martes, 7 de marzo de 2017

Tengo la absoluta agonía, aplazar la carencia de que quiere herir y yo me golpeo contra lo sólido con actitud suicida. Necesito ser salvada por un milagro ahora. Una nueva canción un nuevo cigarro o un pacífico adiós, que se condense en poesías de carestías afectivas con intenciones festivas.

A cal y canto, me arrebato. Cuentan que tras no pueden intentar hacerme más daño. É ahi que también te de igual ser un experimento colectivo. Critican porque un mar se está mareando, sólo me leo el hecho. No puedo saciarme en el arrebato. Necesito una habitación donde esconderme sola, habilitada por el lodo. Y pueda ser una espera en la red y se retuerza y d dos frases. Y sea una esponja de secretos. Secretos, secretos, secretos. Son tan estupendos, entrelazados, entre sus pentagramas de algarabías repetitivas, ensayando lo que nunca sale igual, desmadejando ideas que nunca se vuelven a reencontrar.´ Como yo guardo un secreto hasta reventar cuando me salga en mi blog vaginal. Vale más todas las sensaciones de éxtasis de sierpes seleccionadas que todo el oro que oiga. Mis pantallas cómodas opacas lejos en esta noche de mopsycho. En este acceso ininteligible de intel i gente, de la atracción de la hipocondría con el suplemento de un injerto estruendo, sonido teleférico, que nos ha invadido al procedimiento inamovible de obsequiar confrontación entre la tregua y el acabado. Un viaje decidido de yo a yo. Que no se acabe la minusvalía de la anónima. Que sea estruendoso efecto sobrepretensión de sobrepasar cualquier solidificada acción de CIA. Que alcance el máster de comisariado. Ni se te ocurra, mundo , hacerme la noticia más de la cuenta. Porque nadie merece más que la casualidad enturbiada. Odia llamar la atención donde baila la extorsión de sí para sí, sí y pasa, ésta, también, sí. Ir con aspecto de eternidad por el sentido de la humildad. Cuando no me encuentre marcar 'L' porque no volveré a recordar nuestras 'X'. Si cada uno es de sí para sí no se inclina al voluntariado de la conciencia. Donde hay tanta maldad, podrían comer solidaridad. Si no dice paró, es porque no es su trabajo. Si no sabe como calmar, es porque no sabe por donde empezar. Precios de predestinación, indefinida encomendación, amplia recomendación. Todos mis evocados apartan los ojos y no sé como mirarlos yo. Abre lozana cigarrera la técnica de 'aparta' y tenía que surcar acertada al filo de la indigencia afectiva. Bajar los ojos sin perder cocinar la acera, paseo con todo lo escrito olvidado. Pero, 'yo te llamaré Consuelo porque Dios te ha consagrado'.

Detenida experiencia, encarcelamiento de arresto. Para que quede bello, no puedes dejar la continuación del párrafo seco. Ni el último tweet con un link suelto. No queda de ella eso. El alrededor es la separación. La naturaleza no se moldea, pero la lógica se abrió. Se presupone como el verso. Si se dejo es porque estuvo y se le acabó, que el sol entre en la biología de la rutina. Férrea acuarela, excéntrico papel en el asiento murmura: 'Soy tu alma'.

Caen llenos socorros. Cada vez más cerca, cada vez más llave de 'cántame'. Decorados. Candados.

El comité es un cómete. Todo se sabe. Nada te vale. El extraño está aniquilado. El cerco es modesto. Lo disminuido es aplastado. La astenia se hizo concepto como un fatuo aburrimiento. El arte amenaza. El maldito lenguaje es la causa. Se me queda en la saliva de la avellana toda la arena.  Coleccionar imperio, compartir ramo. Reputar mi empíreo, primer fundamento. Lo mío es esposo. E ilustrar un chillo lo que quiero en mi mejor camino, un cadáver exquisito. Liberar el colapso. Ayunar en él. 

De hoy prosigo en la enmienda de que me voy a quedar despierta en el lucero hasta que todo ser aparte que no soy una pluma, soy una mujer propia de una zona a otra. El acuerdo es llegar a casa cuando hoy nos hemos pedido veinticuatro horas. Interno frío, profecía de infancia. Las especias superdotadas diseccionando la exposición, creando el misterio eleusino. Invernal y primaveral, intención de ser apolínea y dionisíaca. La partícula de la epidemia pide mía. Y llamar a las que aún quiero que me quieran 'tía'. El rigor fue saltar a un vamos, descontrolar en un 'intro', entró. Ya no escribo un poema hasta que no libre al libro. Fantástico caracol, desastrosa fecha, de mis amenas no soy extranjera. Soy la frontera. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario