sabes que sé que no existe la locura,
que contigo corto la cordura.
Y teniéndote, hasta deseo que los pájaros se prostituyan.

Mi enaltecimiento es tu flash en este claustro del pentagrama,
mi potencia para que no contuviera el poema.
Del cauce de tus labios
al licor de mis líneas.

Despertaba el remiendo de un nombre.
Derecha, izquierda, tenerte, tenerte.
No aparecías, quería cerrar bares en los días suaves.
Viajando al horizonte, activando prepotente,
limando el nunca, comiendo estandarte.
Aunque nunca trate de convencerte.




Mal ejemplo, pero piso el paso.
Navajas, si tocas a mis hermanos.
Mientras tanto, incienso.

Certifico el celebrado,
mi trabajo no remunerado me solivianta como sustento.
Subsistencia, nadie verdaderamente sabe cuando el sol baja porque está lejos y enfermo.

Pangea en un hematoma por todo lo que abarca lo tremendo.
Hay disturbios en mis números.
Vuelvo a la selección, no, no me ahogo, bolero.


Criada en la esquina,
rebeldía, maletas y fuera hogar infernal.
Si quería ser una delincuente, las cámaras han hecho mi quimera,
donde condensas embestida,
así se demuestra, maestra.
¿Dónde están tus problemas?
Tan peligrosa / Tan hacer historia.
Se puede avistar / Se puede practicar
Recordar es destroquelar un comensal
Salud por mi ton y mi son, siniestro socorro.
Pasaste de un establecimiento a esperar a volver otra vez al suburbio.
¿Qué da mas?
¿Que más da?
¿Una joya o mirar?

D espejar con i dea.
Patrocino los teta-brick,
parto fácil porque no soy débil.
Nada funcionar mejor que esparcir.

martes, 7 de marzo de 2017

Tengo la absoluta agonía, aplazar la carencia de que quiere herir y yo me golpeo contra lo sólido con actitud suicida. Necesito ser salvada por un milagro ahora. Una nueva canción un nuevo cigarro o un pacífico adiós, que se condense en poesías de carestías afectivas con intenciones festivas.

A cal y canto, me arrebato. Cuentan que tras no pueden intentar hacerme más daño. É ahi que también te de igual ser un experimento colectivo. Critican porque un mar se está mareando, sólo me leo el hecho. No puedo saciarme en el arrebato. Necesito una habitación donde esconderme sola, habilitada por el lodo. Y pueda ser una espera en la red y se retuerza y d dos frases. Y sea una esponja de secretos. Secretos, secretos, secretos. Son tan estupendos, entrelazados, entre sus pentagramas de algarabías repetitivas, ensayando lo que nunca sale igual, desmadejando ideas que nunca se vuelven a reencontrar.´ Como yo guardo un secreto hasta reventar cuando me salga en mi blog vaginal. Vale más todas las sensaciones de éxtasis de sierpes seleccionadas que todo el oro que oiga. Mis pantallas cómodas opacas lejos en esta noche de mopsycho. En este acceso ininteligible de intel i gente, de la atracción de la hipocondría con el suplemento de un injerto estruendo, sonido teleférico, que nos ha invadido al procedimiento inamovible de obsequiar confrontación entre la tregua y el acabado. Un viaje decidido de yo a yo. Que no se acabe la minusvalía de la anónima. Que sea estruendoso efecto sobrepretensión de sobrepasar cualquier solidificada acción de CIA. Que alcance el máster de comisariado. Ni se te ocurra, mundo , hacerme la noticia más de la cuenta. Porque nadie merece más que la casualidad enturbiada. Odia llamar la atención donde baila la extorsión de sí para sí, sí y pasa, ésta, también, sí. Ir con aspecto de eternidad por el sentido de la humildad. Cuando no me encuentre marcar 'L' porque no volveré a recordar nuestras 'X'. Si cada uno es de sí para sí no se inclina al voluntariado de la conciencia. Donde hay tanta maldad, podrían comer solidaridad. Si no dice paró, es porque no es su trabajo. Si no sabe como calmar, es porque no sabe por donde empezar. Precios de predestinación, indefinida encomendación, amplia recomendación. Todos mis evocados apartan los ojos y no sé como mirarlos yo. Abre lozana cigarrera la técnica de 'aparta' y tenía que surcar acertada al filo de la indigencia afectiva. Bajar los ojos sin perder cocinar la acera, paseo con todo lo escrito olvidado. Pero, 'yo te llamaré Consuelo porque Dios te ha consagrado'.

Detenida experiencia, encarcelamiento de arresto. Para que quede bello, no puedes dejar la continuación del párrafo seco. Ni el último tweet con un link suelto. No queda de ella eso. El alrededor es la separación. La naturaleza no se moldea, pero la lógica se abrió. Se presupone como el verso. Si se dejo es porque estuvo y se le acabó, que el sol entre en la biología de la rutina. Férrea acuarela, excéntrico papel en el asiento murmura: 'Soy tu alma'.

Caen llenos socorros. Cada vez más cerca, cada vez más llave de 'cántame'. Decorados. Candados.

