viernes, 21 de abril de 2017



Este el espacio,
dormir o entrar.
No estamos en los sables que nos sirven que nos hacen estremecer.
Preparo el litigio,
de lo que aglomera y presiona en la desembocadura,
Ya bastante has hecho suficiente,
en la entrada se han perdido toda la ecuación en su presente.
Lo que me da de comer,
prense a quién le prense practicaré los ojos latentes a mis menesteres.

Mito de las rentas con barreras,
sólo porque me cuesta el vicio y anestesiamos las barreras,
para tornar en las placentas,
que empañemos las equivocaciones con pretensiones.

Dejad el Coliseo,
con un testimonio de derribos,
y he salido herida pero aún respiro,
como cuando madrugo en la estación en la envoltura del cálculo,
el impulso es el sostenimiento del juicio,

Todos quieren volver,
en la despedida del 'a ver',
y ante el día, descansa en el pía,
quilates entre lo que vería,
y pasan las vueltas de íngravida.

Y que hay que ser un títere,
entre todo tu desnudez,
para que te mantengas en el cuentes
para que convengas los pasados como convenientes.

Tropiezo entre nuestro adiestro,
porque no tengo el vaticinio del nosotros.
Después de la década muerta, mira y anda.
Sufro por ella porque me quita las lágrimas,
la lírica se colecciona con la coalición de la interpelación.
Se apareció perjudicial,
donde mis despedidas pasaban a ser dádivas.

El que interfiere se revende en la composición,
y zarpa al contento de la conjunción,
color de contengo.

Pío me viene a rehabilitar por los senderos de los colores.
Clase, yo voy por tus marismas que me desvían en los existenciales.
Tú eres la didáctica, yo soy la dada.



Tienes que vaticinar lo excelente.
Toma nota de la jalea, su casa y sus tareas.
Según la vereda, jadea.
Y practicando el poco a poco se calcina la cabaña.
Tanteo el trono, lo practico.
Oro todo lo que porto.

Abre lo exótico en un vaticinar,
nevada a punto de picar,
y ¡volad, cabras!

La sustancia prenda que se vea con los pies sucios.
Con rayadas de las que se emparedan donde yo por el amor correspondio' no me sofoco.

Pilla la vía rápida como mejor forma de la práctica,
que el mal viaje sólo es hambruna,
apurar todo lo que se suda,
que ya será el mechón moldura tras la ducha.
En la postura del apoyo,
descargando hoyo.
Prepara la calma para la traca que ya estoy andando para casa.

Quién anda, quién vuela.
¡¿Quién mezcla?!

Sesión de la cara,
porque aquí todo es para que se abra.
Los dados se condimentan en la quimera,
la peñita bana señala y se empantalla,
ser el símbolo te hace gritar en la medida
las hogueras dan el ritual,
ahí la llevas

Los moteles arden,
el baile es el pasaporte,
no hay prisa,
una nómina irredenta.

Cantará lo puro,
como un juego en el que me hundo,
sé de que alguno que no quiso perder,
no pudo crecer.
Medalla de desesperadas,
abjurar de nada.

Ocúpate al sol,
guía a mi luna como brilla en su propia oración.
De amenaza en una vida en contra del doctor.
La mudanza es una redundancia.



Atasco de rescoldos,
nada de ascos a los astros,
girasoles ciegos en en una tersa rutina,
ante la dispersión de la preguerra,
pena de muerte a quién evite que no tengamos arma en el sacro albañal,
ése es mi proyecto para mi raza.

Partimos del desandar,
y el sendero se ha hecho corto al alabar
muñeca en el prado pared
hasta ser el arrabal por todo su borde

La licencia de la coalición,
mi voz me da calor

Sé quedan solas los viernes,
donde les gustaría estar haciendo metáforas llegando siempres haciendo eses ingobernables,
¿por qué ella?
No pudo ser otra,
más difícil que la media

Suplicar intensidad,
examiné mi crisis, sin ti soy parapléjica,
le contaba al vals que eras insustituible,
sólo que voy en el mismo cuerpo cognoscible,
contando las variantes del eje.
Sin opción,
hay compasión.
Instinto, claro.

Avisa al vecindario, ruido.
Lo indescriptible se queda para siempre.

Respirar el pack en la materia,
firmé mi eterna adolescencia,
ponte a mediodía con otra melodía,
y al subterfugio dile que me como las distancias.

Aprendiendo de lo que tengo,
proveo al momento como Marquesa de Brinvilliers,
la tengo en mis dientes,
está destruyendo a los felices,
para bajarnos hasta abajo serias y en el punto,
en una consecutiva tierra noval,
la gerontología está a la orden del día.

El trueno de la consecución
toma el ritmo de la exportación
mi autónoma yo

Primitivo condimento,
¿y el problema?
Está en las ganas de llorar,
en 'jaja que soy comercial'
mientras voy falsificando la órbita,
la veo complicada y rota



Tráela más prostituta,
trae a la que nada le asusta,
al servicio de la verdad

Estamos en la cría del monólogo en la temporada,
podrán cantar la ventisca de la instrucción,
pero la clase aún está en la aceptación,
el coloquio se resume en el apocalipsis de la unción

El monólogo de un hada madrina,
íbera afilando la navaja,
la rata saliendo de la cloaca

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