domingo, 4 de junio de 2017

Crítica de arte en la España franquista.

- Juzgan de mi verdad.

Un tema a tomar en los años cuarenta en España fue el de periodistas, escritores y políticos. Se superpone la formación al intrusismo. Denuncian falta de preparación, pero lo tapan con tolerancia. Unidos por Altamira defienden la autonomía artística, la necesidad de creación y la independencia absoluta del artista. Se rechaza la convocatoria de la Bienal.

Un análisis es la producción donde la crítica come compra y venta, acepta o rechaza. Éste es el modo en que los ejes actúan para que se comprendido, dinámico, histórico, artístico, habituado al conocimiento del lector, instrucción del crítico y sistema que se aplica para comprender la tendencia.

Gobierno con preeminencia de Iglesia y Estado dando gran poder educativo para fin estético, el arte se hará como una búsqueda de huida. España, cárcel de Reyes Católicos, Franco incide en patria oscura.

En este tiempo, se estrella el arte abstracto. La transmisión de lo no-mimético toma la escritura, trasplantando el temperamento para dar certeza del mensaje espiritual. Al ordenar, concentra la forma son descender la reflexión asceta. Sentencia de autonomía íntima, diferencia entre subconsciente del espectador y consciente cometido. El colectivo es el que accede al arte y no al revés porque el arte es un testimonio.

Cansado académicos abre la petición de nuevas expresiones, se inicia la revolución abstracta de 1953 que hace nacer el expresionismo ibérico y el enfierecimiento colirístico. La victoria del informalismo sobre el geometrismo tiene como excusa la tradición del arte hispánico. Esta rotura es una reivindicación contra el franquismo. Se inicia una tendencia mental a contemplar la obra como un ataque para corregir la política.

Al embarcarnos en darle un sentido al arte abstracto, la noticia tiene las limitaciones en las comprensiones. El juicio puede tomar diversas respuestas. El arte cubista se presenta como una búsqueda de perspectiva dimensional con fin decorativo. Aceptamos el cubismo porque acompaña a la burocracia. La figuración es una muestra de virtuosismo. El hecho de despintar hace superar la mente y no la mímesis. Alterando la forma, se alcanza el símbolo. Divagar es una alteración a crear lo creado.

El arte es la respiración del espíritu, pues el mundo es un mecenas que nos deja hacerlo obra. Desde rupestre, el arte es dado como necesidad. El arte rupestre fue el arte de amuleto. El ente ha dejado su legado como una forma de reafirmación. Y se continuaría la numeración de las razones porque en el fondo, el espectador ve un espejismo. El creador es mísero y máximo en su evolución y en su estética.

La patria entra dentro del arte de forma que actúa como una reivindicación de la moral gubernamental. El artista alcanzará su éxito cuanto más catarsis encuentre en la causa. El mensaje al ser del ciudadano, es el que debe alterar la actitud de las decisiones de Gobierno. Un ejemplo de esto es como el arte español ha llamado a Dios desde que apareció. El arte moja sus pinceles en el ayer para crear un futuro. Su poder ha destruido regímenes políticos. Se da para un escándalo, se tiene para que funcione como una corriente eléctrica.

En el arte no hay risa. Ni duda. Deja su ideología y sus más profundas inquietudes, ya no volverá a construir la misma ría. El arte conquista la autonomía con cuestiones. Sin arte, los interiores serían mudos. El istmo marca una conclusión sobre los ideales individuales. El humano que se dedica a alcanzar estados mentales para transformar lo donado puede llegar a enfermar de frustración. Es un romántico que tiene la valentía de provocar sentencia por una versión de sí. La actitud sobre la trascendencia efectúa infierno y cielo.

1942, otoño. 'Escorial' como una labor de adelantado de la sensibilidad. Toma ofrenda la grandeza antepasada española. El liberalismo fue la conclusión de la grandeza aunque condenado por su ideología. Para que naciera un nuevo arte había que dar nuevas consideraciones. Aquí se decide dar una crítica a la labor como orientadora.

La crisis moderna comió de la crisis espiritual con terreno en las artes plásticas toma una perturbación drástica donde la raíz de la unidad en su acento, en su necesidad. Son juzgados, pero han sabido mantenerse ante la influencia negativa creando fieles, concibiendo el destino.

Arquitectura, escultura, pintura, música... Criterio de rigor estético, el estado de la conciencia que goma su iniciativa en cuanto a la decisión de como condensar belleza. El límite se presenta tal y como se acepta. El arte sólo debe ser cuestionado desde un punto de vista artístico, impecable y limitado, no escapa de su perfecto error. El enemigo es lo que vacía. La deuda es porque nos quiere trascendencia, galeristas. Si queremos obtener la conclusión, no podemos utilizarlo como un instrumento de juicio, sino de compensación. El goce sensorial solventa la contemplación. En función de la calidad estimada, la obra de arte da a nuestro ápice de tiempo una extracción aún no estemos de acuerdo en las circunstancias. Así da sentido físico a una ubicación científica y erudita. Lo más estridente y verdadero es lo más puro. El arte contemporáneo necesita de temperamento. Hay que creer en los artistas apoyarlos para que formen profundidades, estimular sus alertas..

La premisa con el espectador no es convencer, sino hacer ver. Por lo tanto no debería tomar ningún tipo de opción consciente o subconsciente, el crítico muestra. Es necesario que establezcan las pautas para comprender su propia función y aplicación. Todo será una comunicación con el empirismo.

El arte es la distancia de lo cotidiano. Y la importancia de como se separa la actividad artística con respecto al resto de situaciones. En miradas urbanas, presenciamos miradas hermosas y de maldad. He aquí ejemplo de como si llegáramos a ser esculturas andantes se daría natural el entendimiento y el gusto. Las disputas toman la última parte, todos quieren terminarlas. Finalizará con el último capricho del mejor crítico. Hacer valer el arte, ver lo no visto.

El crítico debe tomar un respeto al insmicuirse en la guerra que ha soportado el artista. La contienda entre crítico y criticado se hace clara cuando el artista no da su aceptación. La función no depararía en afirmar, sino en hacer ver lo invisible. La guerra honra al arte. El arte es recuerdo de la guerra. Chirico y Marinetti mantuvieron el fascismo, Delacroix mantuvo la libertad. Con ideologías morales estimadas su patria los acoge, los representan como posibilidad. El despertar de la conciencia es la respuesta. La atención a un país tomaba complejo en su nombre, el país muestra por su cultura lo que consigue. Las naciones en combate daban convicción de sus ideas.

La acción llevada al alza, con una sola mira toma el fin la diana apuntada. Cuando el artista busca como si compensara no tener la presencia de Dios alcanzando centros de algos.

El arte siempre es religioso. En el tiempo de potencia cristiana, la talla era donada como un instrumento para alcanzar la perfección, para poder sentir la catarsis de la redención. El imaginero es preso de su demanda, no puede escapar de lo místico traspasado a expresiones y posturas.

¿Qué es la vida artística? La vida sana de la enfermedad. Los órganos se alteran para abrirse al aura en una medida tan delicada como compleja. No es innato, es vocación.


No hay comentarios:

Publicar un comentario