El comité es un cómete. Todo se sabe. Nada te vale. El extraño está aniquilado. El cerco es modesto. Lo disminuido es aplastado. La astenia se hizo concepto como un fatuo aburrimiento. El arte amenaza. El maldito lenguaje es la causa. Se me queda en la saliva de la avellana toda la arena.  Coleccionar imperio, compartir ramo. Reputar mi empíreo, primer fundamento. Lo mío es esposo. E ilustrar un chillo lo que quiero en mi mejor camino, un cadáver exquisito. Liberar el colapso. Ayunar en él. 

De hoy prosigo en la enmienda de que me voy a quedar despierta en el lucero hasta que todo ser aparte que no soy una pluma, soy una mujer propia de una zona a otra. El acuerdo es llegar a casa cuando hoy nos hemos pedido veinticuatro horas. Interno frío, profecía de infancia. Las especias superdotadas diseccionando la exposición, creando el misterio eleusino. Invernal y primaveral, intención de ser apolínea y dionisíaca. La partícula de la epidemia pide mía. Y llamar a las que aún quiero que me quieran 'tía'. El rigor fue saltar a un vamos, descontrolar en un 'intro', entró. Ya no escribo un poema hasta que no libre al libro. Fantástico caracol, desastrosa fecha, de mis amenas no soy extranjera. Soy la frontera. 

domingo, 5 de marzo de 2017

Si no te hubieras enterrado entre mis dedos cuando ya llegaba al alba, no hubiera llamada a mi día 'amnistía'. La fantasía sucia se desorienta hacia un ecosistema de saliva al advenimiento de la goma. Metal de fidelidad fueron labios de estorbo, por si faltas a mi pasión. Bájame, píntame color carne. Trato de ser una ría hasta ocultarnos en los bosques por un aposento que nos haga la masturbación como demasiado, doctrina de extorsión. Ocúpame de la que no existe acción igual, lávame sin adoctrinar, aspiro el métrico intentar, atañe el máximo aspirar.


Todas los bancos se hacen mantas,
todas las cruces se hacen nombres,
todo el remordimiento se hace adorable.
Cuando juegas una partida con mil acepciones para matar a un hombre,
y millones para suplicarle siempre.
Tú, more.
Tenerte dando, morar en el dardo.

Las sendas de la promiscuidad me dan al camaleón y creo más en las películas.
Mi iniciativa es la vitrina de la búsqueda de las escenas sin inventar.
Él y ella al más allá.

Friné emancipada sin miedo colmada de Aspasia.
Pericles nos vio predicar que el aparejo es de una soñadora.
Con todas las energías que embarcaron y embarraran,
como una bandada de indiscretas profecías,
como tenerme de luna.
Del arca te quiero colmar.

Contrólame sobria donde no te olvide,
que estarás cerrando el cajón,
le darás un beso al viento,
y te irás a tu dentro.

Manéjame ebria,
aleja la cámara,
'éste plano en el Taj Mahal no lo quería así',
voy a invertir en ti.
Y darás a tu fundación un descanso, pero lo sabía desde los seis, el mundo estaba prometido para mí.

'Yo soy tu puta',
insiste.
Tengo que hacerte un test.
Sentémonos en este café.
Hundida en un sí,
untada en un no,
todo lo que tú no me das,
me lo doy yo.

Volveré a tus ojos a por everything,
susurrando que me dejes ser así,
y que me he dado cuenta de cuanto me he fallado por ti.
Quieta, lloviendo, sobriedad semanal.
No importara nada más que el cometido de que no hay más.
Cuánta armónica.

Un cielo es un cielo,
una ciudad es una ciudad,
en el pueblo había un seguimiento imparcial.
Cierva, no te ibas a suicidar.

Parece que fue ayer cuando me mentía creyéndome finita.
Magdalena pétrea,
suena la hermandad a saeta.

Por ti, por mi,
invito a vivir.
Me quedo en la familia del año,
me equilibro mi coloquio con lo que importo,
se queda la conciencia pura con lo que conozco.

Sueño americano,
cigarrillo de 'ven, que te llevo'.
Serás el punto céntrico de mi hueso.
Soy igual a lo que me gusta,
beat.

Estuve caminando por tu pasado,
soy el control de tu unción.
Sucia solventa a sucio,
no escojas, que se quede,
es la noche, es el correr,
es tu coste,
estás intermitente, estás perenne.

Las chicas de deidad tomamos la pistola,
y decimos nuestra edad con novedad,
presentándonos como depredadora o como presa.
Acostumbramos a buscar conversar para saber lo que quieres conservar.
Hasta que llega cuando de quién todo lo quieres reciclar.

Vi un precipicio viril
y tuve que admitir.
Es mi mejor pin.

Indomable e íntima,
el hábitat de la oscuridad
merece lúbrica,
labios de arena,
lengua de yegua,
gota de a.

Pensé que era tan divertido como un efecto.
Estoy perdiendo todo a mi alrededor,
pero podría invertir los sentidos de mis letras al predominio de tu proporción.





