miércoles, 19 de abril de 2017

De la fría manera se llena la decisión que se representa,
el remordimiento corroe la pared,
y explico que no siempre todo es lo que quiero ver.

La ida del día se hará en la medida de la pérdida de los versos,
intentando no olvidar esos besos.
Sobreactuando los físicos,
tú lo estás poniendo más abajo, mientras espero mi paraíso.



Cuando la nada se hace inmensa,
yo te tengo que dar.
En vísperas de las que me dediques un paso hacia tu fidelidad.
Quiero arrinconar en mi intención de pedirte 'más'.

Todo lo que pido a tu tarde,
es que la pases en mí, ausente.
Mientras yo como con tu nombre.

Tengo una tetería para las dos,
un reinado de disparos en los suburbios.

Por ti, azul es es el sendero del cielo, tú lo envuelves.
Donde tu sirvienta te da una nube.

Y yo que soy la que anda agridulce,
chocando ojos con los misterios en mi nuevo molde,
hundida en los periódicos,
al seco delirio.

Viajo a través del movimiento,
soy el camino intrínseco.
Brilla el reparto del aislamiento.

No estoy cazada,
pero estoy enamorada.
Aunque no calibre las repercusiones, cuando me adelanto borracha,
sea o no, el sometimiento de sus sensaciones, tienen un visado.
Y en tus cuerpos están pegados mis mejores sueños,
sabiendo que la espera empobrece.
Cuando el estrés me pervierte.



La reputación me sobra.
Descongelar un clásico,
el contexto es un motivo,
blindo los segundos,
dan la vuelta al mundo.

Ahuyentaremos mentiras,
sueño profundo, bombillas de sonámbulas.

Se ha acabado porque la he cuestionado toda la zona.
Huéspedes sociales, estoy de oferta.
¡A mear!

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