sábado, 11 de noviembre de 2017

Si hubiera sobreprotegido mis átomos,
pararía un adorno,
un complemento en la contemplación,
desde que se atasca la entonación.
De este destino, me impide una emancipación.

Sostuve una orla,
aprecié una impropia moral,
ahora es pura aura.
Todos los días me veía en esa imagen.
Y sería un mañana lo oiré.
Y así se hizo discurso el correspondido,
mientras incrustar, desencandenaba la correspondencia en un solo coro en un correcto.

Si me hubiera escondido,
en aquel anuncio de 'Entra en el país de las Maravillas',
me entra un trauma que se ensambla,
que tanto se ensancha
que el café acaba en una revancha.

si voy hasta donde la imaginación me lleve,
la culpa se adhiere,
la disculpa se debe

''Te acordaras más de él que él de ti.'
Arropó con harapos.
Arrastró mi cuerpo al testigo.
Arrendó el olvido.
Aprendiz de socavón.
Master de dar tus sentimientos
¿Te acuerdas de aquello?
¿Me reconoces?
Vivir por aparecer o por parecer o por perecer.

Ésto es en lo que la lluvia hablamos.
El sometía mi resolución a su uso.
'Alicia, ¿qué es el absurdo?'

Al escribir, se repite una réplica,
de una incrustación de una callada,
de una instrucción que impide la calma.
Come y calla,
el grito elevaba en altura como una atalaya,
el centinela cayendo en el vértigo,
mendigando un verso.

Abrí universos paralelos
abrí inscripciones con lapicero,
con recomendaciones, cheques en el cajero.
Un dos mil diecisiete de mi autarquía,
para tu bendición de parte de mi publicación de simetría,
¿y qué, lo que yo haré, lo que tú harías?

Pupilas como cuchillas
pulso de lo didáctico
no me atrapo, no me atrapo.
La trampa del flash.
Sepan que ser canastero o canastera,
es ser gitano profundamente.
Se me repite mi traslación de la definición.
La recogí indigna, profanada.
Rimar de más,
sacra, sacra
olvidarte de una reverencia en una distinción.
Ahora ora, ahora siempre escribo sin música.

A mí nunca me habían hecho una canción,
ni había bailado para un millón,
el baile fácil
trajo el miedo del fin.

El cielo en la cintura,
sin ser cuestionada por capaz
en un reintegro eficaz.

La perfección puede ser no parar una canción.
La inspección debe ir relacionada con la investigación.
La instrucción como una siembra de actitud
tenía mi ideal, tenía una exactitud.

Estaba al ensayo,
no tenia miedo,
ni precio,
ni razón.
Y si darle lo banal a la acción,
y si no había otra suculenta meditación.
Yo sucedería a tu tú, Twitter.
Yo sustituiría a Videodrome. 1983

Ya queda menos,
ya es el adviento de una meta rota,
el suceso es una sonda
en el hito sin mito.

El viento está sosteniendo un desierto.
Mis púas eran terciopelo.
Caminaba sin fronteras, llamando sin prefijo.
Antes los veía sin prejuicios, ni balanzas en los párpados.

De las camisas de fuerza de la desintoxicación,
de las manos atadas al catre del destierro.
Tener pesadillas, un circo en mi concierto,
mi integridad es un cenicero.


Perderlo todo,
calcar el modo.
La lluvia se llevó mi semilla,
el río me llevó a la orilla,
build it up brilliant.

Acuarela de luz nueva,
llovió en el pincel gotas nevadas,
lo corrijo, desilusiones apagadas,
sensaciones apalabradas.


Pedí ayuda hasta el exilio,
y no había cajas en la puerta.
Cáritas.
Una avalancha en el abanico.


Soy un tabú
una muñequita vudú.
Cosí narcisismo para una vista previa.
a la persecución de una causa perdida.
¿Dónde empieza a pedir la crítica que dejes de creer en ti?
Que sé que no era un énfasis,
que la vocación se sentó sin respuesta,
en una solución sin estrategia,
al irreversible estrato.
Me he quedado en el epicentro del ábaco.


Ver una solución en vez de tres.
estrés postraumático
Sentir estar lejos de lo cercano,
dar un legado como legitimar una lección.
Pasé de leer sobre ciervos a buscar unos cimientos.
Sin saber que es lo mío, que es lo impropio.
Otra vez sentarme en el sofá a leer con las lentes como un microscopio,
este libro en forma de ladrillo,
sobre sabiduría y sustento,
sobre la simetría con el ornamento.



Magdalena penitente. 1609 - 1611. José de Ribera.

El diván sólo es mi cuello bebiendo un vaso de agua.
No me he dado alambrada y ahogaba el ahogarme,
y tiene una enfermedad descongelándose,
y rotar en la rutina es inhóspito y exánime.

Una tarde el frasco se derretía con una botella
camino a la última  tortura.
Los selectos serán en el arte el préstamo de la usura.
Tú me tienes a título por mí tildado.
Y el campus es una cuenca de consagración.
El camino humanista sin ocasión.
Cae, caducidad, cae.

Los sueños son más grandes que la ilusión.
Quieta, quebrando mi subconsciente entregada por la intuición en
en una sangre que se derrama suave
sábanas sácame lo indeleble.

Extraje que me obliga el tiempo,
duda si me verías en un convento
en la huida a la reflexión como dialecto.

Quiero volver a mi hogar
cuando la pared  se entabla
y se arranca  y me inunda  y se raja al errar.
De un continente a otro continente; You are dead,
Quisiera derrotar las secuelas.
Donde te pedía perdón y perdía un gracias.
Cuando acato una sentencia,
el resultado es mi conciencia,
pido leniedad y hueco en la clemencia
justicia.