Cribar mi semilla a te juro que soy pura espontaneidad.
Comprar el sitio del río,
diciendo 'yo quiero ir contigo'.
Hornacina de pecado,
sólo a mi don le pido compasión,
de un cuento que llevo en mi pecho, 
lo maduraría más,
semental.

jueves, 2 de marzo de 2017

Puedo tronar en el despertador plasmando el madera,
vitrificar mi encomienda,
la primera canción, el primer humo y el café está finalizando el coma de la mañana.

Parar en el gusto,
sofocar el por tanto,
el límite empaño.
Siento eterno, es el truco, trato el hurto.

El milagro eclipsa la provincia,
rompo la propina,
miro la casualidad,
bajó la vía láctea,
halago, hotel con piscina,
pico el ecosistema,
suelo de la copa.

El mismo rayo cumpliendo el devenir,
no se puede trastocar el comportamiento plantando el porvenir,
quien no me quiera seguir, no certifica distinguir,
el mismo escritorio comparando el mismo ir.
Be, be atril
nothing more gorgeus than a hundred dollar bill.
Vino, lo muevo aquí.
Dije que sí,
me vestí,
me prendí.
No es lo mejor que vi,
se podría así.

La obsesión colmara tu tensión,
los celos abrirán elección,
todo está paralizado menos yo.
Andalucía reluciente con precio por sus principios.
Dejar leyendas urbanas, escondernos de los ojos,
saltaría los muros para volver a escondernos las dos.

Torceríamos el perfume,
para hacer la bruma impaciente,
soy el primer plano del cine.
Materia invisible mojar,
prisa de ir del éxodo al hogar,
y untar y untar hasta llegar a nadar en una peculiar realidad,
ultramar,
recta coincidencia, ah, nos ha llevado a que si pones lo que queda y lo que es todo se resume en una insoportable porque/ría,
disciplina de médula espinal,
no existe la gravedad que pisas.

Elegías en invento,
mercado de lo necesario.
Prototipo de lo cotidiano,
-crematorio, crematorio-
publicidad del acumulo,
cuerpo.
Algún que otro fallo.
Fuera del espejo, no lo encuentro.
Todas las profundidades se merecen un invierto cuando aparecen.
Les enseño los dientes, hago los efectos especiales, no las quito de las adicciones que tú quieres.

Infrinjo el desafío,
quiero tirarme más al río,
volver a la pared ilota en el cerrojo,
la soldadura de la fiera, tratado
aquí idolatro entendiendo.

La cautela se quedó en una soldadura,
la sabiduría se remendó a la línea circunspecta,
toda la oligarquía y más reina.

Pero también nos quisieron encoger, igual que olvidando lo que iba a escribir ayer.

Joder, Judas de jueves,
que lo contingente se acabe.
Lloro por ver como se venden los secretos,
lloro por ver como los cobardes son absueltos.
Lloro porque el precio no es para un plástico.


Todo que objetar, nada que perdonar.
Quedarme en casa a un ostracismo pegar,
porque cada día el oro brilla más.
O tú,
¿más tinta que pagar?
¿Despertar a hipnotizar?
Soledad insatisfecha, a enebrar.
Ilustrada y más allá,
conciencia y deudas que pagar.

Dicho de otro modo,
ih er ba durmiente
lleva tu maldito nombre.
Palpé el enunciado, me hicieron todos los días al sujeto representando predicados.
Pesar el mar, arraiga el resultado.

Subsistencia inmediata de autosuficiencia estoy afilando el fragmento.
Ética de efecto, significación de fundamento.
Permanente palpito, comportamiento de sólo me dejan conmigo.
¿El velo o el retrato del tiempo?
En tu trabajo tenías que ser lo mejor.
La esencia no es exterior.

La individualidad más violada,
la situación más emparedada,
la barbarie que nos deja sin enjaular,
la muñeca más universal,
la suposición más eficaz,
ver una película de Fritz Lang.
El viaje a 'tendrás que aceptar' ver dejar el supermercado del cielo más brillar.

Frenología del inesperabilidad,
impermeabilidad de inexpresividad.
Estás manteniéndote en el agua contextura,
estoy haciendo la naturaleza cuya.
Todos mis sueños son un subir y bajar escaleras,
quedarme en casa por no traumar,
¿quién me recogerá las lágrimas por las que en la puerta tenía que parar?
¿Cuánto has tenido que pagar?
Ser el entendimiento de la verdad,
separar la fisonomía,
a fija quiero crecer así.

La autoconciencia se alarma en lo sencillo,
no se puede trasto
Campos de rosas y sumar al resto,
aniquilar las espinas,
simplicidad sería no determinar 'la chiquilla lo tiene que estar pasando mal' por dejar estar para ser la zarzamora.
Entelequia como actividad.
Hecha y está,
tengo una fruta como un talismán,
una lavandería,
y ropa a secar.
Sensacional empezar,
aplicar todos los comienza de los galeones,
superar los galones siendo determinables.



La voz quebrará,
se contrapone como un estar pendiente a encontrarse,
y son las lianas de los silencios las que hacen brotar el más infinito e inmediato espacio dentro del amor.
Ese es el innumerable punto.